31/1/13

Las imperfecciones

"El erudito Giustiniano escribió un tratado sobre pintura años más tarde, en el que, reflejando las convenciones jerárquicas de su tiempo colocó las flores y «otras menudencias» sólo en quinto lugar en una escala de doce grados, pero también mencionó que Caravaggio le dijo en una ocasión «que es tan difícil pintar un jarrón de flores como un cuadro con figuras humanas»" (*)

 

eo hoy en "La Voz de Galicia" una imagen impagable captada por Paco Rodríguez, de una mujer coruñesa transportando unos cuantos manojos de grelos en la cabeza a la manera aldeana. Entre que por Barcelona no es que se vean muchos grelos y que también va siendo cada vez más raro ver las mujeres llevar peso o avíos en la cabeza, la alegría al ver la fotografía ha sido no diré que doble -porque la alegría poco tiene que ver con la aritmética- pero sí en el grado del alborozo. Anteayer le decía a mi profesor de dibujo, que es valenciano, que así como la luz que hay de Andalucía y Murcia al Levante y luego a Cataluña refleja un gradiente conciso y característico que va suavizándose, los verdes del norte también son distintivos según estemos en el País Vasco, La Rioja,  Navarra, Asturias o Cantabria. Los grelos pues me recuerdan exactamente algunos de los verdes de Galicia, más o menos a semejanza de aquel cartujo a quien la col lombarda le recordaba el chorizo de su tierra (y habida cuenta de lo frugal que es la dieta de su orden).

La otra alegría de hoy fue encontrar esa cita de segunda o tercera mano de Caravaggio, sobre la dificultad de pintar un jarrón de flores (y "con flores", se entiende). Dentro de mis posibilidades, que son menos que ínfimas, lo sé bien. No conozco más que superficialmente la obra de este pintor por lo que para ilustrar su afirmación solo remitiré al cuadro del "Muchacho con cesto de frutas" (1593), a un detalle de una pera de "Muchacho tañendo el laúd" (1595) y a la "Cesta de frutas" (1596). Se ha hablado y escrito mucho sobre esas frutas devoradas por los gusanos, los insectos y las marcas de hongos, que lejos de mostrar una turgencia y lozanía perfectas, lo que muestran son unos frutos que están más que maduros e incluso con alguna señal, como las de la pera del tañedor de laúd machucada por el cesto tal vez. 

Giovanna Garzoni, que nació el año 1600, también en sus bodegones implica detalles que nos recuerdan el paso del tiempo y no es raro que aparezca alguna mosca o un abejorro, aunque en su caso son como heraldos del verano, de la calor, de la vida. Se ha querido ver en la sazón de los fruteros de Caravaggio una simbología cristológica. Incluso se dice que hay en la historia del arte bodegones asociados al culto mariano (lo serían los limones de Zurbarán, si reparamos en ello) y otros asociados a la Pasión de Cristo. El año pasado a mí me salió una manzana starsky casi a un mes de la putrefacción. Aunque la verdad es que no sé si ahora la fruta se pudre, con tanta ingeniería genética.

Ya no sabe una qué hacer para contagiarles mi interés por el arte botánico, que es inagotable, prodigiosísimo, a pesar de que mis primeros pasos en el dibujo son cualquier cosa menos satisfactorios. Ya conozco la dificultad de que habló el artista milanés.

Aunque el arte rupestre era de animales, en cuanto pasamos por el Neolítico ya le tomamos más interés a las plantas e incluso a las flores. Y dejando a Caravaggio o a Garzoni y tantos otros aparte, la presencia de los insectos apunta a señalar la proporción de una especie vegetal y su hábitat, su forma de reproducirse. Y en los libros naturalistas lo propio es encontrar que una planta muestre su flor y su fruto y su todo de una vez, cosa que normalmente no ocurre en la realidad.

