31/10/14

Los pobres ricos


enemos a nuestra disposición un documento [enlace roto] sobre la Distribución territorial de la renta familiar en Barcelona en el que en definitiva es posible apreciar cómo el distrito más pobre de Barcelona es el de Nou Barris y el más rico el de Sarrià-Sant Gervasi. Nada que nos sorprenda, a no ser que al ver concretados en números lo que la realidad impone de una forma más arcana y compleja, nos deje caer todo el peso del esquematismo numérico.

¿Somos conscientes de que a menudo nos movemos en terrenos de naturaleza diversa, como el que ahora he intentado mostrar? Es decir, lo mismo que una cosa son los números y otra es lo que representan, aunque los números sean tan endemoniadamente precisos y trasmisibles, también hay una forma de representarnos la realidad que durante mucho tiempo encontró su refugio en el lenguaje connotativo de la literatura, especialmente en la poesía. 

Me he convertido en una especie de cascarrabias y entre otras cosas advierto que la "literatura" que a veces se asoma a los programas de radio de constantemente suenan en mi casa -sea cual sea la antena- apenas nada tiene que ver con la literatura que yo siempre he necesitado como agua de mayo para vivir. Me refiere a una autora que hace cosa de unos diez días hablaba de su novela sobre El Greco. Ha habido muchas, por lo que el hecho de que no sepa su nombre ni vea la manera de recabarlo, me obliga a aclarar por lo menos que no era Ana Rodríguez Fischer, que fue profesora de esta servidora en la Universidad de Barcelona, de literatura española del siglo XVIII si mal no recuerdo. Muy buena, por cierto. No, se trataba de una escritora que no hacía más que emplear la palabra "crecimiento", como si estuviera abducida por las terapias psicológicas transpersonales y demás. Que dijera más de 10 veces la palabra "crecimiento" en una entrevista de apenas 4 o 5 minutos, en cualquier caso breve, a mí me indicaba además de una especie de atascamiento existencial, un empobrecimiento léxico notable, cosa que no dice mucho de una escritora. O que padecía algo de pánico escénico.

Ayer en Onda Cero hablaba Santiago Posteguillo, profesor de universidad y autor de varias novelas históricas y promotor ese tipo de clases con que los profesores de estirpe estadounidense pretende animar con happenings e ideas extravagantes y muy lúdicas sobre el quehacer literario. Por su forma de hablar ya se dejaba caer que ha sido reconocido no solo en su labor como filólogo sino también en su obra literaria, no ya por los premios con los que se suele otorgar validez a las bellas letras, incluso los secundarios, sino porque ha obtenido muchas ventas e incluso comentó que ha conseguido introducir el gusto por la novela histórica de tema romano en Hispanoamérica, cosa que es de mucho mérito. Y sin embargo, aunque una se alegra de los éxitos de los prójimos, debo aclarar que ni sus clases ni sus novelas me inspiraron el más mínimo interés. Todo lo contrario.

Antes de ayer, en Losminutos sin gloria, me refería a una soflama de Gregorio Morán contra Eduardo Haro Tecglen de cuerpo presente o apenas muerto. No me gustan esos escritos y por eso no me gusta tener que referirme a Santiago Posteguillo o, por poner otro ejemplo, a Javier Gomá, lo más parecido a Tamara Falcó pero en CEO pomposo. No me gusta hablar mal de los prójimos. Pero es difícil sentir a estos personajes como prójimos. Que a Gomá se le presente como "filósofo" me causa desconcierto y una cierta indignación. Estoy pensando en Victòria Camps, que se presenta como "catedrática de Filosofia" aunque también tiene muchas publicaciones y pienso que un rango académico mayor. 

Permítanme que sea por una vez breve: para poder decir que uno es filósofo tiene que haber hecho algo por la Filosofía. Y eso sirve para la Filología y para algunas otras disciplinas más. No tanto para los oficios.

Estoy tan convencida de que nunca ni Santiago Posteguillo ni Javier Gomá, cada cual en su género, repararán en mí como de que en los próximos 20 años no se revertirán las cifras de la renta en Barcelona y de que Sarrià-Sant Gervasi seguirá teniendo rentas altas y Nou Barris bajas. Incluso podrá ser que las de los primeros se incrementarán mientras que las de los últimos aún bajen más.  Pero si algún día estos buenos señores reparasen en mí, que no, seguramente no les diría nada. En una de sus extravagancias inertes Posteguillo le ha hecho leer el Quijote a Frankenstein, y sin embargo para mí coincidir en el mismo lugar con cualquiera de estos dos lechuguinos -Posteguillo y Gomá- sería como si Bugs Bunny se encontrara con el Oso Yogui, siendo como son criaturas de diferentes ficciones.
Por el camino que llevamos no saldrá otro Lazarillo de Tormes ni de carambola.

Distribució territorial de la renda familiar a Barcelona 2012 [enlace roto]

Fuente: http://opendata.bcn.cat/opendata/ca/catalog/RENDA

 

Una foto de Nou Barris (Fotografía: Marta Domínguez Senra]

Post scriptum: Estos días (diciembre de 2024) se ha hecho viral un vídeo sobre la llamada dana en Valencia, en el que Santiago Posteguillo ha hecho gala de lo que es ya su forma de ser y ya no su modus vivendi. Al final hay muchas personas que se acaban creyendo su papel.

29/10/14

Las sombras

"Entonces cada persona hacia una señal a su masa para no confundir los panes que se iban a meter al horno. Unas por medio de un hierro parecido al de las reses, pero en pequeño, hacían su señal, con una letra, o con lo que tuviera diseñado en el hierro. Las que no tenían, hacían una señal con dos dedos, o un rebaje en la esquina de la masa.

Cuando estaba aclarado el que correspondía a cada una, por medio de palas se introducía en el horno.
El pan una vez hecho, lo llevaban a casa y lo conservaban en artesas tapado con un tendido de lana. Este pan podía durar sin estropearse hasta 8 días."

