16/12/19

El jardín de Epicuro


na tarde diez días atrás más o menos encendí la TV y justo en aquel momento una mujer le decía a Hércules Poirot"Me despido hasta siempre, Hércules, un amor como el nuestro podría haber quemado una ciudad". He estado averiguando y se trataba de Katherine Grey, el alter ego del famoso detective belga. No sé más: no sé la razón de que no realizaran su historia de amor ni si la había habido o no. Pero para mí fue una gran sorpresa porque además fue oír esa frase sin contexto alguno y acabarse el episodio, cosa que me dejó en ascuas ya que nunca había antes visto a la Sra. Grey y a través de las corteses maneras de Poirot nunca se había adivinado nada que fuera más allá de su gentileza y caballerosidad. Y también debo decir que esta sorpresa es magistral porque rompe la monotonía e introduce un elemento de pasión y misterio que disculpa la rutina.

La rutina nos previene de la pasión y la pasión nos despierta de la rutina. Imposible permanecer mucho tiempo en el tono sentimental de una romanza rusa, porque nos quedaríamos como se quedan las polillas después de haberse acercado a una llama o a una bombilla antigua ardiente. Очи чёрные (Ochi chórnyie, "ojos negros") es muy bonita, pero muchas romanzas nos harían caer en una amargura o en un estado de melancolía de la que no nos sacaría ni el Séptimo de Caballería ni nadie. El tono sentimental en el que estoy más a gusto es el que propone Jean-Jacques Sempé como ilustrador y que involuntariamente he seguido en mis dibujillos, con la modestia correspondiente. 

Ternura, simplicidad, sinceridad, humor. El que traigo hoy al álbum Témporas lo hice en octubre para el público que a veces viene por mi centro de trabajo, porque creo sinceramente que a algunos les costaba entender bien el mapa que hicieron adhoc el bien dotado gabinete de comunicación de mi empresa. Una de las médicas del centro hizo la observación ya en la primavera de que lo mejor para dar las señas a nuestros pacientes que tenían que ir a hacerse una radiografía era una maqueta. Pero hacer una maqueta escapa a mis posibilidades y tomando su idea hice el dibujito de esos apenas 100 metros que separan el ambulatorio de Raval Sud y nuestras consultas. Les daba a los usuarios una copia un poco bajo mano, ya que no tenía la "autorización". Luego supe que la médica tenía una copia en su despacho y que incluso la había mostrado en una comunicación, sin saber que era "mía".

El asunto de la propiedad intelectual o sentimental (la propiedad sentimental es para mí más importante) es siempre controvertido. Hace unos días descubrí uno de mis dibujitos en el blog de un historiador local (aquí). A pesar de que le pedí que lo retirara me ha concedido su indiferencia y el silencio, cosa que me ha llevado por imperativo moral a denunciarlo ante Blogger, que no sé si servirá de gran cosa pero que al menos me permite desentenderme de las malas acciones de tamaño bravucón bobo. Como R.F.V. está en relación con ese asociacionismo vecinal que tantos ociosos y mediocres atrae, como ha publicado algún librito, se debe sentir protegido por razones que no son legítimamente la razón por antonomasia. La gente como él es la que aparece constantemente ocupando BTV, el canal televisivo de nuestro Ayuntamiento. Sin asociacionismo vecinal estaríamos mal, con asociacionismo también.

El tema de la apropiación de mi dibujito no me molestaría tanto si no fuera porque ese dibujo me costó mucho trabajo hacerlo. Y no me refiero a la dificultad técnica, puesto que es una tonteria, sino a que tuve que hacer un esfuerzo de memoria y de remover en los recuerdos de esos que te consumen toda la energía que se pueda imaginar. De las calles que representé no queda nada. Además, verlo mezclado con elementos como el historiadorcito local y el tal Rafael Lora (que fue una voz viva de la asociación de vecinos del Turó de la Peira) me disgusta. Nada más lejos de la intención de mi dibujo que lo que representan el uno (Rafael Lora) y el otro, R.F.V. Yo pienso en la gente trabajadora y normal del barrio, no en los vividores ni en los charlatanes. Me doy cuenta, con la perspectiva que conceden los años pasados, de que aquella gente trabajadora y normal era muy decente y de que el relevo ha sido tan rápido como pésimo.

Indico a Blogger los enlaces de 2010, de mi publicación y la de F. Además de que el dibujo esta registrado en mi cuenta de Safe Creative es de mi puño y letra claramente. Forma parte de mi condición de escritora aficionada ver mis ideas robadas por ahí en gente con "éxito" (?), ya estoy acostumbrada. La gente que tiene buena fortuna y muchos seguidores no son necesariamente quienes tienen más ideas ni son más creativos ninada que se le parezca. La práctica o el método que todos los que han ido a la Universidad conocen de citar o enlazar está cayendo en entredicho o en descrédito. Y sin embargo no conozco ningún mediocre que no haya recurrido a esa mala arte para poder seguir adelante con sus pobres proyectos.

No creo que deje en este post de hoy mi blog después de tantos años navegando con el mejor humor posible, pero es el principio del fin de aquella vida oculta epicúrea a la que aspiro.


Dibujo-plano de Marta Domínguez Senra

 

"El Paleolítico Superior" [Post despublicado] (Dibujo de Marta Domínguez Senra)
(c)SafeCreative 2212162885076 

Post scriptum (21 de diciembre de 2019): 

La noche del martes recibí una respuesta de Google donde se me indicaba: "No nos queda claro si es el agente autorizado para proteger los derechos de autor del contenido en cuestión. Solo el titular de estos derechos o un representante autorizado pueden presentar una notificación de infracción basada en la DMCA (ley estadounidense de protección de los derechos de autor). Tenga en cuenta que se le pueden exigir responsabilidades por perjuicios (que pueden incluir el pago de costas procesales y honorarios de los abogados) si denuncia sin fundamento que un producto o una actividad incumplen sus derechos de autor". 

Esa misma noche les contesté que mi dibujo estaba registrado en Safe Creative, les adjunté el certificado y una foto actual contextualizada con el parte metereológico a las 9:37 del Telediario en antena. Pocas horas después recibí otro mensaje que reproduzco literalmente:

 



removals@google.comvie., 20 dic. 18:39

para mí Hola,

Gracias por su mensaje.

