Al respetable le pregunto, ¿es foto al albor o al atardecer?
24/8/12
Las amapolas
21/8/12
Post 862: Aburren a las ovejas
Este
cuadro del matrimonio Arnolfini lo vimos en marzo de 2011 por aquí, hace 242
posts, y en especial vimos el detalle del terrier y del espejo cóncavo, que
encierra una miniatura del propio cuadro, de Jan Van Eyck. Sólo por esa
razón me eximo de todo comentario sobre la obra y por eso mismo la he elegido
entre el gran número de fotografías manipuladas de la web. Algunas de las fotos
están manipuladas con Photoshop -como ya se han visto hasta la saciedad la
Gioconda y el David o hasta la Capilla Sixtina o Flora- y yo no sé decir qué
impresión es mejor o peor, la de que una obra de arte simplemente se use como
capa de fondo para el discurso publicitario o si es mejor o peor que se le vean
los dientes a Monna Lisa y ponerle calzoncillos a la escultura más famosa de
Miguel Ángel. Cada cosa tiene su qué.
Estos
días se viene hablando mucho de la "restauración" que
le hizo una señora al Cristo de su parroquia, en un pueblo de Zaragoza, cosa
que en sucesivas ediciones de los diarios se va contextualizando con detalles
de que si es octogenaria, si tiene un hijo discapacitado, si lo hizo con buena
intención y ella misma se dio cuenta de que se le había ido la mano, etcétera.
Verdaderamente su versión no deja de tener un mérito, pero está claro que
preferimos el original por maltrecho que esté. Y la prueba es que finalmente se
va a restaurar pero de verdad el fresco, que es lo que parece que es esa
pintura.
Esta
noticia me ha hecho pensar (se lo crean o no) que a mí a veces me han venido
ganas de... modificar un grabado del que estoy hasta las narices que hay por lo
menos cosa de 400 veces en el complejo de edificios que conforman la residencia
sanitaria del Valle Hebron. Lo firma Jordi Alumà y yo no sabría afirmar si es
bueno o no, si me gusta o no. Lo que sí puedo decir es que me tiene harta. Aún
no me he podido olvidar de los cuadritos que habían en la sala de espera de mi
difunto dentista. Y eso que tenía muy buen gusto. Uno de los cuadros era además
una sala de espera de un dentista pero de un siglo anterior. Y en él uno de los
pacientes llevaba un pañuelo blanco y grande anudado en la cabeza, de aquella
forma que he visto con que les atan las quijadas a los difuntos si murieron con
la boca abierta.
Yo
que no soy de happenings ni de performances o payasadas, y mucho
menos aún de fakes, como les decía días atrás por culpa de Gordillo,
Assange e tutti quelli, me darían ganas de coger la "Noia
mediterrània" y dejarla como si fuera otra. La que enlazo creo que es la
numerada 268, incertidumbre que me obligará mañana a volverla a mirar. Encima.
No sé si me explico.
20/8/12
Los huevos azules del petirrojo
Básicamente podría intentar captarlos para la lectura de ¿QEES?
asegurando que queda bien demostrado que hay reproducción sin sexo y que
también hay sexo sin reproducción. Pero, como ustedes comprenderán, un
libro de unas trescientas páginas, aunque lleva alguna ilustración siempre
oportuna e inmejorable, tiene mucho más contenido que ese mero planteamiento. Y
lo que lo hace, como decía, muy atractivo para mí es el hecho de que los
protistas o protoctistas eucariotas no sean una especie de microorganismos
aislados de otras realidades, sino que Margulis y Dorion Sagan se mueven
incluso entre factores que pensamos que pertenecen al dominio de la
Antropología. No son los típicos pijocientíficos que desprecian cuanto no
saben. Pasa con Margulis como, mal comparado, con nuestro paleontólogo Juan
Luis Arsuaga, o con el lingüista Noam Chomsky, que son científicos
que se puede manejar muy bien en una disciplina del saber pero que se mueven
bien en otros dominios y eso porque tienen un interés lleno en lo que indagan.
No hará falta, supongo, que aclare que este tipo de investigadores no tienen
nada que ver con los divulgadores natos o gente que por lo que sea se
dedica a dar conferencias sobre la mística de los protones. La diferencia no es
tanto el medio en que se mueven y el número de seguidores en el Twitter como el
hecho de que lo que investigan y lo que declaran es útil y es verdaderamente
una aportación real para el progreso de la humanidad.