"El horno" (Caracenilla, Cuenca)

 


uando yo era pequeña y pasaba el verano en Fisterra (La Coruña), a veces mi abuela o mi tía hacían una empanada. Veía el proceso de su preparación como todo un acontecimiento. Creo que la obsesión de las gallegas con el punto de la masa solo es comparable al de los valencianos por sus puntos del arroz (o el de los italianos con el de la pasta), y comprendo que no es algo  de lo que despreocuparse porque cambia mucho una masa de otra masa solo algo mejor. La cocina de mi abuela Pepita era tan minúscula que el acontecimiento suponía una reorganización de su pequeño dominio y buena. Por hacerme los "honores" culminaban la faena modelando unos palitos con los que fabricaban una eme con la que identificaban la empanada antes de que yo la llevara a la tahona. Me figuro que en la actualidad todo el mundo tiene un buen horno, incluso eléctrico, con todo tipo de funciones y potencias y autolimpiado y grill y en fin de todo. Pero hasta no hace tanto lo normal era llevar la empanada a la tahona y en épocas anteriores, tal y como recojo en la cita sobre Caracenilla, se llevaba el pan que se amasaba en las casas. De ahí en definitiva provienen las marcas del pan.

Y algo parecido ocurría con el ganado y con los enseres de los marineros. Es el caso de las "marcasdos mariñeiros" de A Guarda, en Pontevedra, con las que señalaban la propiedad de sus aparejos y demás. Hay algunos signos que me recuerdan al alfabeto cirílico croata, del cual apenas tengo la más ligera idea. Son marcas muy esquemáticas y que nos hacen sospechar que estarían pensadas para no poder ser transformadas (a favor de un "nuevo" propietario). 

Una vez que ingresaron a mi padre en una clínica para ajustarle la medicación, tuve que marcar sus pañuelos. Mi padre usaba los pañuelos de paño y usaba muchos (cosa de diez pañuelos diariamente), así que mi madre pertrechó cosa de cien pañuelos que yo tuve que marcar con ayuda de un rotulador de tinta permanente negro. Escribí cosa de cien veces "Domínguez" y ahora me doy cuenta de que nos hubiéramos evitado tanto trabajo si nos hubieran permitido substituir un apellido tan largo por una marquita. El caso es que al cabo de un mes se murió y todos los pañuelos, esos y otros tantos, junto con toda su ropa prácticamente, fueron a parar al Cottolengo

Hace unos años entre los artículos de fiesta destaca, siempre a mi entender, esas señales que se usan para distinguir los vasos de cada cual. Y el terreno de la personalización de cuanto se nos ocurra es ilimitado, especialmente en un mundo en el que hay tantos objetos y tanta personalización. 

Pero lo que siempre me ha fascinado no han sido ni los pelos ni las señales, ni las huellas, ni los sellos ni la escritura. Lo que más me ha fascinado han sido las sombras. Nada nos representa tan bien en el espacio y en el tiempo como nuestra sombra.

 
Tošo Dabac. Pod Zidom Street, 1939

Post scriptum: En febrero de 2024 estuve en Santiago, lo que ahora vienen llamando Compostela, y para mi sorpresa y diré también que consternación vi un establecimiento de empanadas argentinas. Yo no sé qué éxito tendrá. Los gallegos, en general, no son muuy prejuzgadores, aunque tampoco falta el chauvinismo. Habrá que volver a ver. De todas maneras, hay muchos factores a favor y en contra de que ese negocio ─en el puro casco histórico─ tenga éxito.

