El miércoles compré un bacalao entero. De la cabeza extraje los otolitos, que son particularmente bonitos. Veo en Etsy que en Alaska hay una mujer que hace con ellos y piezas de minerales como la venturina bonitos pendientes por la técnica del ensartado. Los otolitos de corvina no son tan llamativos, pero también son admirables, y al parecer se usan desde tiempos de los fenicios como amuleto en el sur de España. He visto algún colgante de un otolito de corvina rodeado por un engarce de oro y hasta con una imagen de Nuestra Señora del Rocío incrustada.
Otolitos de bacalao. Fotografía: Marta Domínguez Senra