Cuando antes la gente hacía la pregunta de qué se llevaría uno a una isla desierta, yo pensaba en las obras completas de algún clásico, unas tijeras para cortarme las uñas y en manzanas. Hubo un tiempo en que me guardaba las semillas de alguna manzana que me hubiera comido, porque en el sabor de cada semilla encontraba un crisol de todas las características concentradas del fruto, de su olor y de su gusto. Después he sabido que la verdadera naturaleza de la palabra "integral" apunta a la condición que tiene un alimento de poder ser reproducido (no estoy segura de estar diciéndolo correctamente desde el punto de vista científico). Es decir, un donut nunca será integral porque no podemos plantarlo y esperar que de él salgan donuts. Pero sí podemos plantar una manzana y esperar sus frutos.

 

"Muchacho con cesta de frutas" (Caravaggio, 1593)

 

Detalle de "El tañedor de laúd" (Caravaggio, 1595)

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(*) Cita tomada de la Wikipedia del texto de Andreas Prater, “El Barroco” en Los maestros de la pintura occidental, Taschen, 2005, pág. 228.

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13/1/13

Agamenón y su porquero

"La única verdad es la realidad"
Aristóteles

"La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero"
Antonio Machado




espués de que publicara Cela Madera de boj anduve un tiempo decepcionada por su lectura, hasta tal punto que estuve años sin leer nada de su autor, hasta que se murió un amigo mío y la viuda me legó todos sus ejemplares -algunos de ellos ediciones príncipe o de bibliófilo- y de alguna manera me reconcilié con la obra total. Total tal cual para cual. Madera de boj, trata sobre una especie de travesía por la Costa da Morte, y se me atrancó como se le atrancaría a él al recibir el Premio Nobel, puesto que la abandonó un tiempo al recibirlo, pero por diferentes motivos.
Aquí debería explicar que a pesar de mi gran admiración por Camilo José Cela como escritor, rehusé conocerlo cuando tuve ocasión en uno de mis veranos en Finisterre, donde él solía veranear con su primera esposa. Yo algo de esto sabía pero nunca lo había encontrado y siempre había oído anécdotas y truculencias pero por terceros. De manera que un día en que finalmente lo vi me resultó como una visión. Estaba yo tomando un café en casa de mi prima Mª Xesús Senra y pasó talmente como si se dirigiera hacia el Mar de Fóra, que es una playa de costa que tenemos al oeste mismo, donde cada noche se oculta el sol no sin dejar un escalofrío, mezcla de terror y maravilla, hasta en el más insensible. Estábamos tomando el café y distinguí por una ventana la oronda cintura y el perfil inconfundible de Cela.  Pasado un buen rato, cuando ya me iba, le dije a mi prima: "No sabrás a quien creí ver". "Pues, claro, era él, cada tarde pasa a la misma hora".

Luego, por la noche, la corresponsal de "La Voz de Galicia" entonces, Socorro Ínsua,  me ofreció presentármelo. Y le dije: "Es que no tendría de qué hablarle". Y era verdad. No es que una tenga una conversación limitada ni escasa ni falta de variados registros, porque lo mismo les sirvo para hablar con Agamenón que con su porquero, pero por aquel entonces ya estaba yo algo corrida por alguno de sus tremendos parlamentos socarrones después de haber recibido gratis et amore una pantagruélica mariscada o una caldeirada del mejor pescado y con unas patatas que no tienen igual. Me dolía en el alma que no tuviera un poco más de distinción o de timidez con la gente humilde o cuando menos que no tenía su bagaje mundano y académico. De hecho el peor desprecio con que se le puede consternar a alguien que no posee una cultura cultivada y de salón es el de tratarle con una broma tabernaria y soez. Cada cual tiene que estar en su lugar, hombre.