De acuerdo con lo estipulado en la ley estadounidense de protección de los derechos de autor (Digital Millennium Copyright Act, DMCA), hemos completado el procesamiento de su notificación de infracción. Vamos a inhabilitar el acceso al contenido en cuestión disponible en:

 

http://eltranvia48.blogspot.com/2010/06/prego-de-la-festa-major-del-turo-de-la.html 

El contenido se retirará en breve.

Atentamente,

El equipo de Google


Post scriptum (1 de enero de 2025): 
Solo ahora, tantos años después del asunto de 2019, me doy cuenta de que yo sí había citado a R.F.V. en un post mío de 2014. En ningún momento se me ocurrió que el R.F.V. que hablaba del desaparecido cine Maragall y el R.F.V. que se apropiaba de mi dibujito eran la misma persona. Mi memoria es buena pero no da para tanto. El caso es que ahora lo que consta al clicar el enlace inhabilitado es "La página que estabas buscando en este blog no existe." Y es cierto, no existe. Pero más cierto es que ya no existe. Además el mensaje de error que respondía al enlace en un primer momento claramente indicaba que el contenido había sido inhabilitado.
A toro pasado se da una cuenta de que hay que ir explicando estas cosas, fruto en parte de la ignorancia y en parte de una cierta prepotencia mal calculada.
He decidido referirme al sujeto por sus iniciales porque lo que importa no es la persona en sí, sino el hecho.

__________
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7/12/19

El cambio temático


ue llevamos varios días con el tema de Fridays for Future o Juventud por el Clima, el cambio climático, a nadie se le oculta. Para otro día dejo la triste observación de que la traducción al español está en la línea de las tan cacareadas generaciones de los nativos digitales, que en realidad están usando la tecnología muchas veces creada por los nativos analógicos. Que la ingeniería social busque el enfrentamiento generacional es un signo de nuestro tiempo.

Aunque parezca tema de otro costal, ayer denuncié (es un decir) en Twitter que Barcelona en Comú difundiera las nuevas tarifas de ATM con una imagen cuyo logo es del partido, no de la ATM ni del Ayuntamiento. Esta confusión de autoridades está también muy en la línea de lo que viene ocurriendo con los nativos digitales, sobre todo con aquellos con escasa cultura en Derecho, Historia, etc., ya que finalmente lo que se conculca ahí es la autoridad ─en ambos sentidos de la palabra autoridad─ de donde proceden los ajustes de las tarifas de metro y autobús y otros transportes públicos. Sin negar que puedan haber sido impulsados por Barcelona en Comú, las tarifas no las aprueba esa formación.

En el fondo contemplo todo ello (Juventud por el Clima y la confusión de poderes) con la esperanza de que todo pasará. En realidad gran parte de la fuerza que tienen esas dos alteraciones de la realidad proceden de la novedad y la novedad dura poco. Cuando pensábamos que era un vergüenza ser metereólogo o economista, porque no acertaban ni una, nos hemos encontrado con el periodismo peorista, que sobrevive a merced de las consignas del momento y los intereses de siempre. No acertar con el futuro metereológico o bursátil es disculpable, equivocarse constantemente en el análisis delpasado o del presente es injustificable. ¿Qué gracia tiene ser periodista? La última vez que me tropecé con un cámara y una reportera por mi barrio vi que torcían el gesto en cuanto me salí del guión propuesto, cuando en realidad lo que pretendían era supuestamente detectar problemas de nuestro distrito. Eran como las papeleras y las farolas del mobiliario urbano, elementos cuya posición y diseño está totalmente ordenada por el Ayuntamiento.

Yo le dije una vez por lo menos a mi sobrino que el mejor consejo que le podía dar es que en toda conversación si no tenía más remedio que hablar que lo hiciera cambiando de tema. No cambiando el tema que le proponían, se entiende, sino que no permaneciera mucho tiempo en el mismo tema. Y es que la gente que se vuelve monotemática acaba cansando al más santo. Incluso es aconsejable hablar de lo queno sabemos, pero no como si supiéramos, y hablar como si no supiéramos de lo que creemos saber. Y con ese consejo puede ir a cualquier lugar sin molestar y dejando un buen recuerdo.

Quien tenga las ganas o la paciencia de leer 3 o 4 posts de este blog verá que no soy negacionista ni nada que se le parezca, pero soy muy crítica con las modas.

Bañista de Coney Island (Lisette Model, 1939-1941) 

19/9/19

Mi norte



on trabajo soy capaz de interpretar un mapa, con trabajo y no con la facilidad que tienen muchas personas para situarse en él y saber por donde ir. Puedo decir en mi favor que si me dejo llevar y sigo mi instinto en cualquier ciudad casi siempre acabo encontrando el barrio rojo o de más animación de comercio sexual. Supongo que no tiene ningún mérito y que más allá del urbanismo las ciudades viejas guardan una lógica vamos a decir "natural", de la misma manera que los ríos siguen su curso y no llueve hacia arriba. En Barcelona me oriento por el Tibidabo, que es visible desde muchos sitios, o por costumbre. En otras ciudades fijo unos puntos imaginarios y me muevo por esas referencias, de la misma manera que tengo entendido que se basa la robótica quirúrgica, aunque más sofisticadamente que la mía. Por lo demás, ahorro más explicaciones si digo que aunque no soy dada a la limosna ni a llevar el peso de nadie (bastante me cuesta cargar con los míos), siempre estoy dispuesta a dar lasseñas y a, si conviene, acompañar a quien no encuentra su camino.

Hace unos días encontré un mapa de Roma precioso. Casualmente días atrás pensaba en lo mucho que me gustaría conseguir un mapa de Roma de la época tipográfica precedente a esto de ahora. Y lo encontré en el transbordo del metro de Sagrada Familia, en un puesto de Llibre Solidari. Iba dentro de una guía de Bonechi Editore que costó 1 euro. Aunque la guía es del año 1971 (a pesar de que consulto la Wikipedia italiana hoy y se dice que la editorial se fundó el 1973), el mapa es de 1957.

