26/1/11

Lo que puedas hacer hoy


arolina Ebert, actriz porno berlinesa más conocida como Sexy Cora, falleció el viernes con 23 años por una complicación en su sexta intervención para realizarse un aumento de mamas. Leí en "La Vanguardia" del mismo día: "Sexy Cora ganó en 2010 los premios Venus Award y Erotixxx Award por mejor actriz porno amateur. En 2009 fue hospitalizada por haber intentado batir el récord de felaciones en un día. Trató de hacer 200, pero "sólo" llegó a 75." Esta noticia, que al parecer remite a los Glory-Hole awards, con las debidas distancias me recordó que mi abuela siempre se movía entre dos amonestaciones. Cuando no nos decía "Del trabajo, la virtud; y del vicio la perdición" es porque nos decía "No trabajéis tanto". Creo que le había pillado el tranquillo a la medida perfecta del esfuerzo pero no estoy segura de que ella misma no la excediera alguna vez cuando velaba esperando a mi abuelo que llegara del mar haciendo encaje de bolillos, o cuando comía de pie y la última. Pero igual eso era amor, y quien lo probó lo sabe. Lo de Sexy Cora no parece que fuera amor pero ¿quién sabe? Sí estamos seguros de que estaba condenado al desastre, más tarde o más temprano. Una pena, tan joven. También lamento, aunque en menor medida, no poder interpretar la home obituaria que le han preparado en su web oficial.


Cuando escribí "Cuerpoextraño", pensaba en las funciones más modestas del cuerpo, y ahora me doy cuenta de haber olvidado la de tragar saliva. Hoy más bien pienso en las vísceras, miembros y glándulas, esa humana fábrica o ese templo de sensaciones que tantas veces maltratamos con el esfuerzo. Nunca me perdonaré haber leído La Regenta a pesar de que a partir de la primera página ya se me cayera de las manos. En aquella época del paleolítico inferior no era raro ver jóvenes en el metro leyendo la Fenomenología del espíritu o El capital,  con la misma fluidez con la que ahora veo leer las voluminosas novelas de Largson. La víscera "más noble" (¡como si el corazón o los intestinos no lo fueran!) es sometida a veces a labores inhumanas sin otro cometido que hacer una vil réplica de la selección de las especies para que prosperen los que tienen más capacidad de trabajo o alguien que se lo haga por un salario o algo peor.  En el campo de los músculos, las glándulas y los miembros, más allá del Glory-hole masivo y los certámenes sexuales, estaría la vigorexia. ¿Hace falta decir que es mejor situarse más cerca de los consejos de mi abuela que de los ideales de Sexy Cora y hasta de los ortoréxicos neopuritanos? Descanse en paz, Sexy Cora.

La idealización del esfuerzo se ve que nos viene de los bárbaros del norte o del Protestantismo, siendo la gracia un valor mucho más seguro por esta parte del planeta. Pero desde que hay gente que se gana la vida haciendo de coacher todo esto ha quedado de tal manera que no lo reconoce ni la madre que lo parió. En el coaching lo mismo defenderán que el esfuerzo es la clave del éxito como defenderán que el éxito es la clave del esfuerzo, y lo que haga falta. Esto es como cuando uno va a comprarse unos zapatos. Cuando nos aprietan nos aseguran que se dan, cuando nos caen nos recuerdan que es que luego los pies se inflan. Todo según la ocasión. Pero en el mundo hay muchas preguntas que no tienen respuesta y ya no digamos respuestas que no tienen quien las pregunte.