Lo que se me atrancó del libro fue que no salía ni uno solo de los personajes fisterranos que se merecían haber estado allí y hasta en el altar mayor. Incluso, diría más, muchos de los personajes que identifiqué no son precisamente como para enorgullecerse. Si al menos se hubiera abastecido del muestrario de pobres diablos baqueteados por la vida, la muerte y el alcohol, Madera de boj hubiera podido convertirse  al menos para mí en una especie de reserva antropológica. Pero no: están los cocainómanos y algún señoritango. Sin embargo hay un par de pasajes que no he podido olvidar y que recuperan para la historia de la lengua, el digno registro fisterrán. Uno, una cancioncilla, que podemos asimilar a una broma de uno de los primeros actos de Romeo y Julieta (*), con la nodriza:

O Xoán e mais Xoana foron os garabulliños
A Xoana caiu de cu e o Xoan caiu de fociños.(**)

La otra muestra del dialecto que recuerdo es la de su intento de recoger esa voz rasgada, bastante menos que ronca, enterenyinada (***) diríamos en catalán, que predomina en la comarca, sea por la falta de yodo endémica, sea por la bronquitis crónica, sea por el abuso del alcohol sobre todo en los hombres, sea porque faltaban dientes, sea lo que sea. Las vocales son más apagadas, veladas, oscuras y cerradas que en el resto de Galicia, de manera que cuando alguien dice -como muy bien transcribió Cela- "Qué é o que che pasa, oh?" suena más o menos "Qué é o que che peeeese, oh?". Sin embargo, lamentablemente, para mi gran pena, poco más quedará para la posteridad de ese patrimonio que en parte yo pude recibir. Camilo José Cela, sea por respeto al dialecto fisterrán, sea por respeto a sus hablantes, transcribe también respetuosamente y de forma exacta la forma de hablar. Cosa que nunca se recalcará bastante sobre todo cuando Josep Mª Espinàs hizo un libro de sus andanzas (A peu per la Costa da Morte) por el mismo territorio, en donde descuidó de una forma que no voy a juzgar o -mejor dicho- calificar, lo que le pareció oír, sin concederle el valor ni el crédito que se merecía.

Vista del puerto de Finisterre en los años 20

Es una pena porque los arribistas que se incorporaron al gallego normativo en estas dos últimas generaciones lo han convertido en algo que ni siquiera tiene acento alguno, o que tiene el acento pijomolondro de TVG porque lo han aprendido donde lo han aprendido. En Cataluña, me cuentan que también la burguesía dejó de usar el catalán en un momento dado porque eso quedaba rústico. Y curiosamente de ese filón de lindos acoquinados en parte proviene la Renaixença. Esto explicado, así en un par de líneas, claro. Lo que no admite demasiadas amplificaciones ni  extensión alguna es la de afirmar que fue gracias a la gente del pueblo llano como se conservó milagrosamente la lengua autóctona. Y la única variante que cabría en tamaña afirmación es la de decirla en un tono de voz más alto, estridente o bien estruendoso.

Sabe una que no tiene pedigree,que no sirve ni para gallega ni para catalana ni para nada, pero les prometo por la gloria de mi canario que nunca adoptaré ni una sola de esas costumbres bárbaras como el Halloween, las despedidas de solteros o esos flashmobs, como No Pants Subway Ride 2013, de los que es cada vez más difícil librarse.

*

Me gusta distinguir en la foto de hoy la silueta de una mujer en una de las playas de Fisterra cargando una cesta en la cabeza. Con el pintor Manuel López Garabal, que veraneaba en Finisterre desde antes de la guerra, sí que hablé varias tardes también inolvidables, y recuerdo vivamente como me explicaba que las mujeres en verano traían el pescado y otras mercancías en la cabeza por la orilla del mar. Y que parecían velas negras que se recortaban con garbo marinero sobre la arena tan blanca y un mar azul de Prusia. Desde las playas de San Roque y la Langosteira. La brisa les hacía el camino menos penoso y quiero creer que las vieron los mismos cuervos que tantas veces encontré yo allí y que dicen que son tan longevos. 