En mayo se reeditó un libro precioso que junto con ¿QEES?,
algunos libros de la escuela inglesa de historiografía, algunos libros de
lingüistas como Jesús Tusón, Steven Pinker y otros, me reconcilian con la
edición. El libro se titula America's other Audubon y su origen
es el proyecto de Genevieve Jones (no la diseñadora de Nueva York) de reparar
las carencias del llamado Audubon, un libro de Ornitología del autor
homónimo donde no se habían representado los huevos y los nidos de los pájaros.
Genevieve Estelle Jones tuvo la idea el año 1876, según podemos leer en
la ficha de Amazon. Lo que hace más valiosas las ilustraciones científicas
de G.E. Jones y su amiga Eliza J. Shulze es la originalidad de la idea y no
tanto las dificultades para conseguir que se publicaran las láminas. Sus padres
consintieron en el proyecto, a pesar de su débil salud, y sufragaron los costes
de las litografías, de las que no llegó a hacer más que quince porque
se murió de fiebre tifoidea. A los 29 años Jones quería dibujar todos los nidos
y huevos de los pájaros de EEUU y su padre la convenció para que se
entretuviera con las 150 especies de Ohio, así que quince litografías son muy
poco para lo que ella hubiera querido pero mucho si tenemos en cuenta su salud
nefasta. El libro o las láminas se tenían que vender por subscripción. Los
padres lo completaron en su memoria y eso fue hacia 1886, aunque del libro
solo se hicieron 90 copias y se han localizado en realidad 20. La explicación
de Joy M. Kiser, autora de la edición de 2012, pormenoriza en
la web de las Smithsonian Libraries la contribución de otras mujeres de la
familia y amigas.
Siempre que voy al Cosmocaixa nunca veo a nadie admirar o ni
siquiera mirar los nidos que tienen expuestos. A mi se me saltan las
lágrimas porque todos ellos revelan un cuidado en los materiales y en las
formas que no pueden dejarnos indiferentes. ¿De qué tamaño es el cerebro de un
mirlo? Todo el empeño que ponemos los seres vivos, protoctistas o no, en la
perpetuación de cada cual, es una de las cosas más conmovedoras y
sobrecogedoras que se me ocurren en este momento. La actividad que desplegó el
otro día una motacilla alba en los tejados del Hospital Vall d'Hebron era tan
entregada que no podría más que envidiar su ardiente presencia en cada uno de
sus actos. Si hasta le puse una galleta de ácido fólico machacadita y extendida
en el suelo, y eso a riesgo de ser percibida por las cámaras que vigilan el
terrado. Y para nada, porque las motacillas albas ni los petirrojos comen
cualquier cosa y porque se las eches.
En esos encuentros que a veces imagino, quisiera ver a Emily Dickinson y a Genevieve Jones hablar de petirrojos, o a Anaïs Nin y Lynn Margulis hablar de QEES, pero eso, como cuanto persigo, además de que no puede ser es imposible.
The Robin is the One
That speechless from her Nest
Submit that Home—and Certainty
And Sanctity, are best
Emily Dickinson
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17/8/12
A zaga de tu huella
zaga
de tu huella" leemos en el Cántico, ese poema admirable que cada día
aprecio más y más. Miralles, un profesor de Literatura de los Siglos de Oro que
tuvimos en la Facultad, nos decía que está entre las cinco primeras obras
literarias mejores de la humanidad. Yo aún diría más, pero como en aquel
momento no se me ocurrió preguntar cuales eran las otras cuatro obras, ya pasó
la ocasión. También se suele decir que en la literatura hispánica en lengua
castellana hay una gradación desde Herrera, pasando por Garcilaso, hasta llegar
a San Juan de la Cruz, donde cada vez la lengua se hace más luminosa. Y es
cierto que Herrera es más recio, si lo comparamos con San Juan. Pero para
cuando yo ya conocía a los tres autores descubrí -es un decir- los Milagros
de Nuestra Señora y ahí me parecía tocar la medula del castellano
antiguo.