La grafía del mapa me recordó la del historietista Marino Benejam, del TBO, que además de una etapa de Los inventos, también es el autor de las tiras sobre la familia Ulises. El trazado tiene como se puede ver en la imagen que he tomado un efecto tridimensional, que no sé si se consigue por la perspectiva del dibujo o por los dibujos de algunos de los edificios principales de Roma. Se dirá que la Piazza Essedra es actualmente la Piazza della Repubblica, porque también Roma ha sucumbido a la tontería redenominadora municipal. El nombre original remite a la exedra, un tipo de elemento arquitectónico no exento de encanto y tradición. Pero está claro que Roma, como capital de Italia, tenía que tener un símbolo de su gobierno.

El mapa que tanto me gusta no digo que no tenga sus fallos o debilidades, pero comparado con otros mapas más modernos, lo prefiero. ¿Porqué? Porque es más claro a mis ojos, me sitúo en un momento aunque no sepa decir la razón. El mapa que tengo de Roma actual (de una guía de la colección que suelo usar para todas las ciudades por lo manejable que es), está para mi desconcierto al revés. La ciudad queda a la izquierda del Tíber, cuando en la mayoría de los mapas que he visionado en internet, el Tíber queda a la izquierda. Estoy muy desconcertada porque en realidad con el Tíber a la izquierda (si se me permite esta expresión de candidez geográfica), el norte queda donde tiene que quedar, mientras que en otros mapas que tienen el Tiber a la derecha (porque están invertidos) los puntos cardinales están al revés.

En París, la última vez que fui, tuve problemas por el GPS porque veía la ciudad como a través de un espejo. Hasta que me di cuenta de que ese era el problema, cosa que me llevó poco tiempo pero mucho trastorno, estuve en un estado de confusión insoportable. No fue menor mi sensación de desasosiego cuando supe que el Tibidabo es un volcán inactivo.

Tengo la sensación de que de volver a Roma, que seguro que volveré si puedo, iré o sin mapa o con el mapa florentino de 1957. Lo que importa es situarse un poco.

FragmentodemapadeRomadeBonechiEditore(Florencia,1957)

   
Un mapa equivalente moderno con el norte opuesto al del mapa anterior

Historieta de Benajam en el TBO

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7/9/19

Plásticos y plastas


erá por lo temprano que es pero no me aclaro con los datos de WEFER sobre los coches de metro de Barcelona. Los de las fotografías creo que pertenecen a la serie 400, aunque no soy capaz de identificarlos bien y tal vez la primera imagen es de una máquina más antigua. En cualquier caso, si se me excusa la ignorancia de los datos técnicos,eran unos coches impresionantes. En la época en la que yo estudiaba COU en el Ensanche circulaba en la línea roja dos veces al día por lo menos y apenas entraba en el andén ya por su ruido se le reconocía. Le llamábamos en mi grupo "el tanque" tal vez porque en su exterior habían remaches o porque era más grande que los otros trenes. No solo eran más anchos sino que además eran sobre todo más altos y esa diferencia con otros trenes más modernos y plastificados nos recolocaba en el espacio. El color de la madera y el de los materiales (beig o verde gris o azul tirando a marengo, siempre una gama sufrida) también eran un viaje en el tiempo. No olía tanto a humanidad como sí pasaba con los otros metros, en especial porque no había aire acondicionado por aquel entonces. No me extrañaría nada que los cristales fueran de cristal rompible y las puertas supongo que las abría el conductor, pero en aquellaépoca todos los trenes los abría un operario que a cada estación cuando parábamos accionaba una botonadura con llave. Ese detalle no lo puedo avivar. 

Otra cosa que recuerdo es que aquellos trenes o aquel tren,"el tanque", conservaba la publicidad antigua, que claramente hacía más de 20 años que había perdido su sentido. Eran coches que habían sido retirados y después recuperados a falta de otros. Aparecían limpios y en puesta a punto mecánicamente, pero no renovados, lo que les hacía totalmente fascinantes. Siempre nos alegraba verlo llegar y viajar en él era una experiencia diferente y además deseada. Las novedades, a pesar de su enorme atractivo, no persisten tanto como lo que se recupera.

La paradoja del plástico reside en que algo tan escasamente biodegradable se use tan tontamente. El plástico está tan presente en nuestras vidas que prescindir de él parece poco menos que imposible. En cualquier movimiento que hacemos está, no digamos cuando se nos dice que está incluso presente en el agua como microplásticos que van penetrando en toda la cadena alimenticia. Aunque evitemos los productos de usar y tirar, es ineludible durante la compra y si acaso habría que ver cómo reutilizar y cómo no utilizar, porque lo de tirar en el contenedor oportuno se da por hecho.

Últimamente se ven muchos patinetes y se defienden como "ecológicos", cuando en realidad consumen energía eléctrica (la cual a su vez puede consumir energía nuclear) y usan baterías de iones de litio. Gracias a la permisividad de los ayuntamientos y aque en general la gente es pacífica sufrimos su circulación por vías en las que está prohibida o en un sentido contrario al señalado. Alguien debería explicarles a los patinadores que hay unas normas que seguir, que no son ecológicos y que la única razón por la que pueden circular es porque no son muchos. Es decir, en realidad si hubiera el doble de patinadores, ni ellos mismos podrían circular. De hecho los ciclistas se quejan ya de los patinadores, no sin cierto regocijo por parte de los caminadores. Y los peatones ya no podemos caminar tranquilamente. No solo por causa de los patinetes, también por otras razones, pero su manera de deslizarse por las aceras es, además de irritante, peligrosa.

Debo aclarar que hace muchos años, cuando aún circulaban pocas bicicletas y no existía el Bicing ni nada parecido, yo iba en bicicleta los fines de semana. Pero llegó un momento que empecé a coger miedo y la vendí por poco.

Hemos visto muchos más patinadores el último año y muchos menos seg-ways ─porque tal vez los que tenían seg-way se han pasado al patín─, pero en cualquier caso son "transportadores personales". Eso es algo que también hay que señalar, lo de personales, como lo son otras andróminas egotistas que nos rodean (el móvil, la botellita de agua, etcétera). Lo mejor es caminar, de verdad. Que las ciudades estén llenas de carritos de la compra, caminadores para ancianos, sillas de ruedas, coches, autobuses, patinetes, bicicletas y demás vehículos, más que hacernos pensar en el invento de la rueda nos hace pensar a algunos en lo poco que valemos.