28/10/14

Los minutos sin gloria


eo un tuit de un conocido periodista:
"Nature Communications: investigadores asturianos hallan gen cuya mutación causa muerte súbita http://www.lne.es/sociedad-cultura/2014/10/29/investigadores-asturianos-identifican-gen-cuyas/1663365.html … http://www.nature.com
/ncomms/2014/141029/ncomms6326/full/ncomms6326.html". El titular de procedencia (que obviamente está acortado en el tuit) dice "Investigadores asturianos identifican un gen cuyas mutaciones causan muerte súbita". No sé si perciben la diferencia que hay entre "(el) gen" y "un gen".  el equipo de investigadores asturianos indica en el resumen del artículo de la publicación científica donde han dado a conocer el hallazgo: "Mutations in different genes encoding sarcomeric proteins are responsible for 50–60% of familial cases of hypertrophic cardiomyopathy (HCM)". Es decir, para no cansarles, los investigadores han logrado identificar un gen causante de una de las formas de cardiomiopatía hipertrófica, que es una de las enfermedades causantes de la muerte súbita. Solo un 50% de los pacientes que presentan la enfermedad presentan también una mutación en el FLNC. La aplicación clínica de la investigación supone que a las personas a las que se les identifique una mutación en FLNC (gracias a que ya hubo un caso en su familia) podrán recibir una atención preventiva e incluso les podrá ser implantado un desfibrilador. Por lo tanto, los investigadores asturianos no han hallado el gen cuya mutación causa muerte súbita.
Con todo ese pedazo de párrafo solo pretendo señalar que la gloria del tuit, su brevedad, puede verse amenazada por la prisa. Hay tantas noticias adversas y desazonadoras que el hecho de poder introducir alguna primicia con algún logro de nuestro país debe de poner en marcha los músculos más cortos, reflejos e inquietos. Si hay periodismo de divulgación científica es porque hay una demanda y porque exige una preparación. La mínima sería la de distinguir las investigaciones que funcionan en ratas de las que ya funcionan en humanos. Pero ahí no está todo.
Yo no sé si ustedes se acordarán de cuando se lanzaban en la radio canciones que eran el corte principal de un nuevo disco. Entonces de repente el cantante o la cantante salían en un par de emisoras (en las que hacía cosa de dos años que no aparecían), en la prensa que antes llamábamos escrita, en la TV, según. Según lo que se había pagado, no les quepa la menor duda. Que también algunas veces se les invitara sin obedecer a campañas, también es obvio. Incluso pagándoles. Pero unas veces se paga y otras se cobra. No hace falta que digamos ni cuando ni por qué.
En las instituciones donde se promueven y se realizan investigaciones científicas hay una partida para salir en los medios. Cuanto mayor y más pudiente es la institución, mayor serán sus recursos para dedicarlos a  la divulgación. También podríamos señalar, aunque ese es otro tema, que pudiera ser que una institución pública usara esos recursos para premiar o castigar a determinados investigadores, necesiten o no ese incentivo. Es decir, podría ser que en un determinado hospital se le diera mucho autobombo bien temperado a la anorexia y sin embargo nada se hiciera por difundir la labor de quienes trabajan en la inmunosupresión de los pacientes con hígado trasplantado o la de los que tratan los enfermos con esclerosis múltiple. De todas maneras no está de más decir que el trabajo del equipo del Dr. López-Otín es digno de admiración.
*
Releía esta mañana aquel opúsculo que se publicó a mediados de los noventa sobre La fiesta: De las Saturnales a Woodstock. En concreto, la última contribución, "Una nación por tres días. Sonido y delirio en Woodstock", de Uwe Schmitt. De todo cuanto releía lo que más me interesaba era saber si el autor había estado en Woodstock. Nada dice y por lo tanto doy en pensar que no estuvo. De hecho Uwe Schmitt nació el año 1955 y por lo tanto tenía apenas 14 años cuando se hizo el festival. Hay un Uwe Schmidt con "d" conocido como Míster Coconut, que nació en 1968. Queramos o no, no es lo mismo hablar de Woodstock sin haber estado que habiendo estado. La Wikipedia aún me confunde más: "Woodstock congregó a 400.500 espectadores aunque 500.000 dicen haber estado allí. La organización esperaba 60.000 mientras que el número de personas que calculó la policía de Nueva York era 6.000, y se estima que 250.000 no pudieron llegar. La entrada costaba 18 dólares para los 3 días."  No sé donde leí que de los 400.500 espectadores muchos se colaron sin pagar.
Claro, claro, ustedes dirán, ¿y qué más dará cuántos fueron o cuántos de los que dijeron haber ido no fueron o cuántos de los que dijeron no haber ido fueron? Bueno, pues a mí me interesa. Como me interesa todo cuanto imperceptiblemente se convierte en una especie de sonsonete y luego no es irreconocible para casi nadie que en realidad lo vivió. Y dirán ustedes, "ah, ¿pero el haber vivido un acontecimiento nos acredita para dar fe de lo que allí ocurrió?. La respuesta ya la saben. El tuit del gen me recordaba a aquello del juego de los disparates.
*
Con un más que notable esfuerzo por mi parte he conseguido recordar esta tarde el nombre de Eduardo Haro Tecglen. A principios de este siglo me vi teniéndolo que escuchar en la radio algunas tardes porque un compañero de mi trabajo lo seguía. Pienso que hablaba de la TV, como luego hizo Monegal, y que era en la Cadena Ser. Toda la tarde sufría el hilo musical, pero hacia las 7 creo recordar además tenía que oír las soflamas de Eduardo Haro Tecglen, que me resultaban más viejas que el hilo negro. Ahora, si ustedes lo buscan en Google, verán que obtienen como primer resultado la Wikipedia (estaba cantado puesto que la Wikipedia es de Google). El segundo es un sitio web que le hizo su familia. El tercero un artículo de Gregorio Morán, de aquellos que hay que leer con el estómago si no lleno por lo menos bien tapizado: "Las vilezas de Eduardo Haro Tecglen podrían figurar en la enciclopedia de la infamia". Con estos tres enlaces y en ese orden tendríamos para una semana, pero creo que solo vale la pena reparar en ellos como ejemplo del tempus fugit, del fama volat y del "Júntate a los buenos y serás uno de ellos".



"La tremenda campaña mediática d Mas, Omnium y ANC tenía que traer estas consecuencias pic.twitter.com/fqm3a3HNSC"

24/10/14

Los enfermos silenciosos

 With knowledge as
with the wolf's surliness,
the student studies
voluntarily, refusing to be less
 
than individual. He
"gives his opinion and then rests on it";
he renders service when there is
no reward, and is too reclusive for
some things to seem to touch
him, not because he
has no feeling but because he has so much. (*)
 
The student, Marianne Moore
 

 


oy hace 8 días que se hicieron carreras populares y demás en el Día Mundial contra el Cáncer de Mama. Entre mis ocho apellidos sólo ha habido un caso de cáncer de mama, de una hermana de mi padre, que falleció con apenas 50 años. Mi abuelo paterno padeció cáncer de pulmón y dos hermanas más de mi padre tumores cerebrales con afectación de la vista. Mi tía Nieves murió cuando yo tenía 2 años y mi tía Raquel cuando yo tenía veinticuatro. Creo que fue en el año 2008 cuando me diagnosticaron un cáncer de tiroides pero quedó en nada después de un año de pruebas y demás. Naturalmente una cosa es la incidencia familiar y cómo lo asimila cada cual y otra cosa son los datos epidemiológicos, que acostumbrar a devolvernos una realidad menos distorsionada por nuestro entorno inmediato.

Este es el caso modélico de la tabla que añado, con datos recogidos por la Sociedad Española de Oncología Médica en su informe Las cifras del cáncer en España : 2014. Tal y como yo intuía, el cáncer de mama no es ni por su incidencia ni por su prevalencia el primer cáncer en España, porque el peor -por decirlo así- es el colorrectal y a continuación aún le siguen el de próstata y el de pulmón. Habrá que decir algo que estadísticamente no tiene gran peso y es que el cáncer de mama en hombres es mucho más letal y que el cáncer de vejiga en mujeres también es más letal de lo que lo es en los hombres. Les remito al informe para ver la distribución por edades, sexos, supervivencia, etc. Porque lo que me interesa señalar es cómo los enfermos con cáncer del sexo masculino (2012: 135.954) no son aparentemente tan visibles como las enfermas (2012: 91.122). Los datos son de "incidencia", esto es de casos nuevos.