En
todo esto pensaba y me perdía ayer cuando pretendía decidirme por estudiar este
año gallego o italiano. Sopesaba entre otras cuestiones que el gallego se ha
convertido en una lengua invivible con una presión normativa tan atenazante o
más que la que se cierne sobre el catalán. En Cataluña se confunde la norma con
la lengua. Yo en Galicia hubiera seguido la huella de Álvaro Cunqueiro,
que para que ustedes se sitúen es el equivalente de Josep Pla en casi todo,
incluso en su saber gastronómico. Hace nada pude ver un vídeo de un periodista
gallego que habla un registro normativo supongo que correctísimo pero sin
ningún acento. Ni sombra de lenición celta, ni una gheada ni que fuera con ínfulas
expresivas, nada, todo de acuerdo con el gallego de TVG. Se debió desprender
del acento porque nunca lo tuvo y porque anda mucho por la villa y corte y allí
el acento podría ser un lastre a no ser para cuando se habla de mariscos y esas
cosas entrañables que se han reservado para mi terruño y para las sobremesas.
Yo conozco a personas que han vivido muchos años en Galicia y que aún no saben
distinguir entre quienes les intentaban hablar en español y quienes hablaban en
gallego. Es una de las cosas que me apenan porque revela una insensibilidad
lingüística brutal y un complejo lingüístico no menos lamentable. Para los que
nunca hablaron gallego (por no parecer rústicos) me imagino que les resultó más
fácil incorporarse a esa norma que aborrezco y que en el fondo no deja de ser
como el llamado "italiano de la RAI", que es otro engendro
pero que en realidad por lo menos tenía su apoyo en Dante y Petrarca, en el
dialecto de la Toscana prevalente.
Pero
el tema de hoy no es mi elección sino la tiranía de los medios, una especie de
desnaturalización de la realidad. Hoy hojeé el diario haciendo calas en el caso
Assange, en el de las rusas punk sacrílegas y el tercer grado para
uno de los etarras que tuvo a Ortega Lara 532 días en un zulo que para quien lo
fue a ver hubo un antes y un después en su vida. Me doy cuenta, nos damos
cuenta, de que todo eso si no fuera por la tele o no sería igual o incluso ni
sería. Lo de las rusas y lo de Assange, especialmente en manos del exjuez
Garzón metido a abogado, ni sería. Una de las punks se ha puesto para el caso
una t-shirt con el emblema "No pasarán". Una puesta a punto
televisiva impecable. Si hasta Sánchez Gordillo y el SAT se presentaron en los
supermercados ya con las cámaras de la televisión preparadas ¿Y qué hubiera sido
del 15M si no se le hubiera dado la cobertura que se le dio?
Creo
en la espontaneidad, sí, a pesar de todo. Recuerdo cuando el 11M, que una
médica fuenlabreña de nuestro Hospital de Bellvitge (Eva Rodríguez) estaba allí
creo que por asuntos familiares. Y hasta creo que estaba ya para entonces
embarazada de pocos meses. Prudentemente, unos días después de la masacre la
telefoneé y me contó que todo el mundo colaboró y que lo hacían coordinadamente
y mejor que si no hubieran hecho otra cosa en toda su vida. Creo que alguien
comparó esa buena organización con otras situaciones extremas como la de Guerra
de la Independencia. Pero esa armonía ocurre más veces de lo que somos capaces
de ver y de admitir, aunque como la mayor parte del tiempo hay demasiados mandos,
palos en las ruedas, cámaras, trastiendas, mares de fondo, y todo lo
demás, es imposible que surja la espontaneidad. Y, si se me permite, la verdad.
Con
el papanatismo cultural de que somos presa se permite la supremacía
sentimentaloide de lo que se ve en las series estadounidenses y tras el
advenimiento de las fiestas-pijama ya se están empezando a considerar de
lo más normal las fiestas de graduación, cuando en la mía -mi
graduación- se suponía que era mi obligación estudiar y acabar con bien, sin nada
de fiestas ni pollas en vinagre. Ya saben que solo empleo una palabra
altisonante cada 18 meses. Pues hoy tocaba. Además de ese papanatismo
gregario se adhiere la desintegración del sistema de salud pública, con lo cual
cada vez será más habitual que como en EEUU la gente haga públicas y ostentosas
sus dolencias y sus pulseras rojas y así se conseguir recursos para la
investigación y demás. Al sniggling, el happening, los performances
y el llamado "arte activo" se añaden ahora otras payasadas
para redibujar la delgada línea nacarada que separa la vida pública de la vida
privada.