Naturalmente no abogo por una vuelta a los vagones de la serie 400 del Metropolitano de Barcelona, solo dirijo una mirada crítica sobre lo que damos por moderno y asimilamos a nuestros modelos preferidos aunque no resista un análisis somero.

Lo que no he visto en Barcelona son streetluges (trineos de asfalto).


Vagón de la serie 400 o anterior del Metro de Barcelona


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10/6/19

Como un gato en una autovía

 "Cada tonto tiene su blog
@maralhino (c.2012) (¿Tuit eliminado?)

"Lasciate ogni speranza, voich'entrate"
Dante, Inferno.


a película de Riccardo MilaniCome un gatto in tangenziale, traducida al español por Como pez fuera del agua (2017) puede que no permanecerá mucho en la cartelera pero es muy recomendable. Tal vez el final no sea tan certero como lo es su desarrollo, impecable.

Por pura pereza reproduzco aquí el argumento de partida: 

"La historia: Giovanni (Antonio Albanese) trabaja para un prestigioso grupo de pensamiento italiano [de la burocracia europea] (un think tank) que se propone integrar a los habitantes de las periferias de las ciudades italianas con las gentes de los núcleos urbanos más acomodados. Mónica (Paola Cortellesi) se gana la vida en un centro para mayores en uno de los suburbios más poblados de Roma. Dos mundos opuestos condenados a entenderse cuando descubren que sus hijos adolescentes, Agnese y Alejo [Alessio], se han enamorado. A pesar del inevitable rencor muy a la italiana por las diferencias de clase social, Giovanni y Mónica decidirán unir sus fuerzas para intentar terminar con la historia entre sus hijos. ¿Tendrán éxito o unirán más a los jóvenes tortolitos? ¿Se acabarán por entender ellos también?" (de Cine y críticas marcianas).


La comedia mantiene un buen ritmo hasta casi el final. Una vez "presentadas" las casas de Mónica y Giovanni respectivamente en un suburbio (Bastogi) y en el centro de Roma, es del todo acertado un día en la playa de Coccia di Morto (la peor playa de Italia) y otro en la de Capalbio, muy exclusiva y casi desierta. Personajes más secundarios como las dos hermanas obesas de parte de padre de Mónica y la mamá new age de Agnese rellenan de humor y realismo los pocos espacios que la película dejaría a la imaginación. Aunque no domino ni mucho menos el italiano, para cualquiera que más o menos aprecie la versión original verá que incluso cada cual tiene un registro idiomático, de manera que se marcan las clases sociales pero también las generaciones. Diríamos que Giovanni habla en el italiano de la RAI y se le entiende todo. Mónica grita muchas veces y otras casi susurra, pero siempre introduce alguna palabrota. La hija de Giovanni habla como lo que es, una niña rica con buena educación. Las hermanas de padre de Mónica hablan a la vez porque son gemelas. Y dicen exactamente lo mismo, cosa que además parece divertirles. 

En las pocas comedias españolas que he visto yo diría que esas marcas del lenguaje no son tan cuidadas y aunque hay un poco de todo lo que intento comentar, no es suficiente y el resultado final es inconsistente. También interesa y mucho cómo los dos días de playa nos dejan en cierta manera la impresión de que no hay en nadie la sensación de plenitud que se persigue. Es como si unos y otros fueran conscientes de que Coccia di Morto, tan atiborrada y vulgar, y Capalbio, tan vacía y exquisita, no pueden colmar las expectativas de lo que sería una jornada de ocio al aire libre en verano. Esa situación señala no solo la inviabilidad de las formas respectivas de entretenerse sino también la necesidad de trabajar juntos para encontrar un lugar con lo mejor de cada extremo o sin lo peor de "pobres" y "ricos". 

El hecho de que el padre de Agnese trabaje en un grupo de repensadores que precisamente estudia la integración social de los emigrantes, etcétera, y de que la madre de Alessio ─cuyo papá está en la cárcel por homicidio─ trabaje en una residencia geriátrica, es algo que resulta de mucha actualidad. La bolsa de trabajo de las dos profesiones es ingente, pero sabemos que son ocupaciones de nuestra época, que no tienen futuro porque tienen que ver con el estado del bienestar que se descompone, que son coyunturales.

A pesar de todo, la película ofrece muchos momentos hilarantes y eso sin recurrir al humor negro ni al marrón. Los espléndidos 45 años de Paola Cortellesi como Mónica nos recuerdan también que se puede hacer una comedia sin una chica tonta y sin un tío bueno.


Fotograma de Come un gatto intangenziale (R.Milani,2017). Playa de Capalbio


Fotograma de Come un gatto in tangenziale (R.Milani,2017). Playa de Coccia di Morto


Fotograma de Come un gatto in tangenziale (R.Milani,2017). Bastogi
Lasciate ogni speranza, voich'entrate


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20/4/19

Dos fotógrafos: los vivos retratos



igo "dos fotógrafos" donde otros dirían "un fotógrafo y una fotógrafa". O "una fotógrafa y un fotógrafo", porque el orden de los factores aquí sí altera el producto. También podría decirse "August Sander y María María Acha-Kutscher" o sus variantes. Pero lo que me interesa remarcar es que son dos fotógrafos o dos formas de hacer fotografías. Está claro que August Sander (1876-1964) yMaría María Acha-Kutsher (1968) simplemente por trabajar en épocas tecnológicamente tan separadas, ya solo por eso nos tienen que mostrar fotografías bien diferentes.

En el Palau de la Virreina se han hecho coincidir entre marzo y junio dos muestras de ambos fotógrafos. Las fotografías de Sander son copias modernas de gran calidad realizadas a partir de los negativos de cristal originales en gelatina de plata, con aquellos tonos que tanto nos gustan a los aficionados al material gráfico de principios del siglo pasado, tanto para el cine como para la fotografía. En el folleto de mano se nos explica: "El método de trabajo de la artista [Acha-Kutscher] consiste en resignificar numeros imágenes de archivo procedentes de fuentes muy distintas para, después, introduciren ellas sutiles modificaciones formales. En este sentido, como en la fábula cinematográfica de Agnès Varda, odríamos sostener que María María Acha-Kutscher se convierte enuna "espigadora" delos detritus deglutidos poresa hegemonía cultural masculina, heteresexual y de raza blanca que, entre finales del siglo XIX y principios del XX, confeccionó estereotipos visuales, literarios y públicos de la mujer".