La primera vez que se celebró en nuestro país un Día mundial contra el Cáncer de Próstata fue en 2013 y no tengo noticia a día de hoy de libro alguno donde algún enfermo de próstata explique y depure su propia experiencia para ofrecerla como ejemplo de superación, "crecimiento personal", etcétera. Ni un solo libro. Ni un solo famoso nos ha explicado su lucha contra la enfermedad, hasta donde yo sé. Y sin embargo sobre el cáncer de mama se nos ocurren varios libros, varios anuncios de TV, infinidad de carreras populares y clases de zumba en la calle, campañas de lacitos rosa y hasta, saliéndonos de nuestras latitudes, actas ejemplares como el de la actriz Angelina Jolie, que por su alto riesgo de padecer cáncer de mama decidió mastectomizarse preventivamente. 

Creo yo que mucho tendrá que ver en el desnivel de la visibilidad del cáncer de mama y el de próstata varios factores, especialmente el de que el primero puede afectar a una pinza más joven que el de próstata y en mujeres que tienen hijos menores de edad o muy jóvenes. No fue el caso ni de la bailaora Cristina Hoyos ni el de la cantante Luz Casal, que no han sido madres. El cáncer testicular primario afecta a chicos jóvenes principalmente. Pero conviene desplazar la atención de las personas que hacen visible su enfermedad y hasta ofrecen su experiencia como ejemplo de superación y de conducta, y vamos a fijarla en el gran sector de hombres que padecen o han padecido cáncer de próstata en silencio, sin anuncios, sin asociaciones, sin campañas de prevención, sin grupos de apoyo, a pelo. Y eso que seguramente el cáncer de próstata que padecen los hombres también lo "padecen" aunque de otra manera sus compañeras sentimentales, pero no trasciende más allá de las paredes de su casa, su castillo.

La discriminación no viene por parte de la Medicina, que nos somete a las mujeres de mediana edad a los famosos screenings mamográficos y a los hombres a determinaciones de PSA. Es un tema de índole social o psicológica, lo que prefieran. Pero mi post simplemente pretende mostrar que el silencio de los enfermos de próstata no se justifica en el número de afectados o en que su cáncer sea menos cruento y deletéreo. Hace años como documentalista clínica tuve que leer muchos informes de prostatectomías radicales y de mastectomías radicales, por lo que más bien me inclino a pensar que las secuelas del primer tipo de intervención son más terribles para el tema de la autopercepción y ya no digamos para el de las funciones fisiológicas.

No estoy muy segura de si con todo esto quiero decir que los hombres hagan como las mujeres o de que las mujeres hagan como los hombres. 

*

Es probable -porque se puede probar- que toda esta efusión del domingo pasado y de banderas rosa ondeando al viento tiene su origen o inspiración en la forma de funcionar de la sanidad estadounidense, donde estas campañas con famosos incluidas son fundamentales para obtener fondos (ya que su sistema de salud no es público). También porque allí la línea entre lo público y lo privado está trazada en función de que las relaciones sociales funcionan de otra manera. Lo que va de la plaza pública al shopping mall es mucho. Pero mis amigos, con o,  con cáncer, poco hablaron y eso por cortesía, no por ganas.

*

Las llamadas "enfermedades negligidas" o "desatendidas" (<neglected), que la OMS ha determinado en 17 nos hacen pensar en la existencia de un tipo de dolencias parasitarias, infecciosas, que sea porque afectan a países poco desarrollados y con mucha pobreza, no se llegan afrontar como se debiera: la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis, el dengue, la frambesia tropical o la miasis no son tonterías. Con el aumento migratorio mundial hemos empezado a ver en España muchos casos de Chagas, causada por un parásito. Y el ébola ha llegado al primer mundo en su brote africano más virulento después de muchos años.

 

Loles León para la campaña Movember

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"Con el conocimiento, como | con la hosquedad del lobo, | el estudioso estudia | voluntariamente, negándose a ser menos que un individuo, | "Da su opinión y la mantiene"; | presta servicio cuando no hay | recompensa, y es demasiado solitario para | dar la impresión de que hay cosas que | le afectan, no porque no tenga | sentimientos, sino porque tiene demasiados.)"


21/10/14

Ocho apellidos

 


alicia en época prerromana tenía por elemento básico las castañas, con una hegemonía solo comparable a la que luego tuvo la patata. Permítanme sin embargo que -por una vez que empleo con sinécdoque "Galicia"- explique que lo hago simplemente por usar una G capital. Galicia existe en la medida en que es una unidad administrativa y en que, junto con otros topónimos que sitúan territorios queridos, me permite asomarme con el máximo cuidado a todo un conjunto de vidas pasadas y presentes y futuras sin recurrir a usar las latitudes terráqueas. No necesito situarme ni en la razón de las fronteras ni en las fronteras de la razón para establecer claramente la línea que une Galicia a Asturias o a León o a Portugal, aunque su trazado es claramente geográfico y fluvial, no tanto lingüístico.

Cuando aún sabía menos historia que ahora, que ya es decir, yo sabía que habíamos llegado a Galicia (por tierra) porque el aire era más suave y porque entrábamos por sotos plagados de castaños y se nos atravesaban carros de bueyes y porque las casas nada tenían que ver con las que habíamos dejado atrás al atravesar los campos de Castilla y su cielo. Una vez, en el Estrella de Galicia, saqué mi pobre cabeza por la ventana para estar más cerca de las sensaciones que me despertaba el tren a su paso por los cañones del Sil. A una mujer más joven que yo se le prendieron en el pelo algunas libélulas, para su horror y para mi delicia. He acometido temas correosos, ingratos, desagradables para mi metabolismo, perturbadores para todos, comprometidos, pero nunca he sentido tanto los tropiezos de escribir como ante la región de mi procedencia. Me sobrecoge. Y por eso he tratado aquí alguna vez de algún pequeño, muy pequeño, tema gallego. Y si esa pauta en realidad es la que me guía en mi quehacer en todo el blog, se hace más imperativa cuando se trata de la tierra de mis ocho apellidos gallegos. 