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17/1/11

La mejor cosa del mundo

Cuando me vine al Álbum del tiempo (Témporas), un blogger muy querido de Cádiz me escribió un mensaje en el que me recordaba que hoy en día tiene un enorme tirón Belén Esteban, la llamada princesa del pueblo que trabaja si no me equivoco para Berlusconi o en todo caso para Telecinco. Tengo entendido que por la tarde, en el hospital donde trabajo, prácticamente todos los enfermos que no están demasiado mal están viendo en sus habitaciones los programas en donde aparece Belén Esteban. Como tengo obsesión por respetar a todo el mundo, cosa que no es tan fácil, al menos para mí, eso y los méritos de la princesa de San Blas, que creo que alguno tiene, me hacen tenerla en mayor consideración que la que observo que le tienen en mi entorno. En realidad, diré más, yo considero que lo más opuesto a Emily Dickinson, una de mis poetas preferidas, no es Belén Esteban sino por ejemplo Elizabeth Barrett Browning. Estoy pensando por ejemplo en aquel poema que empieza “What's the best thing in the world?” (*), que me resulta insufrible, aunque ya sé que sobre gustos no hay disputas. Con todo y con eso, ahora que estoy mirando de hacer la tercera y última fase de la reforma de mi cocina, considero cuando veo que tendré que descartar el mejor mármol por uno más sencillo, que tal vez el panteón más bonito que he visto nunca es el que tiene Elizabeth Barrett Browning en Florencia, en el llamado Cimitero degli Inglesi, en donde en realidad se enterraron todos los difuntos no católicos ni hebreos, hasta 1877, cuando “il Cimitero venne chiuso a causa delle leggi che vietavano la sepoltura all'interno delle città”. No me digan que no suena mil veces mejor “il Cimitero venne chiuso a causa delle leggi che vietavano la sepoltura all'interno delle città” que “el cementerio está cerrado a causa de las leyes que prohiben la sepultura dentro de la ciudad”. No me lo digan.
Con todo lo cursi que me resulta la Browning, no ya en comparación con Belén Esteban, sino incluso con Emily Dickinson, digo que su tumba es preciosa. Carrara. Una veta inmejorable para un sepulcro, esa algidez sobre seis columnas como seis hermanas de la luz y como seis hijas de la noche salomónicas no tienen precio. Y lo mismo pasa con todo. Hay una ley de compensación, si la queremos llamar así, que no tiene nada que ver con la famosa ley del péndulo. La ley del péndulo es la que poco más o menos nos lleva de un extremo a otro y es excluyente. Lo que nos hace un día felices al día siguiente nos puede hacer desgraciados. Todo lo que de bueno tiene centralizar resulta que al cabo de un par de turnos de poder pasa a ser una tendencia insidiosa y es mucho mejor descentralizar. Ahora se llevan los pantalones pitillo, ahora los pantalones acampanados. No, no, la ley de la compensación tiende precisamente a corregir los extremos y a poner remedio o a aliviar las asperezas y los resultados drásticos.

Creo que era Víctor Hugo quien dijo que era más fácil ser bueno que justo y algo de razón tiene, aunque también me imagino que habrá gente a quien le resultará horriblemente difícil ser bueno ni que sea por equivocación. Ser justo es difícil, extremadamente difícil. Los jueces que no tienen las togas manchadas de barro, que son la mayoría, pienso que intentan a toda costa no empeorar ninguna situación por mala que sea. Eso por una lado, por otro está la condición que obliga a hacerlo dentro de la ley, de acuerdo con el Derecho. Cuando el resto de los mortales (porque nunca nos referiremos a la justicia divina, la cual por otro lado creo que no existe, aunque Dios sí exista), cuando el resto de los mortales digo nos ponemos a juzgar solemos hacerlo despiadadamente o prejuzgando sin conocer todas las partes o los detalles. Por eso aunque sostengo que la poeta inglesa era más que cursi que un repollo con lazos, también hay que admitir que tiene una tumba de cojón de mico. Fantástica. Las cosas como son. Y como saber es esperar, si vamos sabiendo más cosas de la poeta victoriana, lo mismo hasta nos acaba gustando ni que sea un poquito.

Así es que cuando escribí Juzgados por la ley de Murphy me olvidé de poner la ley del mínimo esfuerzo (Otra ley) y aún ahora esa especie de ley del péndulo que me resisto a creer que está emparentada con la más agraciada y misericorde ley de la compensación gracias a la cual todo el mundo tiene alguna oportunidad y puede ser invitado o recibido en el banquete de la vida sea porque es el cuñado de la hermana de la peluquera del anfitrión sea porque es la peluquera del cuñado de la hermana del anfitrión.

Foto: Lucarelli (propiedad intelectual del dominio público)

(*) WHAT'S the best thing in the world? | June-rose, by May-dew impearled; | Sweet south-wind, that means no rain; | Truth, not cruel to a friend; | Pleasure, not in haste to end; | Beauty, not self-decked and curled | Till  |its pride is over-plain; | Love, when, so, you're loved again. |  What's the best thing in the world? | -Something out of it, I think. (¿Cuál es la mejor cosa del mundo? | Las rosas de junio perladas por el rocío de mayo; | El dulce viento del sur declarando que no lloverá; | La Verdad, con los amigos despojada de crueldad; | La Belleza, no envanecida hasta agotar su orgullo; | El Amor, cuando somos amados de nuevo. | ¿Cuál es la mejor cosa del mundo? | Algo fuera de él, pienso)

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16/1/11

La ley más fuerte

Hay otra versión del dibujo de hoy, más moderna y coloreada, pero que básicamente reproduce la misma situación y casi con los mismos elementos. Prefiero la "original".
Muchas veces la felicidad de unos empieza donde o cuando acaba la felicidad o la tranquilidad de otros.

Sam Gross





12/1/11

Los fantasmas y los mitos

"La propiedad es un robo"
Pierre-Joseph Proudhon

 

"¿Para cuando una exposición desmontando los mitos de la homogeneidad catalana, o del pancatalismo ? Espero pacientemente, aunque con Josep Ramoneda como director del CCCB estoy seguro que esto no ocurrirá. Fiel al poder nacionalista catalán, defensor del Estatut que anulaba (anula) el Estado, siempre estará presto a desmontar España. ¡ Qué pena!, el CCCB había montado exposiciones muy interesantes y para nada políticas, recuerdo la de las "arquitecturas imaginadas" o las de Barceló".