La comparación con Agnès Varda, a quien hemos perdido recientemente a su muerte el pasado 29 de marzo, está bien por cuando sí es cierto que Acha-Kutscher recoge elementos del archivo de los cachivaches humanos. Pero en mi opinión la acción de Varda siempre los absolvía y les daba una segunda vida que hablaba de una reintegración, rompiendo la barrera entre objeto nuevo o deseado y basura. Los collages fotográficos digitales de la fotógrafa limeña nos dejan una cierta amargura en la mirada de las imágenes que coloca en contraste con las imágenes vamos a decir "reales". Muestran degradación o absurdo. El trabajo meticuloso del fake o bulo visual ─que debo admitir que yo no hubiera advertido de no haber sido prevenida por el folleto y la explicación al principio del recorrido de la exposición─ no está en la estela de los trabajos de Varda, que contaban con un efecto mayor o menor de sorpresa, de hallazgo, de ocurrencia en la que la cineasta quedaba modestamente por detrás.

El trabajo de Acha-Kutscher es muy interesante y el de August Sander me interesa mucho desde hace años, cuando empecé a descubrirlo gracias a internet. Su ausencia de sentimentalismo y su "penetración e imparcialidad" ─volviendo a otro folleto─ son todoun legadoque ha sido muy estudiadoy analizadoporque obedecían además a un proyecto amplio, el de "Gente del siglo XX". La paradoja de que la ausencia de la emotividad y del narcisismo, de la neutralidad formal, nos dejen sin embargo retratos tan vivos, aunque estén impregnados de los condicionamientos sociales (oficios y clases) estereotípicos, es lo que ha mantenido en boga al fotógrafo alemán. 

La labor de composición que hay en cada una de las fotografías de la artista feminista peruana es muy notable, sea cuando representa una ruina o cuando representa un espacio cerrado con una reunión de elementos que ya sabemos que ella ha colocado por el arte delcollage. En la imagen que incorporamos hoy al álbum Témporas hay dos planos, otras son más complejas aunque siempre es fácil apreciar el eje que las vertebra. Casi siempre hay un contraste en el que las figuras femeninas del fakeseñalan sunaturaleza al servicio de la hegemonía machista. La composición en Sander apenas va más allá de agrupar de forma convencional los personajes, cuando son dos o tres, pero también cuando siendo solo uno aparece en un espacio que siempre nos recuerda un medio en el que hay algo hostil, algo en el que la tensión es la supervivencia. El retrato de los niños ciegos o el del banquero relatan a pesar de su distancia social la misma dureza de la vida, pero sin retóricas sentimentaloides y (como en Diane Arbus) sin juzgar a la persona.

Volviendo al principio, desconozco si el uso del blanco y negro en Acha-Kutscher es una cuestión estilística o si para el collage digital resulta más viable prescindir del color.

Woman kind / Serie 4/2 (MaríaMaríaAcha-Kutscher, 2013)


Maestras de escuela primaria (August Sander, 1920)

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13/4/19

Quejas, excusas, paradojas, sonrisas, lágrimas

"El pensador sin paradoja es como el amante sin pasión"

Søren Kierkegaard

El tema de la lactancia materna/artificial en los años setenta fue paradigmático de lo que preocupa a Teresa Forcades y a tantos. Recuerdo la lluvia de regalos e incentivos de Nestlé a los pediatras, y cómo promocionaban sus productos en África con el inconveniente de que eran eso, promociones, y que cuando a las madres se les retiraba la leche ya no había tampoco de la que ellos pretendían imponer.

Igual que El Pobrecito Hablador (Mariano José de Larra) escribía en el siglo XIX que todo Madrid era un cementerio, ahora se puede decir que todo es una paradoja: la leche que se da y la que se compra, el independentismo en una sociedad donde sólo cuenta la cantidad y las muchedumbres, el Brexit para una potencia que tanto ha hecho por la mundialización de las finanzas. 

Se manifestaron hace unos días en Madrid quienes llevaban por delante una pancarta donde se leía "La España vaciada" para referirse a la España rural, la España abandonada, interior, sin turismo ni perro que la ladre. Pero le concedemos más valora un chip que a una naranja y el éxito se mide por clics. Las ciudades de todo el mundo se van concentrando en los litorales y son lugares ideales para el consumo, para votar y para todo género de experimentos sociales. Se fomenta el individualismo pero a nadie importamos (es un decir) y todo me recuerda un poco a lo que cuentan de la doma del caballo, que contrariamente a lo que se cuenta que hacían los indios norteamericanos, enloquece a las bestias porque se les somete cuando van a escape y se les educa con miedo. Son animales de proverbial nobleza y entran en una contradicción tan áspera que se les deja en un estado de agitación del que cuesta sacarlos.

España ha pasado de estar cerrada a cal y canto durante la dictadura franquista, y a ser país de emigrantes, a ser país (también) de acogida. Claramente no se drena bien la afluencia y es difícil que se integren las diferentes culturas. Ya se ha visto en Francia, donde nos llevan unos 30 años de ventaja y donde la banlieue resentida ha reaccionado a la segunda generación. Creo que muchos de los emigrantes y refugiados que llegan no se quedan, que aspiran ir a Alemania (cosa más que improbable). El español medio ve los contingentes que llegan desde África o, por decir algo, Georgia, como una amenaza al estado del bienestar y a los recursos públicos. Y no parece que nos haga falta mano de obra y menos de forma que no sea temporal y eso por días.