Si la sinécdoque del paisaje me parece un sinsentido la mayor parte de las veces ("Turull (CiU) avisa de que Cataluña "ha iniciado un camino sin retorno" para decidir su futuro") ya no les digo lo que me parece la tontería de los ocho apellidos. Especialmente con la "libertad" (por decir algo) sexual que había especialmente en Galicia y especialmente en las clases bajas. La represión sexual siempre ha sido una forma de mantener las propiedades bien administradas, no digamos las rurales. Así que me figuro que la pobreza material permitía romper las barreras de todo tipo, tanto desde fuera de la pobreza como desde dentro.

El celtismo que introdujo el marido de Rosalía de Castro en el panorama cultural del Rexurdimento se ha aguantado ante todo pronóstico y aún es una fuente de inspiración y, por supuesto, de las ideas nacionalistas. Yo acostumbro a decir que pertenezco a una de las numerosas líneas bastardas de los Andrade de Betanzos y que aunque nací en Barcelona fui asistida por 17 galaicas vírgenes (*). Las administradoras de la  Clínica en la que me nacieron luego ha sido objeto de investigaciones por la desaparición de niños y es que entre los deberes u objetivos de las Siervas de la Pasión estaba y está bautizar a los niños y también "atender de forma integral a las futuras madres y a las que ya lo son, sometidas a situaciones personales o sociales especialmente difíciles". Al parecer mi madre superó la prueba de su probidad limpiamente, aunque es de suponer que el hecho de que hubiera tantas novicias gallegas en la clínica algo haría. Y mi padre tenía buena presencia.

Los apellidos, el RH, el ADN, la facultad de poder entonar bien o de darle el punto a la masa, la forma de relacionarse con el dinero, con las preguntas, sentir la saudade, la morriña o la retranca -dicho sea todo en perfecto desorden- no acreditan para adquirir o perder la condición de gallego.

Yo no debo de servir para gallega porque me llegaron a molestar un poquito las declaraciones de ayer de Pedro Almodóvar. O para ser más exacta, un par de comas: "«Si yo hubiera sido un hombre analfabeto, gallego, ... voy y espero al señor Blesa o al señor Rato y le corto el gañote»". A la gran parte de los gallegos que yo conozco esas palabras no le dicen gran cosa. Y espero que no llegue a producirse un clima como el que en la ciudad donde nací a veces respiro. Lo espero y lo deseo.

Ayer me regalaron una botella de Cariñena Torrelongares Reserva 2009. Yo tenía previsto cenar un puré de col y patatas y algo de fruta, pero sobre la marcha me compré un cuarto de manchego viejo y una tortilla de patatas ya cocinada, para probar el vino y bien maridarlo. Luego me preparé unas peras Conferencia de Lérida y -ya puesta- las sumergí bajo una capa de nata a chorro y les espolvoreé canela. Ayer no era noche para castañas, pero es lo que me faltaba. Un día de estos, en una segunda aproximación, me referiré al Torrelongares, que bien lo merece.

Variedad de castaña "Ventura". Fuente: Josefa Fernández López (Variedades para os soutos novos [enlace roto])

 

(*) "Mi madre tuve a bien nacerme en la Clínica de la Virgen de Lourdes, que estaba regentada por las Siervas de la Pasión. A mí este nombre siempre me ha causado un poco de guasa, habida cuenta de que además de estar en el barrio de Gracia antes había sido un hotel, el Hotel Odeón. Según la Graciapèdia, de donde extraigo estos datos, la clínica se tuvo que cerrar el año 2003. Y creo haber leído que se convirtió en un geriátrico, pero no sé si esta noticia es una confusión con la residencia que está en la calle Vilafranca, también en Gracia, a unos 10 minutos. En el número 212 de Torrent de l'Olla ahora lo que hay es la Residencia Erasmus, donde lo menos que se asegura es que Gracia es a Barcelona lo que el Soho a Nueva York (!). No pinta mal: "La Residència Erasmus Gràcia ofrece una amplia gama de servicios: desayuno, Internet gratuito, parking de bicicletas y de coche, máquinas de vending, lavandora, secadora y plancha, solarium y consigna de equipajes."

Como los becados -que no pecados- de Orgasmus, digo Erasmus, son dignos descendientes de los goliardos iríamos así de broma en broma si no fuera porque creo que sobre esta clínica cae la sospecha de que en ella pudieron haber desaparecido bebés. Cuando dependía de la parroquia de Sant Joan de Gràcia. A mi madre si la dejan le gusta explicar que el año de mi advenimiento habían ingresado 17 novicias gallegas para profesar entre las Siervas de la Pasión, por lo que con gran alborozo al enterarse del parto de otra gallega acudieron a hacernos los parabienes (una adoración en toda la regla) y a llevar a la parida chocolate y demás. Yo, por mi parte, gusto de transformar el cuento y verlo como mi presentación a las 17 vestales llegadas de una tierra en la que no abrí los ojos, básicamente porque nací en Barcelona y porque ya venía con un ojo abierto desde ni se sabe. Ese ojo a veces se me abre cuando duermo y causa una impresión imperecedera, no la menor que la que causara un cíclope o nuestro Tonenili de ayer (El triple embudo)

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20/10/14

Puño y letra

"Desde muy joven, allá en mi ciudad levítica, yo había admirado la literatura de Cela, afilada y hermosa como un puñal, relampagueante de tinieblas, pero también de una ensimismada piedad por sus criaturas, a veces criminales, a veces deformes, a veces idiotas, pero siempre rezumantes de humanidad. Cela dejaba la pluma sobre el escritorio como quien deja un escalpelo y se levantaba dificultosamente del asiento, donde quedaba el molde de sus posaderas; y se quejaba:

-¡Hay que joderse! ¡Mira que me he hecho viejo!"