__________________

(*) “NODRIZA – Pares o nones, de entre tantos días
del año, cuando entremos en agosto
catorce ha de cumplir anocheciendo.
Susana y ella -¡Dios acoja a todas
las almas y las lleve a su morada!
la misma edad tenían, y no yerro.
Pero Susana está en el cielo, ¡y era
tan buena para mí! Como os decía,
cumple catorce años cuando agosto llegue.
¡Vaya si los tendrá! Bien lo recuerdo.
Hace once años ya del terremoto;
fue destetada entonces, y no olvido
aquel día entre todos los del año.
Estando al pie del palomar, me puse
acíbar en el pecho, al sol sentada;
en Mantua estabais vos con vuestro esposo.
¡Tengo buena memoria! Y, como dije,
cuando probó el pezón que estaba untado
y lo halló tan amargo, ¡la tontuela!,
hacía falta verla así enojada;
¡cómo se incomodó contra mi pecho!
El palomar temblaba, y, os lo juro,
para correr no me hizo falta aviso.
¡Once años cumplidos desde entonces!
Y se tenía en pie; doy mi palabra.
Y podía correr, aun dando tumbos.
La víspera, sin más, se hirió en la frente.
Y mi marido (que del cielo goce),
tan jubiloso, levantó a la niña.
“¡Vaya -dijo-, ¿de bruces te caíste?
Con más juicio, caerás de espaldas.
¿No es verdad, Julia?” Por la Virgen juro
que no lloró ya más la picaruela
y dijo: “Sí”. Pero hay que ver si ahora
las bromas son de veras como antaño.
Si llegase a los mil lo recordara.”

______________

(**) Trad. lit.: Juan y Juana fueron a por ramitas de leña, Juana cayó de culo y Juan de bruces.
(***) Teranyina es "telaraña".

12/1/13

Antes y después (3)







a manía por clasificarlo todo podemos encontrar siempre material, de manera que se constata aquello de que cuando uno está en un error puede que todo le de la razón. El antes y después es un tema muy socorrido, no ya solo en espacios como "Sesamo Street" sino en los laboratorios, en las consultas de cirugía plástica o discapacidad capilar y en las revistas de decoración.

Pero el antes y el después del que voy a hablar hoy es aquel que se produce cuando todo adquiere sentido al contar con un dato o un detalle del que previamente habíamos prescindido o que no habíamos tenido en cuenta. Sin más merodeos les cuento por ejemplo que cuando me compré mi primera cámara digital fui a probarla por las Ramblas. Solo cuando llegué a casa y visioné las instantáneas me di cuenta de que las imágenes estaban llenas de señoras trabajando en aquel oficio que dicen que es el más viejo del mundo. Aún teníamos de concejala a Itziar González, pero precisamente el tema de la prostitución se había salido de madre y empezaba a ser un problema. Aparte de que había menores, se trabajaba a todas horas, en la vía pública y con una proliferación que ya se veía que no respondía a la demanda. Por lo menos a la demanda mercadotécnica. Ahora hay que meterse más adentro en el Raval para encontrar a las chicas, pero el espacio de siempre se mantiene ahora más o menos en su cauce y los hombres no se ven acosados. 

La cuestión es que no fue hasta que vi las fotos cuando reparé en que en todas ellas había una puta. Mejor dicho, en todas menos en las que hice de los puestos de flores, plantas, bulbos y semillas. Y este efecto me va persiguiendo de vez en cuando a la hora de ver con tranquilidad en casa lo que acuciada por el momento capté horas antes. 

En la fotografía de hoy me sorprendió ver un grupo de gente a la puerta del Consell de Districte de Nou Barris. No me cuadraba con nada de lo que yo podía suponer. Hasta que llegué a casa y vi en la fotografía inmediatamente anterior un grupo menor de personas que iban vestidos como para una boda, y es cosa sobre la que no tengo ninguna duda.