No sé si es leyenda urbana pero sedice que las familias magrebíes nos envían cada una un hijo, de forma parecida vamos a decir a cuando las familias "buenas" consagraban un hijo a la Iglesia. Les llaman, en la jerga sociosanitaria, MENAS (menores no acompañados). Estos adolescentes se reúnen, van a la última moda, salen en pandilla, no se les ocurre nada bueno, a veces realizan asaltos sexuales como hemos visto. Los he visto a muchos de ellos inhalar cola en los aledaños del metro cuando vuelvo a casa. Los institucionalizan para rehabilitarlos y educarlos pero al lado de eso ─que cuesta mucho dinero y que a veces no funciona─ tenemos el destartalamiento o desmantelamiento de la Sanidad pública y geriátricos muy justitos o habría que decir injustitos.

Asisto a las paradojas intentando que predomine la ecuanimidad y sin revolverme como dicen que las pasa a los caballos en la doma, con aquel brío de quien quiere librarse de ser sometido bajo tanto desatino. Tampoco quisiera caer en lo que veo que tantos caen: las quejas y las excusas. Nada me parece más reprobable. Qué pesados quienes siempre se están quejando y excusándose.


Agnes Martin, Gratitude, 2001


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23/3/19

Gabriel

 "The worst thing you can think about when you’re working is yourself" 

Agnes Martin


En el enzarzado de símbolos a que nos han llevado los llamados lazis y el apercibimiento de la Junta Electoral repaso en internet la obra de Hilma auf Klint, considerada la primera pintora abstracta, precursora incluso de Kandinsky. Su obra la ocultó hasta su muerte tal vez voluntariamente, nunca se sabe que parte de voluntad hay en el aislamiento elegido. Me atrae mucho más la obra de Agnes Martin, que pronto se alejó de Manhattan, donde conoció el éxito, para retirarse a un lugar de Nuevo México. Me explico: Hilma auf Klint estudió seguro con gran rigor los misterios teosóficos y se centro mucho en la representación de esos conocimientos (algo que necesariamente es muy simbólico), Agnes Martin estaba interesada en la pura emoción, sin intelectualismo ni nada que se le parezca. Como diría un moderno de hace años, sus pinturas inspiran "buen rollo", mientras que las de Hilma af Klint ya se ve que tienen algo esotérico que produce una cierta inquietud. Así dicho rápido y sin reflexionar gran cosa.

En algún punto, o en muchos, recuerda las representaciones cósmicas de Hildegard von Bingen. Incluso los colores son muy parecidos. Pero ni una cosa ni la otra supongo que nos permite decir que Hildegard von Bingen era una pintora abstracta. Encuentro su acuarela de la motacilla alba en una posición en la que cuesta reconocerla. Además de que falta más el blanco que la caracteriza, esa postura no se identifica ni con la que adopta la lavandera para caminar ni para volar. Es una acuarela bonita, aunque en la reproducción me temo que queda deslucida.

Le enseñé el otro día un boceto de unas palomas a una amiga y me habló de Juan Varela, el ornitólogo que hace dibujos naturalistas. Entonces pensé que la frase con la que encabezo el post de hoy bien podría acompañarse de otra que dijera poco más o menos: lo peor en lo que podemos pensar cuando pretendemos disfrutar del arte es en (ser) otro artista. Que las obras de los artistas, incluso cuando dibujan un pájaro, se les parezcan no deberían relegar el deseo de que el objeto de nuestra mirada sea el pájaro mismo. La ventaja del dibujo naturalista anglosajón podría hacernos desistir de ir por otro camino ─como si no lo hubiera─, su mera imitación no me atrae. Pienso que cualquier persona con no muchas cualidades para el dibujo pero sí para la observación puede llegar a asimilarse a los modelos ingleses y norteamericanos de ilustración botánica o de fauna. Pero eso, como no se justifique en censar nuestra diversidad natural, no lleva muy lejos. El mimetismo en arte es fatal. 

Busco el documental Gabriel (1976), la única película que hizo Agnes Martin.

Motacilla alba 
(Motacilla alba (White Wagtail), Juniperus communis (Common Juniper), Pinus sylvestris (Scots Pine), Somatochlora sp. (Striped Emeralds). 
Sheet 10 from the portfolio Nature Studies. April 29–June 5, 1919)

Lavandera blanca de Henrik Grönvold (1908)


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6/3/19

Palomas

Ay, paloma,
que bajas a la Rambla
de Barcelona
con la muerte en las alas,
sola.
María Elena Walsh



os "panots" del boceto están muy poco perfilados y logrados, pero representan la típica flor que se atribuye a Josep Puig i Cadalfach para el pavimento de Barcelona. También hay en el dibujo la típica paloma y la típica colilla. El suelo de las Ramblas configura unas ondulaciones que curiosamente la perspectiva lleva a la rectitud, como un engaño de paralaje que no me sé explicar. Por su relación con el Modernisme, esta flor se ha convertido en parte. 
La paloma es un ave despreciada como las ratas, cuando ambos animales son admirables. Tal vez la desratitación tiene su razón de ser por la plaga que representa la colonia de roedores, el daño que hacen en las infraestructuras y el peligro de trasmisión de enfermedades. La paloma, que tantos servicios ha hecho a la humanidad incluso en tiempo de guerra, no es un animal apreciado. Como símbolo de la paz, idea que arranca desde que llevó la ramita de olivo a Noé anunciando el fin del diluvio, digamos que ha obtenido un lugar en el mundo.
Yo ya apreciaba bastante las palomas y lo fácil ─es un decir─ que resulta domesticarlas cuando supe que ante la invasión de las cotorras argentinas su conducta quedaba notablemente realzada. Las cotorras usan pico y patas para agarrar la comida que les echan a unas y a otras indistintamente. Además si conviene atacan, cosa que rara vez hace una paloma. El arrullo de la paloma, siempre en comparación con el parloteo de las cotorras, es hasta agradable y no es de extrañar porque lo usan para cortejar (supongo que los machos a las hembras). Antes de que nos invadieran las cotorras sin embargo ya había yo notado la modestia con que las palomas se apartan cuando nos abrimos camino por las calles. 

Difícil olvidar las palomas que vi en Córdoba en mi juventud, blancas todas.

Dibujito de M. Domínguez Senra


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12/2/19

But who can paint like nature?