A
mí ya me iba pareciendo raro que los etarras no tuviera cáncer, más que nada
estadísticamente hablando, claro. Que le den el tercer grado a Mikel
Uribetxebarria me parece bien sobre todo porque se hace de acuerdo con
nuestra legislación, nada más. Las leyes, como las normas de buena educación,
están para los casos difíciles y nos liberan de deliberar y de darle vueltas a la cabeza.
Como decía la canción, "el
Ser Supremo los juzgará". Y como decía otra canción, "El diario no hablaba
de ti ni de mi".
Fotografía: Marta Domínguez Senra
"A
zaga de tu huella,
las jóvenes discurran al camino;
al toque de centella,
al adobado vino,
emisiones de bálsamo divino".
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13/8/12
Dones
oy supe que aquella parábola de los talentos de Mateo (Mt 25:14-30) no se refería a las monedas -como yo pensaba- sino que se refería a los talentos como dones que cada cual debe cultivar. He vivido en tantos errores como este y hasta peores que solo se explica que esté viva de milagro o porque en lo esencial se ve que me he podido desenvolver y sobrevivir. No sé si me ha parecido nunca tan horrendo que la gente no desarrolle los dones que le han sido concedidos providencial o genéticamente como la monstruosidad complementaria, que se le coarte o impida. Como ya vimos en otra ocasión, de los tres tipos de mediocres es el tercero y más sañudo el que dedica su energía a sabotear la creatividad de quienes la tienen. El mediocre del tipo uno no sufre ni padece, vive en su aurea mediocritas o no tan dorada, tal vez marrón, despreocupándose del que dirán y de ir más allá de lo que le no se puede excusar. El mediocre tipo dos es el copión y también es envidiosillo, pero no tanto como lo es el tercer tipo que -en estado puro- incluso se apropiará del trabajo de los demás.
Tal
vez habrá que aclarar que eso de los talentos, una vez desambigüado y dicho que
no son monedas, tampoco son aquellas condiciones que necesariamente permiten a
ciertas personas salir en el Libro Guinness de los Récords. Estuve
navegando ahora por su portal,
o uno de los portales, puesto que no me acabo de aclarar, y he visto prodigios
que no dejan de tener su gracia, como el de aquel récord de ponerse más de 80
camisetas en una hora, o el de haber realizado la pelota de film transparente
más grande del mundo. Aunque Jyoty Amge, de Naypur (India) (62,8 cm)
disputa a Brigitte Jordan (69) el primer lugar del palmarés de las
mujeres más pequeñas del mundo, en realidad quien ostentaría el puesto
indiscutible hasta la fecha es la holandesa Pauline Musters (1876-1895)
que midió todo lo más 58 cm. De ella quedan numerosas fotografías aunque -les
prometo que no es por hacer broma- todas son pequeñas y las que ilustran hoy el
Álbum no es la más representativa. A mí me regaló mi padre de pequeña una
Muñeca Merceditas que no era mayor que Pauline Musters, pero me causó un
horror supino que a los 3 años se disimula mal como ustedes sabrán comprender.
A mi manera yo sabía que aquella muñeca era grande por demás, como así era.
Pero más que tomármela como grande me la tomé como anormal y por suerte, fuera
porque mi familia me supo comprender, fuera porque me supo respetar, la muñeca
no estuvo mucho tiempo en casa. Luego me compraron un Pinito, que me acompañó prácticamente hasta la pubertad
puesto que no quise ningún muñeco más.
Supongo que con esta historia se pretende subrayar algo de lo que hablamos ayer con Pilar en mi muro del Facebook, que las peonías tienen un aire de laissez-faire y pachorra decadentona que no tienen las rosas, que son más estiradas y que como dijo Ramón Gómez de la Serna en vez de morirse se suicidan. Las peonías se mueren simplemente pero eso sí con un cierto dramatismo exento de cursilería y de toda afectación escocida. Dijo Pilar: "incluso el olor de la peonía es empolvado, menos agresivo" y concluímos que las rosas cuando tienen un desgarrón o la marquita de una apretura se vuelven feas como esas mujeres que con una raya en la media parecen putas. Las peonías lo aguantan todo: un desgarrón, una raya, el rocío, el calor, una mala tarde y un mal día. Hasta pareciera que les sienta bien. Yo no sabría decir qué peonías me gustan más, si las de P. A. Renoir, las de Claude Monet o las de Henri Fantin-Latour. En lo demás, que cada cual se conforme con lo que tiene, que no es poco.