De manera que a posteriori pude llegar a la conclusión de que se trataba de una boda civil que se iba a celebrar en nuestra dependencia consistorial. Y de hecho aquí se podría acabar el asunto de no ser que añadamos que este edificio es uno de los pabellones de lo que fue un psiquiátrico que prácticamente funcionó hasta los años 70. Vemos en la Wikipedia que tenía capacidad para 600 pacientes y es algo de lo que tampoco tengo ninguna duda. Habrá que decir que en el siglo XIX se podía encerrar en un psiquiátrico a todo tipo de enfermos:

Dentro del parque, en lo que abarcó su primera fase, se encuentra parte del antiguo Manicomio de la Santa Cruz (inaugurado en el año 1889, diseñado por el arquitecto Josep Oriol Bernadet siguiendo las directrices del doctor Emili Pi i Molist y con capacidad para 600 pacientes) hoy convertido en un recinto que alberga la Biblioteca Popular de Nou Barris, el Consejo Municipal del Distrito de Nou Barris, el Archivo Municipal del Distrito de Nou Barris y una comisaría de la Guardia Urbana. Al lado se encuentra un edificio finalizado en el año 1995 llamado Fòrum Nord de la Tecnologia que está en parte rodeado por un lago, y ocupado por diferentes empresas tecnológicas, un aparcamiento subterráneo, un bar-restaurante, aulas de Barcelona Activa y el Cibernarium.

Pienso que por un largo período de tiempo las personas enfermas que no iban a parar a la prisión, podían acabar en el Manicomio de la Santa Cruz o en una institución que aún existe y que está regida por las Servidores de Jesús del Cottolengo del Pare Alegre. 

De la misma manera que Narcís Serra descapitalizó el Ejército y mandó a la reserva a casi todos sus mejores oficiales (lo que en la Wikipedia se traduce eufemísticamente como democratización y modernización de las Fuerzas Armadas), Ernest Lluch desmanteló toda la red de instituciones mentales y de hecho quedan muy pocas y su excepcionalidad y complejidad me impide entrar en detalles. Ya sabemos que a Ernest Lluch lo mató ETA. Narcís Serra casi sin solución de continuidad después de ese antes pasó a presidir la Caixa de Cataluña, y al parecer también la democratizó y modernizó porque es uno de los lastres por el que tenemos que responder los contribuyentes.

Cuando aún funcionaba el Manicomio de la Santa Cruz había por el paseo Pi i Molist, que lleva el nombre del médico que lo proyectó, algún enfermo. Recuerdo uno que se sentaba cerca de una caserón del siglo XVII que tiene en su fachada un reloj de sol con el lema "El cel es ma regla". Cerca, en Sant Andreu del Palomar, hay los dos que tiene Can Verdaguer, una casa que ya estaba asentada el siglo XVI. Pero, yendo a lo que íbamos, este loco se sentaba horas sobre un amasijo de mantas y cartones y allí se fumaba unos liados de papel de estraza y ramas de árboles que echaban un humo espeso espesísimo.

Después pude visitar alguna institución mental como la de Santa Coloma de Gramenet o la del Paseo Universal y he podido comprobar que hay muchos enfermos que fuman mucho más de lo que nadie puede imaginarse. Como si en ello les fuera la vida. Y es que de hecho la alquimia del humo nos conecta con algo intenso de lo que no podemos llegar a apropiarnos, supongo. En Santa Coloma conocí una enferma que llevaba allí desde los 17 años y tenía 45. Esquizofrénica. Ahora creo que a los esquizofrénicos les tratan con fármacos, pero a esa buena mujer no le debió de pillar la moderna Psiquiatría, por lo menos entonces, porque entonces era Antes y ahora es Después. Aunque Después también es Antes pronto, a la que pasa un poco de tiempo. Un pitillo, menos aún.


Fotografías de y desde el Consell del Districte de Nou Barris (Marta Domínguez Senra)


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2/1/13

Clases de español

 "No havia estat llançat a dins La queixa de Portnoy,
ni a cap altra novel·la, si hem de ser fidels a la
veritat. Havia estat projectat a dins d'un antic
llibre de text, Espanyol per a principiants,
i corria per salvar la vida per un terreny
estèril i rocós mentre la paraula tener ("tenir") -un
enorme i pelut verb irregular- el perseguia
amb les seves potes llargues i primes"