But who can paint 
like nature? But who can paint Like Nature? Can imagination boast, 
Amid its gay creation, hues like hers? 
Or can it mix them with that matchless skill, 
And lose them in each other, as appears 
In every bud that blows? 
James Thomson, Spring poem



ienso que las pinturas naïf de Séraphine Louis, más conocida como Séraphine de Senlis, están muy cerca de las flores de Georgia O'Keeffe, más conocida por su matrimonio con Alfred Stieglitz, y ya mostraban el germen de la enfermedad mental en la que desafortunadamente pasó el final de sus días. Hay algo obsesivo al lado de la fuerza vital que recorre las apenas 70 pinturas que han sobrevivido repartidas en varios museos franceses. Me pregunto cómo empezó su afición a las flores. Tal vez por haber sido acogida de huérfana como asistenta en la casa de las Hermanas de la Providencia de Clermont, donde no faltarían los arreglos vegetales, los bordados, el huerto y todo aquello que ya conocemos de los trabajos conventuales. Séraphine ha pasado o pasó a la historia del arte como la pintora que fue una limpiadora, una mujer de "hacer faenas", de la misma manera que Mary Collier es la poeta lavandera. 

Recientemente a través de Open Culture hemos tenido noticia de la digitalización de las ilustraciones botánicas de Nancy Anne Kingsbury Wollstonecraft, cuyo manuscrito de 1826 se encontraba en la Biblioteca de la Cornell University. Son tres volúmenes manuscritos titulados Specimens of the plants and fruits of the island of Cuba. Kingsbury (Wollstonecraft por su matrimonio con el tío de Mary Shelley) murió en Matanzas a los 46 años sin ver publicadas sus ilustraciones y anotaciones. Entre las páginas con sus explicaciones y acuarelas hay alguna hoja seca. Las acuarelas son de tono bajo pero bastante fieles a lo que sería el color de los especímenes, tomados del natural y con unas flores verdaderamente representadas con gran primor y cuidado. En las hojas no consiguió alcanzar la misma delicada precisión que sí alcanzó con los pétalos y las corolas. Y sin embargo, desde mi modesta opinión, creo que se lo propuso con insistencia. Hay muchas láminas que son admirables. 

Tal vez las acuarelistas de Inglaterra o de Estados Unidos ─estoy pensando en Ann Swan─ han llevado la ilustración botánica a un punto tan inalcanzable como apenas mejorable, pero está claro que el propósito de Nancy Anne Kingsbury era además científico y los ejemplares muestran por eso diferentes estadíos y adoptan una presentación algo forzada y no precisamente la más "favorecedora". Aunque Genevieve Estelle Jones, de quien ya recogimos aquí una noticia sobre los huevos azules del petirrojo, es a mi modo de ver superior desde el punto de vista artístico (y eso que murió con apenas 32 años), no deja de parecerme admirables las acuarelas de Kingsbury. 

Me puedo figurar el asombro de esta mujer, nacida al nordeste de Estados Unidos (en Rindge, New Hampshire) al llegar a Cuba y conocer un montón de nuevas especies y la naturaleza tan abundante de la isla antillana. Aún, cada vez que veo uno de nuestros potos de las floristerías, me acuerdo de los que vi en La Habana crecer descuidadamente y con unas hojas gigantescas en cualquier alcorque dejado de la mano de Dios. Una maravilla.

El fragmento del poema de James Thomson abre el primer volumen del libro sobre la flora cubana. 

Ceiba pentandra, Specimens of the plants and fruits of the island of Cuba 
(Nancy Anne Kingsbury Wollstonecraft, ¿1826?)

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9/2/19

¿Vida? o ¿Familia?








ún es posible ver en el Monestir de Pedralbes una parte de la obra que Charlotte Salomon (1917-1943) pintó en su refugio en Saint-Jean-Cap-Ferrat, casi 800 gouaches autobiográficos. Se ha hecho mucho hincapié en los suicidios de su madre, su tía y su abuela, o en que asesinó a su abuelo con una tortilla de veronal. También en su condición de judía perseguida por el nazismo. Lejos de las tres cuestiones, cualquiera de ellas del mayor peso, lo que a mí más me atrae es su obra y por supuesto la capacidad de hacer con su corta e intensa vida una obra plástica. 

Los pocos textos que se refieren a su estilo o influencias remiten a Munch, Miguel Ángel o incluso a Chagall, uno de mis pintores preferidos. Algunos se refieren a ¿Vida? o ¿Teatro? como una novela gráfica, y eso también es cierto, y está especialmente remarcado por el hecho de que en muchos gouaches hay referencias musicales y tiras narrativas que nos recuerdan al Beato liebánigo y la incorporación de textos no es algo excepcional. Su limitada paleta (azul, rojo, amarillo) nos hace pensar en un cierto primitivismo o ingenuismo, pero también habla elocuentemente de una técnica sucinta y sincera. 

El catálogo de materiales de las bellas artes es tan variado que es difícil no perderse en la oferta, y ya no digamos cuando la carta de colores se hace profusa. Es todo un mundo en el que no es ajena la superabundancia que también encontramos en la sección de galletas de un supermercado o en tantas cosas. Supongo que al final los artistas se deciden por aquellas técnicas que se acomodan más a sus habilidades o a sus veleidades. También dependerá del soporte elegido: papel, lienzo, madera, etc. Pero, en resumen, creo que la oferta de materiales es inmensa. Lo que va de un lápiz de color acuarelable Caran-D'Ache a un Faber-Castell es mucho, y sin embargo aunque el trazo es muy importante, el tono del color y su brillantez también es muy definitivo. Un mundo, ya digo. 

Parece que algo le decía a Lotte Salomon que no había mucho tiempo por delante y había mucho que decir. Esta especie de catarsis o de volcado masivo ha ocurrido en muchos artistas y conmueve pensar que de alguna manera intuían el final de su vida.

Es posible "ver" toda la obra en la web del Jewish Historical Museum holandés. Como no se suele decir, me detengo en notar que ¿Vida? o ¿Teatro? está dedicada a Ottilie Moore, filántropa norteamericana que acogió a niños refugiados de la guerra en su casa en Villefranche-sur-Mer. Para situar mejor la colección como un desarrollo total artístico (arte total) diremos que la pieza (play) dice en su preludio: "La creación de las pinturas siguientes se imagina como sigue: Una persona está sentada al lado del mar. Pinta. Una tonada surge en su mente. Cuando empieza a tararearla se da cuenta de que la melodía coincide exactamente con lo que está intentando llevar al papel." 