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Las peonías Song
Aunque
cuando yo era niña, a eso del Pleistoceno Inferior, alternaban las formas
México y Méjico -como Texas y Tejas- sin ningún problema. Por último predominó
la primera, y tengo la osadía de adivinar que es un mero rasgo nacionalista. Si
ustedes vieran la portada del primer Quijote yo me ahorraría y les
ahorraría toda una explicación del jaleo que teníamos con la articulación de
las fricativas y su escritura y eso porque la lengua estaba evolucionando muy
rápido y la escritura no. Con solo mirar la portada nos situamos de golpe en un
corte en el tiempo, el que se considera de máximo esplendor del español, por
cierto.
La
h de hijo me recuerda que el étimo es del latín filium, y hasta se
mantiene en filial o en afiliación. Luego tenemos algunas haches
que nos vienen del griego, idioma que por una vez hoy aquí admitiré que dejé de
estudiar porque mi mala letra en griego es horrenda, pero que amo con todo mi
corazón. Es decir, que la hache se ha enmudecido, pero hasta eso tiene su
valor.
Las
peonías de hoy son de un cuadro de la dinastía Song, cuando por aquí estábamos
en los siglos oscuros, que en realidad no lo fueron tanto. No es la tela
de un biombo de los felices 20, donde las chinoiséries tuvieron su moda y modo.
Es una tela auténtica. En los hornos de la dinastía Song se cocían unos vasos
que son talmente como los que hizo el más importante ceramista catalán, Josep
Llorens Artigas. Eran monocromos o apenas decorados. En La Pedrera se
pueden ver hasta el 2 de septiembre cosa de 150 piezas de Artigas. La
exposición en mi modesta opinión no le saca todo el partido visual que se le
podía sacar a las piezas. La iluminación realza las formas y los colores pero que
yo recuerde no hay sombras y las noté a faltar. Es decir, mejor dicho, las
sombras que hay son las que el propio objeto recibe, pero no las que puede
proyectar. No debe de ser nada fácil, concluyo. Al final del recorrido se
invita al visitante a tocar unas muestras de cerámica que hay sobre una
mesa, al final de diversos procesos, y que por supuesto no tienen gran
valor. Y eso también es lo que siempre nos falta en las exposiciones de
escultura y de otras artes plásticas, poder tocar las obras. Pero, claro, no es
posible. Por lo mismo por lo que nos gustaría tocar la cerámica de Artigas, nos
gusta recordar la hache, para tenerla presente.
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11/8/12
El mundo feliz
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10/8/12
Modos y modas
yer estuve en CosmoCaixa, en el nuevo Planetario. Por suerte o por desgracia no funcionaba el artefacto de 3D y me lo planteo así, sin decantarme, porque ya acabé bastante mareada sólo con mirar la pantalla semiesférica y la animación sobre la "Selección natural". Puedo decir que tal vez las imágenes que más me impactaron fueron las del "Beagle", que recrean el barco en el que Charles Darwin viajó durante creo que cinco años a partir de 1831. Las del fondo del mar me resultaron un poco como aquellos fondos de pantalla animados como de pinball o aquellos coralillos y pecios de acuario que dan más pena que otra cosa. Pero la recreación del "Beagle" es impresionante y hasta se molestaron en añadir los crujidos del bergantín sobre el mar en tempestad. Con la realidad virtual, la aumentada, los vídeos educativos de 3D y todo eso me pasa como con los diseños de las webs. La gente que posee los conocimientos tecnológicos tienen una cultura visual tosca, y los que tienen una cultura visual rica no se dedican a hacer webs. Dicho sea así de simplificadamente, cosa que es más descuidada que injusta y no puedo permitir que me robe ni un minuto de mi tiempo ni el de nadie. No he visto aún ni una sola web que me permita reconocer la menor emoción estética auténtica. Y, como ya he dicho alguna vez que otra, incluso la gran mayoría fatigan la vista y la atención y nos irritan.
Pienso
que mi desencanto encuentra sino consuelo sí una explicación en el hecho de que
ha habido una ruptura entre quienes se dedicaban a hacer los "libros"
y el diseño gráfico en general y los que se incorporaron a diseñar portales y
páginas para internet. Pasó casi lo mismo en la transición del cine mudo al
sonoro. La mayor parte de los tipógrafos que prepararon los primeros incunables
procedían de la joyería y de la orfebrería, que es por lo que sabían
fundir tipos metálicos pero también por lo que tenían un oficio que les
permitió conseguir en las prensas unos trabajos que aún hoy son admirables y no
tienen mucho que envidiar en excelencia tipográfica a los impresos del siglo
XVI. Por temor a despegarse del canon manuscrito y a no parecer arte
diabólica, los incunables adolecen de la inercia impuesta por los escritorios
medievales, pero luego la excelencia tipográfica difícilmente fue
superada.