Woody Allen, L'episodi Kugelmass




ay muchas clases de español: "En una apacible quinta" (In a peaceful country house), "Niño deja ya de joder con la pelota" (Could you possibly keep away with your ball, please?), el de los manuales de los aparatos y otros muchos más. Nosotros nos centraremos en la segunda clase. La dificultad de la fricativa velar [x] puede vencerse practicando. En Forvo tenemos hoy 6 variantes para la pronunciación de la palabra joder, de las que yo destacaría la de Fernando Tala y Pani. Pero la dificultad real de la frase está en saber dejarla para retomar la conversación que en realidad se tenía como si tal cosa. Se cambia de tono y, si cuadra, hasta de expresión, como si la frase fuera un aparte en el teatro, pero con mayor rapidez y sin perder dramatismo. Estas frases pueden adquirir mayor dificultad cuando interrumpen una conversación sobre la boda de la vecina y al niño se le dice sin dejar ningún lugar a dudas: "Como no te acabes ahora mismo la merienda ya te puedes ir preparando".

No hay que contrariarse con escollos de la fonética del español como la fricativa velar, cuando avanzando en su estudio nos encontraremos con palabras mucho más intrincadas, p.e. rododendro, Domínguez, zarpullido, inaptitud, ajonjolí, jueves, zorro, podridero o bien bocadillo. En nuestras lecciones no nos podemos detener en esas cuestiones, porque nos impedirían avanzar en las contrariedades del subjuntivo y en la más ordinaria conjugación de tiempos muy usuales del verbo tener. De ahí la cita con la que acaba el cuento de Woody Allen, donde un personaje llamado Kugelmass es lanzado a un armario con una novela o un cuento o un poema donde resulta proyectado.  Su primera elección es Madame Bovary, no les cuento más. No sé que es peor, por cierto, si Emma Bovary o el subjuntivo del verbo tener.

Otro tema que tendremos que revisar es el del orden de las palabras y el de su valor distintivo en frases como "Yo cocino ya" y "Ya cocino yo", en las que no se está diciendo lo mismo ni de lejos.  Para los pronombres personales se me miran una antología de Pedro Salinas, y para las conjunciones también. Para la puntuación, Cela. Cuando avancemos en el reading y la grammar será el momento de introducir el tema del nombre del idioma que están aprendiendo. Y es que, por las mismas razones por las que el francés se llama francés y el italiano se llama italiano, llamaremos al español "español". Aún a riesgo de que nos insulten. Sí que hay que admitir que el nombre que se le dio en la Constitución fue "castellano", para reservar el apelativo "españolas" al conjunto de las lenguas que se hablan en el Estado, pero desde el punto de vista filológico es filoilógico. Una de las 32 cosas que me dan una mezcla más portentosa de lástima y vergüenza en este mundo es oír que un profesor de secundaria se presenta como "profesor de literatura castellana" [sic]. En Lingüística reservamos "castellano" al substrato histórico del español y a la variante dialectal de una gran parte de la península. Sirva como introducción para la lección de hoy decir que un señor de Mendoza no habla castellano ni de broma.

Aunque podemos tener a gala estar a la vanguardia de la lexicografía renacentista, también tengo que advertir a nuestros principiantes en el español, de la obsesión del hispanohablante con los diccionarios, como si fueran el tesoro de la lengua, sus garantes, su adalides, su todo. No les extrañará ver como se introducen tesis doctorales, artículos periodísticos, cartas en los diarios y se dirimen  todo género de discusiones empuñando el Diccionario de la RAE, cuando ni entre todas sus ediciones están todos los que son ni son todos los que están. Lo peor de todo es que se acaba por considerar que el léxico lo es todo, cuando la morfología es tanto. Y la morfología, como es natural, no se agota en los diccionarios. Otro día hablaremos de las diferencias entre sufridor, insufrible, sufrido y sofreír. 

Lo de abandonar la idea de tomar el Diccionario como si fuera el Código civil no es ninguna tontería. Fíjense sino en cómo cambia el significado de la palabra expoliar en los principales diccionarios de la lengua del español, el francés, el italiano y el catalán. De la definición de los primeros al último va mucho, y nos tememos que ha sido intervenida políticamente. Ustedes en caso de duda le preguntan a un palentino o a un colombiano.