Lejos de perderse en los materiales y por supuesto en academicismos o aun en vanguardismos, la pintora fue derecha a lo que la llenaba o la desgarraba, que parece que no era fácil. Aunque plásticamente sus gouaches podrían ser enarbolados como el no va más del qué se yo expresionista o abstracto o lo que fuere, en realidad sabemos que eso es accesorio ¿Cuántas veces no se acude a unas formas que nada añaden por el gusto de aparentar innovación o ruptura, alambres? Hay un vídeo del padre de Salomon y su madrastra años después de la guerra, a la que ellos sobrevivieron por estar en Amsterdam. La sensación que deja es un poco extraña, porque claramente se ve que quieren estar tranquilos y mostrar un recuerdo también tranquilo de Lotte. Pero hay algo raro. La contralto Paulina Lindberg Salomon parece estar haciendo el papel de su vida, cosa que no es buena ni mala, pero que es inquietante. Hace creer que sí que hubo un abuso o más del abuelo o alguien. 

Gusta ver que los azules del modesto gouache, pequeño formato, se conservan limpios y que a diferencia de los maravillosos óleos marinos de Sorolla que vi en su casa-museo, el mar provenzal tiene luz y aquello primordial que tanto nos fascina, que el tiempo no ha deslucido aún su color como la familia no pudo con Charlotte Salomon.

 Charlotte Salomon, 1941-1942

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2/2/19

A través del espejo


n otoño un día muy temprano, aún era de noche, descubrí que un amasijo de basura que había cerca de un contenedor era en realidad un sintecho que dormía, rodeado de ropa desechada y él mismo envuelto en una manta sucia. El jueves volví a ver algo parecido. Había en una de las calles que atraviesan el Carrer Nou, tocando la esquina, unas tablas apoyadas contra la pared, como cuando se dejan para la recogida semanal algunos muebles y materiales. Había cosa de 5 metros de lo que parecían, como digo, residuos domiciliarios. Y sin embargo el orden que se adivinaba me atrajo. Me acerqué y distinguí sobre uno de los montones un plato sucio de plástico y dentro de él unas monedas. Un duro de Franco, una peseta con la efigie de Juan Carlos I y una moneda que no llegué a identificar porque entonces de detrás de todo aquello surgió una mujer. Me disculpé. Me dijo algo así como que aquellas monedas eran para su make up. Entendí que las ponía para señuelo, para las limosnas. 

A primeras horas de la mañana, además de algún corredor, hay algún camarero que ya está trabajando, las brigadas especiales de limpieza y la policía (mossos y Guardia Urbana). No veo, como podría ver a esas horas en mi barrio, gente paseando a sus perros. Las brigadas especiales de limpieza recogen los numerosos residuos que dejan los sintecho en el lugar donde durmieron. Siempre veremos a alguien que lleva un utensilio que sirve para peinar de jeringas el área que luego barren. Y verdaderamente podría decirse ─sobre todo desde mi punto de vista que no está comprometido con ningún visión ideológica ni profesional─ que todos los que están durmiendo en la calle son en alto porcentaje toxicómanos o personas que padecen alguna otra enfermedad mental severa

Este álbum que languidece a veces ha transcrito mi testimonio de la degradación de Barcelona, que no solo tiene que ver con el aumento de mujeres, hombres y niños sin techo, sino también con el cierre de negocios "de toda la vida", el aumento desmedido del turismo low cost y de borrachera y una presencia dominante y orwelliana de la imagen corporativa del Ayuntamiento. Los urbanistas municipales han homogeneizado los servicios de los barrios y nos lo tienen todo señalizado y muy comunicado, pero esa imagen se superpone a la de unas calles con unos negocios poco estables y de un lujo que no es para nosotros. No vamos a añorarnos del Paseo de Gracia patricio en el que hubo tres cines (y no me refiero al Casablanca o al Comedia), la Librería Francesa y un solo bar, además del que había en el Drugstore. La nostalgia y la melancolía no llevan a ninguna parte. Los tres cines eran el Fantasio, el Savoy y el Publi, que quedaba donde el Boulevard Rosa, también desaparecido.

El primer sábado de enero bajé por Pelayo o no distinguí ninguna de las tiendas que había habido "de toda la vida" o de por lo menos 5 años de establecimiento. Se diría que los comercios incluso tácticamente se hacen valer por la inestabilidad de su oferta. Todo es rápido e instantáneo y todo se convierte rápidamente en basura. Las llamadas grandes marcas exhiben la buena confección, que es inasequible para los consumidores mileuristas y ya no digamos para los que cobran mucho menos. 

En septiembre vi en París que estaban sobreviviendo mejor que en Barcelona por lo menos los comercios y los bistrots que no pertenecen a cadenas, pero se advierten también unos aires distintos. El Fauchon que yo conocí en los ochenta, con naranjas valencianas y judías verdes de Tanzania apiladas con delicada fruición, se ha convertido en un lugar de conservas. Es cierto que el Fauchon de donde dicen que el magnate Niarchos se hacía llevar por helicóptero su compra, también tenía una buena bodega y ya no digamos quesos y fois, pero tenía muchos productos frescos. El Fauchon de la Madeleine de la primera parte del milenio aún ofrecía manzanas, el de su segunda década todo lo vende envasado e identificado con la marca correspondiente. Es imposible trasladar el disfrute de los sentidos que era fácil encontrar la primera vez que fui el año 1982 a la exposición de productos alineados logísticamente con una precisión que apela a una opulencia sofisticada. 

Como los parques y los jardines, aunque no todos, se han visto descuidados en los últimos años, nada me invita a pasear tanto como había paseado. Sigo paseando porque me gusta caminar, pero no porque encuentre tan estimulante la calle como sí lo había sido para mí. Tal vez, nunca se sabe, volveré a disfrutar de Barcelona en otra época.

Mujeres usando sus espejos para ver a la reina Isabel II el día de su coronación, 2 de junio de 1953, Londres (Inge Morath)

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