La
tosquedad y la profusión de recursos tecnológicos y animaciones es intolerable
cuando hay tanta publicidad y tan entreverada con lo que no lo es que ya no
sabe una qué cosa es publicidad y qué cosa es información, qué producto, qué
servicio, qué una mera trampa para el incauto. Últimamente Youtube se ha
llenado de tantos elementos de la pretendida "inteligencia colectiva"
que en un sitio en el que yo había perdido muchos ratos casi sin darme cuenta
ahora no aguanto más de cinco minutos.
Levanto
acta de esta experiencia pero me doy cuenta de que lo que a mí me produce
rechazo a otros les puede resultar atractivo y hasta emocionante. Lo mismo
podría decir de esas tiendas de moda en que el volumen de la música es
incompatible con lo que yo siempre había supuesto que era la atención
comercial. Y eso que en Nueva York pude entrar en alguna tienda donde además de
que la música estaba al volumen poco más o menos que el de una discoteca, había
poca luz o era estroboscópica. Si la proyección de imágenes rápidas y
holográficas en una pantalla semiesférica me marea, no les digo lo que me
ocurre con la estroboscopía.
Otro
día hablaré de mi experiencia en la nueva tienda de Apple en Plaza de Cataluña,
que más que nada tiene relación con el tema de hoy en que me produce el mismo
desencanto, la misma sensación de alienación y de no-lugar y me confirma que
estoy como en otra dimensión. Mal comparado estaría como en aquellos dibujos de Saul Steinberg en que cada personaje está dibujado en
la técnica que mejor le representa (puntillismo, caricatura, fauvismo, etc.).
De
manera que aunque no me gustan demasiado los acontecimientos deportivos y solo
hago el ejercicio que me permite mantenerme más o menos en buena forma, sí me
gusta ver estos días alguna emisión de gimnasia rítmica, de atletismo o de
natación sincronizada, por ejemplo. Aunque no conozco lo básico de estos
deportes sí puedo apreciar que el trabajo coreográfico de las cámaras es
excelente y que las proezas de los deportistas resultan realzadas. Nadie puede
quedar indiferente a esas imágenes, aunque a veces también suponga ver sufrir a
los que compiten supongo que porque algunos saben que no habrá otra vez.
Vi
ya en la Copa de Europa de fútbol que se estaban poniendo de moda los besos de
las novias o a las novias. Ahora las escasas pero miríficas 8 o 9 medallas que
ha ganado España han sido todas ellas mordidas en el pódium, en otro gesto que
no tiene más explicación que la del circo mediático puesto que de oro hay muy
poco en las medallas y por tanto probar la autenticidad es inútil. Rafael Nadal
incluso muerde (o hace que muerde) las copas. No veo sin embargo ninguna
foto de las 9 nadadoras mordiendo el bronce que hoy consiguieron en Londres en
natación sincronizada. Chicas listas. Se dirá como cuando la lotería, cuando
decimos que la gente hace el rídiculo dando saltitos y repitiendo aquello de
"tapar el agujero", que los demás también querríamos hacer el
ridículo, pero prometo solemnemente que yo nunca morderé una medalla.
8/8/12
Post 853: La pena que vale
El marxismo no es el culpable de que se considere la poesía como algo poco serio o para débiles incapacitados para la acción, ya Platón se pronunció al respecto y desde entonces sobre los poetas y los escritores en general ha caído la infamia o el estigma de que son un lujo y hasta una lacra inoperante. Lo que no es tan frecuente es encontrar escritores que un buen día deciden que "ya está todo dicho". En el caso enlazado no me queda claro si lo que está agotado es el blog (que tenía muy poco contenido original ya desde sus orígenes hace unos 6 años) o la escritora (Luisa Cuerda), que lleva publicados unos cuantos libros. Pero lo que recojo es la frase en sí, especialmente cuando sé que su autora no puede ignorar que es un tópico literario principal el "Nihil novum sub sole" del Eclesiastés. En el primer milenio antes de Cristo ya sería un tópico, no digamos ahora en el principio del tercer milenio después de Cristo con la invención de la imprenta,
con una alfabetización mayor y cuando cada maestrillo tiene su librillo y su
paginilla web.