Juan Manuel de Prada, Cela, un escritor bárbaro, "ABC" (20 de octubre de 2014)

 


a firma Levenger, tiene sede en Belmont (Massachussets) y una colección de materiales de escritorio llamativa, especialmente para los que padecemos una manía severa por todas los instrumentos, fungibles y elementos auxiliares para la escritura y la organización de sus productos. A pesar de la globalización aún es posible encontrar productos en Levenger con un inconfundible aire de Nueva Inglaterra, y en Jackson's de Londres encontramos unos estuches para pinceles tan prácticos como bien acabados y sin embargo no muy caros.  No seré yo quien se gaste 40$ en ver qué efecto final tiene la tinta "Cardinal", precisamente por el riesgo de que no me convenza su color o porque su textura no me acabe de satisfacer. La tinta azul que ofrecen en catálogo es un azul ultramarino brillante y a mí me gusta el azul negro (donde el negro recuerda al gris de Payne). Al final, sin embargo, aunque uso bolígrafo y pluma cuando me tengo que dirigir a alguien, por una cortesía que no sé si siempre es entendida, mi instrumento de escritura preferido es el lápiz, sin preferencias. El esfuerzo que le supone a mi pobre tunel carpiano escribir con pluma o bolígrafo, por bien calibrados que estén, no sé si vale la pena.

Para dibujar son muy buenos en toda su serie los Faber-Castell, pero también uso Ticonderoga y un portaminas de Caran d'Ache y otro de Rotring y cualquier lapicero que se deje afilar repetidamente del número 2B. 

Para los lápices de color, aunque la serie acuarelable de Faber-Castell es inmejorable, siento predilección por la paleta de la serie también acuarelable de Caran d'Ache y tengo una caja de Derwent que solo uso para hacer pruebas y trazos secundarios o rellenos. Hace poco tuve que comprar una plumilla Brause de 2 mm y es óptima para la escritura gótica. Aunque hay estilográficas cuyas plumillas son capaces de imitar el trazo de estas otras plumillas de carga manual, los calígrafos usan los instrumentos tradicionales y a mí me parece bien. Puedo incluso generalizar y decir que cuanto diga y haga un calígrafo me parece bien.

Yo abogo porque los aprendices aprendamos con materiales e instrumentos lo más primitivos o genuinos posibles. En mi opinión es mejor aprender a tocar la guitarra con un instrumento que sea de gama media, porque usar un instrumento que prácticamente lo dé todo hecho nos impedirá en cierta manera perseguir la excelencia de una manera más desnuda y sin desviaciones. Un buen papel y una buena tinta hacen mucho, pero la pelea se dirime con los elementos de tal manera que es de esa lucha de donde debe de salir la habilidad para que todo se convierta en algo expresivo. Si nos ejercitamos con un instrumento muy templado y de buena calidad obtendremos mejores resultados, pero nos habremos perdido en lo exterior. Dejaría los buenos instrumentos y los buenos materiales para los que son ya virtuosos, los cuales seguramente se apañarían con cualquier cosa.

La prueba de que dejé de ser joven hace tiempo es que empiezo a pensar cosas como que a los cocineros, a los tapiceros, a los carpinteros, les vendría bien conocer cómo se harían las mismas cosas que hacemos ahora pero hace solo 100 años. Tal vez una pequeña parte de ellos aún sepa hacerlas así, como se hacían hace 100 años, aunque también sepa hacerlas con todos los recursos y la tecnología actual. Pero estoy convencida de que en el fundamento de cada oficio hay unos conocimientos y destrezas imperecederas, que es lo que debe distinguir supongo a un buen profesional del que no lo es.

De la misma manera que un buen profesional de cualquier ramo se distingue porque sabe apreciar el trabajo de otro profesional, es también para mí seguro que un buen profesional neófito sabrá apreciar el estilo de un buen profesional experimentado, o viceversa.

Inmersos entre el papanatismo cultural, por el cual todo cuanto suena a inglés es superior, y una adoración por las dinámicas consumistas, por las cuales todo cuanto es novedoso es atractivo, estamos a merced de cualquier campaña comercial y de las modas.

Hace unos días me compre un mop de pelo de ardilla para acuarela. El mío no es de Jackson's, sino Raphael, pero viene siendo al menos en apariencia lo mismo. Este pincel tiene la virtud de capturar gran cantidad de agua y de soltarla gradualmente en una superficie extensa, cosa que lo hace ideal para cubrir una buena extensión de color. Por ejemplo un cielo. Lo cubre tan bien que apenas hay que corregir algo el sobrante que queda en la parte inferior, embebiéndolo muy someramente. En cuanto lo probé me di cuenta de que un proceso que con otros pinceles me había costado Dios y ayuda, se resolvía de la forma más sencilla. Pero necesito que esas cuestiones se conviertan en algo muy secundario, que prevalezca -como dije- la expresión.

Una vez mostraron en la TV cómo escribía Cela y se podía ver que escribía con la mano derecha y tomando el bolígrafo o la pluma de una forma muy peculiar, se diría que difícil. Produce dolor solo mirarlo. Me he hinchado de ver algunos vídeos de Andrés Segovia tocando la guitarra y la impresión que me dan siempre sus manos sobre las cuerdas es difícilmente explicable. Además, es tan diferente lo que tiene que hacer la mano derecha sobre las cuerdas y la mano izquierda sobre los trastes, que casi podríamos decir que son extremidades que por muy coordinadas que vayan precisan condiciones algo diferentes. Las manos de Segovia no se puede decir que sean fuertes, ni blandas, ni que hagan un particular esfuerzo de precisión (aunque lo hacen). Lo que intento decir es más elocuente cuando vemos cómo tocaba Paco de Lucía. Como el flamenco está llenísimo de notas, la mano tiene que ir más rápida y, si se me permite la comparación, las de Paco de Lucía recuerdan al nervio de un caballo a la carrera. Intento imaginarme y adoptar la posición de la mano de Cela sobre la hoja en blanco y me cuesta representarme su pluma como un escalpelo, aunque seguro que su escritura no fue ligera, sino uniforme, firme, como de quien labra o cincela.