Tampoco me pierdan el tiempo con las etimologías: las etimologías, como la numismática y la afición por la heráldica o los palíndromos, son habilidades que no puntuarán y que en todo caso contarán negativamente. Porque claro, Julia Roberts tiene en su nombre las cinco vocales (como servidora), pero eso ¿qué aprovecha?

Manuel Gila
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1/1/13

En esta apacible quinta (orgullo y prejuicios)

"MENÓN: En esta apacible quinta,
adonde el mayo gentil
los países que el abril
dejó bosquejados, pinta,
aunque es esfera sucinta
para el sol de tu hermosura,
cuya luz ardiente y pura,
vence al rosicler del día,
bella Semíramis mía,
es donde estarás segura,
en tanto, ¡ay de mí!, que yo
vuelvo a la corte a asistir."

Pedro Calderón de la Barca, La hija del aire

 



uando hace un año Antonio Banderas y Salma Hayek presentaron los Globos de Oro, se diría que Antonio Banderas estaba notablemente enfadado e incluso que se encolerizó. El presentador los había introducido diciendo que los actores hispanos eran "extraordinariamente talentosos y probablemente muy interesantes", frase que quedaba de inmediato aclarada con la añadidura: "No estoy seguro porque no entiendo ni una palabra de lo que dicen".  Con esto ni siquiera nos podía recordar una de las lindezas que Artur Mas le tiene dedicadas al acento andaluz o al gallego, al menos percibido desde este lado del charco, que igual el actor malagueño nos diría otra cosa. Tanto si había malevolencia en el comentario como si no, no había que recoger la provocación. Está más que cacareada la discapacidad de los hispanohablantes para hablar otras lenguas, dicho así en general, y el inglés en particular.  Cosa que se podría matizar mucho y durante horas pero inútilmente. 

Si todo el tiempo que yo empleé a perfeccionar el inglés sin inmersión lo hubiera dedicado a beber vino a estas alturas estaría muerta. Pero esto solo es una manera de expresar que he dedicado mucho tiempo a adquirir un idioma que no creo que sea más difícil que los nuestros, ni más rico, ni más dúctil ni más bello. Más de una vez me he preguntado qué hacen los anglófonos mientras los demás aprendemos inglés. En París no he visto ni la mitad de gimnasios y peluquerías que en Barcelona, establecimientos en los que también pasamos bastantes horas.

Además de lo que aprendí a través de Jesús Tusón y Mª Antònia Martí sobre los prejuicios lingüísticos, puedo añadir que es cierto que conozco gente de mi entorno que tiene una habilidad admirable para los idiomas. Pero luego resulta que después de haber adquirido un nivel más que aceptable de inglés se van al alemán y no pasan del cuarto año porque se dan cuenta de que no hay manera de avanzar. Otros aprenden con tanta facilidad que en realidad hacen aguas cuando, siguiendo con las metáforas náuticas, hay que adentrarse en mares más procelosos y tener la gramática bien asentada. 

Indudablemente, para mí, lo mejor del vídeo de los Globos es que cuando Banderas recita encolerizado a Calderón, no sé si para demostrar que el español es una lengua articulada, Salma Hayek le corta muy hábilmente y le dice que ella tampoco le entiende. Porque claro, no solo estamos todos (europeos y americanos) alejados del español del segundo Siglo de Oro sino que Banderas lo recitó de forma deficiente, atroz.

Hay una simulación, más que un  fake -como no, si lo que cuesta es no encontrar falsificaciones y manipulaciones-, en una entrevista que le hicieron Máximo Pradera y Fernando Schwartz en "Lo + Plus". Esa farsa es lo que me permite distinguir que el cabreo en los Globos, en que se pone hasta rojo, sí es verdadero. Y también me sirve para admitir que si alguna utilidad le veo a los fakes es esa, la de que nos sirve para decir lo que no nos atrevemos a decir. Otra no le veo.

El Quijote por Gustave Doré

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