Que ya está todo dicho es algo que sabe
cualquiera que se ponga a escribir y desde el primer día. Pero de vez en
cuando, algunas veces, en el momento en que menos se espera surge una obra que
merece la pena y que hasta resulta como nueva. Yo creo que se escribe porque no
hay otro remedio y porque para otra cosa no se sirve. No como lujo, por
supuesto, no para lucirse ni para ganar dinero, aunque de todo ello tengamos
ejemplos. Por eso y por otras cuestiones que ahora no es el momento de
desarrollar, la frase de Adorno no diré que no suene bien, pero es
inadmisible. Tras Auschwitz y tras los Juegos Olímpicos de Londres 2012
es cuando cobra mayor sentido hacer poesía. No ya porque es lo opuesto a la
barbarie y la degeneración, sino porque solo la poesía, junto con el lenguaje
de las sentencias bien dictados y el de las homilías floridas (como las del
obispo de Urgell, Joan-Enric Vives i Sicília), puede llevar el lenguaje al
colmo y llevarlo más allá de su significado, que es de lo que se trata.
Siempre que paso ante el
edificio de la Fundación Joan Miró en Montjuïc, reparo en la estatua llamada
"Personaje", que tanto parecido guarda con el artista. También se
parece un poco a E.T. Y es cierto que sobre todo en las artes plásticas es
fácil apreciar el gran parecido entre lo representado y quien lo representó.
Esta percepción del individualismo lleva a un cierto rechazo del arte,
como si fuera todo él narcisista. En todo caso, ya lo esbocé en otra ocasión, habría que hablar de un arte
Narciso y otro Eco, siempre siguiendo el mito tal y como lo plasmó Ovidio, y
parafraseando la oposición arte apolíneo-arte dionisíaco que estableció
Alexandre Cirici. Narciso sería quien no puede alcanzar el objeto de su
amor y Eco quien para poder expresarse está condenada a usar las palabras de
los demás y aún así no en su integridad ni directamente.
La Web 2.0 ha
facilitado enormemente que se reproduzcan contenidos no originales e
incluso que se haga de ello una bandera, como ya dijimos cuando comentamos
alguna de las líneas ideológicas piratas constitutivas del movimiento 15M.
Algunos escritores desprecian las redes sociales y si están es a través de un
negro, pero son pocos los que están dispuestos a colgar contenido original en
internet gratis et amore. Antonio Muñoz Molina. Ahora no se me ocurre nadie
más. Es para ellos, los escritores "profesionales", como prodigarse,
desperdiciarse. Los blogs a los que Luisa Cuerda se refiere como intimistas
o que explican algo cuyo propietario sabe hacer son precisamente los que a mí
me gustan, me interesan y me resultan útiles, siempre que el intimismo no sea
exhibicionista o procaz, y siempre y cuando lo que se sabe hacer tenga su
cierta gracia, sin importar que sea la manicura francesa como el cuidado de la
tensión de las cuerdas de una guitarra o la salsa verde. De la misma manera que
nos movemos entre Narciso y Eco, entre el día y la noche, entre la ambición y
la frustración, también nos movemos entre ser interesantes e interesados,
querer hacer cosas y querer dejar de hacerlas, sobre todo si no valen la pena.
Esta mañana quería
escribir sobre el episodio televisado de los supermercados (Écija y Arcos de la
Frontera) con Sánchez Gordillo -el inefable alcalde de Marinaleda- a la cabeza
liberando a los oprimidos y derrapando carritos de la compra cargados de arroz
expropiado. No me imagino yo a Kevin Costner en su papel del legendario Robin
Hood o a Antonio Banderas como El Zorro haciendo algo parecido a llamarle
"idiota"
a una dependienta de Mercadona o del Carrefour. Pero he preferido no escribir
sobre esto no porque ya se ha dicho y mucho, incluso cosas como que los
sindicatos andaluces son los que más subvenciones reciben en España, o que la
comida expropiada se la quedaron okupas, o que ¿por qué no fueron a expropiar
un banco?; he preferido no escribir sobre esto porque ¿lo ven? incluso cuando
se escribe se elige y hoy elegí la palabra "adorno" y no
"idiota".

