Cada persona desgastamos los teclados de los ordenadores de una manera distinta. Yo por ejemplo desgasto mucho la tecla espaciadora, que pulso -como canónicamente tiene que ser según las técnicas mecanográficas clásicas- con los pulgares. Hay gente que desgasta hasta borrar las letras las teclas que corresponden a los dedos índice. Especialmente las personas que se dejan crecer las uñas y las pulen en pico. He visto ante el mismo teclado a personas que apenas dejaban oír su paso por las teclas donde otras martilleaban casi que con furia o como si estuvieran en las máquinas del gimnasio. Pero luego esos rasgos como de estilo o de carácter, apenas se pueden percibir más que en la forma de desenvolverse sintácticamente, que también.

 

Tinta de Levenger
Circa notebook de páginas "removibles"

 


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19/10/14

El ojo derecho del caballero de la mano en el pecho

Luís Amiguet -¿Lloró usted el día que murió Chanquete?
Oriol Junqueras - No lo recuerdo.
La Entrevista, "La Vanguardia" (12 de noviembre de 2012)


a famosa mirada de Oriol Junqueras, que ayer nos sorprendió por su labilidad durante una entrevista con Mònica Terribas (435.000 € anuales), es probablemente congénita. No parece por un traumatismo, aunque he de preguntarle a algún oftalmólogo si esa dismorfia entre párpados pudo deberse a alguna infección  mal curada. Lo que produce desconcierto es que no sabemos cual de los ojos es, por así decirlo, "el bueno". Parece que el ojo "bueno" es el izquierdo. El que ayer estuvo a punto de dejarnos una pequeña lágrima y que acabó de sumirnos a muchos en la preocupación de estar siendo gobernados por políticos emocionalmente inestables. Que todos tenemos sentimientos es como debe ser, que se expresen también, que se mantengan más allá del decoro y argumentalmente no. 

A veces he oído decir de los "racionalistas" que no tenían sentimientos, cuando sí que los pueden tener. Otra cosa es que los "sentimentalistas" tengan una única razón y escasas ideas, por no decir que en muchas ocasiones son incapaces de desarrollar un solo pensamiento propio.

Este año han aparecido infinidad de libros sobre El Greco. Muchos años tuve yo puesto en mi casa en un atril un libro de El Prado abierto por la página donde se reproduce el cuadro que incorporo hoy y sobre el que se ha escrito también largo y tendido. Remito a la explicación de David Davies en la Enciclopedia del Museo del Prado para centrar el asunto de cómo la figura del caballero representa todos los valores áureos y varoniles que regían en la época del pintor. Dudo que la gorguera  vuelva a la moda, le doy más posibilidades al puño. La barba sí que volvió hace unos meses y creo que de su difusión habría que achacarle mucha culpa a los futbolistas más influyentes de la escena mediática.  La barba de Guardiola es una barba, como todo en su imagen, que ya se ve que está entre lo clásico y lo cool, término que no sé si se ha incorporado al DRAE o no, pero que me importa un pito. No podemos estar al albur de lo que se decida como en Consejo de Ministros, aunque sea por expertos y en comisión. La barba de Ramos es más contundente, sin llegar a ser como la de James Doyce, y así como la de Guardiola se sitúa entre lo clásico y lo cool, la de Ramos se sitúa entre lo poblada que se ve y que lo está en una justa medida dictada por la moda. "Desde que el modelo sueco Cristian Göran (en España le conocimos por el anuncio de Trivago), George Clooney y Brad Pitt decidieron no afeitarse, la barba se hizo con más adeptos leo en internet. La barba hipster se luce con coleta o bien con un pelo cortado con notable precisión milimétrica que muestra la parte superior  con el pelo más largo que en los laterales y el cogote, prácticamente rapado. Incluso ha vuelto el tupé

Los cuidados o la atención que requiere una barba muy recortada, un tupé o el peinado de Jordi Cruz me resultan inverosímiles por no decir intolerables.  Y no solo me refiero al tiempo perdido o recobrado en esa labor sino a la energía confiada al autoacicalamiento lechuguino. Los hombres que pasan más tiempo que yo en el aseo me inspiran un cierto desdén, o ni siquiera eso. Aunque tal vez el desdén es lo que advertimos en su narcisismo y por lo tanto lo que está en juego en verdad.

Sin negar el atractivo del modelo sueco Cristian Göran, a veces tenemos la sensación de que detrás de todo ese conjunto de estilismos y de su propia belleza, no hay mucho más. Muchas mujeres y hombres dirán, ¿y qué?, ¿qué importará? Pero a mí, tras la primera impresión, sí que me importa qué hay detrás de todo ello. Por no decir nada de los mimetismos. Se ve enseguida cuando alguien adopta una moda miméticamente y cuando se la incorpora al propio estilo. Y esa es otra de las particularidades del retrato de El Greco, en el cual se ha querido ver a Cervantes. Y bien pudiera serlo, en su fisonomía y en sus valores erasmistas. No se limita a reproducir las costumbres masculinas de la época en colores, prendas, peinado, de manera que veamos a un caballero disfrazado o un disfraz de caballero. La ausencia de una identidad bien marcada, que encontré en todos los retratos de los grandes maestros flamencos que ahora recuerdo, donde el ropaje es como un uniforme y el rostro apenas trasluce la posición económica en efigie y la edad, el estado y el género, es otro tema. 

Hoy es uno de esos días en que desearía que el fondo del Álbum fuera negro, porque estoy segura de que aún destacaría más el poder de esta pintura que hoy traje. El contraste entre el ojo derecho del caballero, más vívido, y el ojo izquierdo, más pasivo, lejos de producirnos incomodidad o hablarnos de una falta de habilidad pictórica, nos transmiten más fuerza expresiva y nos anclan en ese punto y en ese momento. 

Chanquete se murió en uno de los episodios de "Verano azul" que se emitieron entre 1981 y 1982 y  recuerdo que no lloré y lo recuerdo porque en casa lloraron todos, hasta los que pillaron el episodio casi al final (porque estaban haciendo la siesta). Lloró hasta mi padre, que solo lloraba con una gaita. Pero a veces va según le coge a uno el cuerpo. Y no puedo sentir ni una gota de compasión por las lágrimas secas ni los gipíos de Oriol Junqueras porque sé que, en coherencia con sus ideas, si llega al poder tendrá a sueldo o subvencionados a una infinidad de manumitidos, y de hecho ya ahora los tiene.

"El caballero de la mano en el pecho" (El Greco, 1578-1580)


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3/10/14

En el quinto pino de Neverland

  

ltimamente estoy encontrando muchas cosas. No me refiero a esos calcetines que se quedan solos como si su pareja la hubiera abducido la lavadora. Tampoco me refiero al maldito tubo de pegamento. Siempre que necesito pegamento debo comprarme un tubo nuevo. Luego aparecen pero nunca todos y además aparecen cuando no los necesito. Es una maldición como debe serlo mi imposibilidad para que me vengan a la punta de la lengua las palabras "franquicia", "puntal" y "acanto" cuando las necesito, que suele ser más menudo de lo que nadie estaría dispuesto a creer. Esta condición mía no solo no mejora sino que empeora. Y aunque cada vez me cuesta menos invocar esas palabras, me van desapareciendo otras y pronto leeré en algún diario que ello es signo de degeneración cerebral y que me quedan todo lo más 8 años de vida.
Entre las cosas que he encontrado está un par de fotos de Concha Vázquez (1, 2) la mujer del pintor Manuel López Garabal (3), que conocí el año de su muerte. Y una imagen de la Mixirica que bien podría ser de los años 50. La Mixirica era el lavadero público que quedaba más cerca de la casa de mis abuelos de Finisterre. Y yo había ido allí muchas veces con alguna de mis tías, acompañándolas, mientras lavaban. En casa de mis abuelos hasta los años 70 no hubo agua corriente por cabezonería del propietario. Finalmente, si no me equivoco, la tía que estaba al cuidado de mis abuelos le montó un pollo tan mayúsculo como sentido y justo, porque mi abuela estaba enferma y ella misma no podía andar bien por las secuelas de una poliomielitis.  De todas maneras, luego el agua corriente tampoco es que estuviera garantizada porque en Galicia era normal que si en un mes no llovía ya faltase el agua. No habían los embalses de otras regiones de España. Por esa razón y por muchas más una le tiene bastante rabia a los de la campaña #icebucketchallenge "contra la ELA" (esclerosis lateral amiotrófica), tontería de la que ya apenas se habla a no ser que haya alguna que otra víctima por tamaño desatino.
Y hoy he encontrado  algo que a una buscadora como yo le resulta más que un tesoro. Quise localizar a Rosaura Rubio Suriñach, una bibliotecaria que trabajó en el Institut Municipal de Salut Pública, institución que provenía del Institut Municipal d'Higiene decimonónico y que creo que ahora está diluído en una Agència. Rosaura se jubiló un poco antes de tiempo porque le vivían sus padres y aunque habían disfrutado de una senectud muy serena y ya nonagenarios jubaban tranquilamente al mus (si mal no recuerdo) con toda claridad, una cadena de acontecimientos los precipitó al final de su vida no sin padecer heridas complicadas, etc. De todo ello guardo en la memoria el relato exacto que me iba participando Rosaura. Tiempo después, cuando ya los padres habían muerto, uno detrás de otro pero con pocos días de diferencia, me la encontré cerca de Rambla de Catalunya y nos tomamos algo en el Hotel que creo que llamamos Gallery, en la calle Provenza.
Hoy encontré a través de su nombre un Registro nacional de extranjeros que tiene documentación microfilmada digitalizada de los movimientos migratorios a México entre 1854-1942. Creo que no le importará que sepamos que el día 3 de noviembre hará 83 años que nació. El 23 de enero de 1948 salió de Cuba y previo pago de una tasa de 200 $ fue admitida en México, país que según ese Archivo recibió en el intervalo de años mencionado a 45.000 españoles y a 4.000 cubanos. Naturalmente el año 1959 recibirían montones de cubanos, a causa de la revolución y sus expropiaciones y purgas.
No sabía que Rosaura había vivido en Cuba, pero sí sabía que había vivido en México, porque cuando compartimos aquel ratito en el Gallery me comentó que se había ido a pasar allí un año, tras morir sus padres. Es mi costumbre no hacer preguntas y siempre quedarme con lo que me explican, que en este caso estoy convencida de que se puede explicar hasta a un niño. Otra cosa más que recuerdo de Rosaura es que me dijo en alguna ocasión que provenían de Valencia, de lo cual no estoy tan segura como de todo lo demás.
En cualquier caso lo que es difícil de olvidar es que siempre me resultó una mujer elegante, detallista, nada cursi, vital y  amena. Así como encontré su documentación de hace tantos años, espero poderla encontrar a ella.
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Sirva hoy este ir y venir de personas como reflexión de que las continuas corrientes migratorias entre Europa y América me hacen inverosímil algunas posiciones indigenistas hispanófobas contra la España conquistadora. En parte porque los descendientes de los conquistadores son en más de una ocasión los mismos que los maldicen. Este tema nos llevaría ahora muy lejos y a jardines donde los senderos se bifurcan hasta el quinto pino.





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Este post ha tenido continuidad en el "Post1145: Ab imo corde" y "Eva" y Ena Suriñach. Razón por la cual post data indico que el viaje a México el año 1948 no era como dice el registro por emigración, tampoco por exilio, es porque los padres de Rosaura eran artistas. Cantantes de ópera. Entonces España no mantenía relaciones diplomáticas con México pero sí con Cuba, por lo que la familia Rubio entró a México a través de Cuba.