(Leales al poder en "El d efecto barroco" de J.L. Marzo)

 


n los últimos meses se ha puesto de moda referirse al fantasma del pasado, del presente y del futuro, figuras que provienen del sinigual Cuento de Navidad de Charles Dickens, y de los fantasmas que se le aparecen a Ebenezer Scrooge para corregir su vida y alarmarlo sobre las consecuencias de su avaricia. Estas poderosas figuras son recursos literarios que se proponían no solo hacer recapacitar a Scrooge sino que perseguían una cierta plasticidad discursiva muy apropiada para el tiempo de adviento y su imaginario milagrero. Otra cosa es que las ficciones se puedan entrecruzar y de la misma manera que Santiago el Mayor se encontró con la Virgen del Pilar a su paso por Zaragoza, se encuentre Mickey Mouse y Winnie the Pooh, y la vendedora de fósforos con el avaro de Dickens.

A pesar de que hay mucho revuelo estas últimas semanas con Wikileaks y más con Julian Assange, que ha adquirido un llamativo protagonismo en su organización, habrá que observar con tranquilidad lo que da de sí el asunto, por donde va, de donde viene, y dejarlo en cuarentena. De momento, a pesar de su impacto, yo tengo a Assange más o menos en el mismo plano en el que pondría a Nostradamus. Me propongo cada día por encima de toda contingencia el respeto, pero ¡es tan difícil en algunos casos no caer en la sorna y la procacidad! Si les digo que para mí Blecua (el recientemente designado presidente de la RAE) es Rubalcaba... Se dirá que Nostradamus hizo pronósticos o profetizó el futuro a través de sus centurias astrológicas. El foco de Assange es el presente, algo sobre lo que es no menos aventurado hablar si no es refugiándose en la opiniología, el chismorreo o el espionaje de toda la vida. Lo interesante de Wikileaks es que cubre un espacio que a lo mejor, mal comparado, podía ser saciado por una magdalena, pero que no deja de ser un hallazgo, por amarillo que parezca.

Por alguna desviación siento más interés por lo que pensarían los antiguos de nosotros que por lo que piensan mis coetáneos de los antiguos.  Manía, oye. También me ocurre (aunque reconozco que esto es más que reprobable) que cada día me interesa menos la gente que es aún peor que yo y la que ignora la Historia. Es una pérdida de tiempo. Estoy pensando por ejemplo en una exposición que hay ahora en Barcelona, en el CCCB (Centre de Cultura Contemporánea) sobre el Barroco.  Se titula ni más ni menos que "El d_efecto Barroco: políticas de la imagen hispana" aunque también remite a la frase  "Lo hispano está embarrocado ¿quién lo desembarrocará? El desembarrocador que lo desembarroque buen deshispanizador será". Exposición audaz y requetepetulante donde las halla porque el barroco, tanto si lo comprendemos como estilo como si lo entendemos como época es un campo de estudio amplísimo (tan extenso como intenso) y es uno de los bancos de artistas -como quien dijera “banco de peces”- más prodigiosos de la historia de la humanidad. Abarcó catolicismo y protestantismo. Abarcó a Europa y a América, Roma con Santiago. Aunque aún me estoy documentando sobre el evento, que estará instalado hasta finales de febrero de 2011, pienso que tiene visos de propaganda subsidiada contra el mito hispánico. Me echa para atrás. La cuestión hoy es qué pensarían los antiguos de nosotros. No al revés. ¿Qué pensaría Velázquez, que se ha etiquetado en la exposición -250.000 euros de nada- como "pintor de corte", del montaje abrumadoramente lleno de imágenes catódicas hasta el abotargamiento  hipnótico por dos comisiarios superhipermegasubvencionadísimos de la muerte? Otro blog, "El Pabú", me previene de asistir a la instalación de Jorge Luis Marzo, profesor de Historia del Arte de la Universitat Pompeu Fabra (esa universidad que cuenta con las ventajas de ser privada y de ser también pública) y Tere Badia (Hangar, otro punto soportado por los fondos públicos de nuestra arruinada administración).

Admito que tal vez estoy anclada en los estudios más serenos y rigurosos de quienes fueron mis profesores y maestros y que me trasmitieron el acervo (que no acerbo) de los Siglos de Oro con tanto rigor como serenidad y cuidado. Admito que no soy muy amiga de happenings  ni de versiones de "Fidelio" con chupa de cuero y coro de motarras. Si Sor Juana Inés de la Cruz o, si lo prefieren, Juana de Asbaje , o Cervantes o Johann Sebastian Bach leyeran aquello que yo he leído con estos ojos que se van a comer los gusanos de "És en aquest esborrallament des d’on parteixen, d’una banda, un discurs identitari clarament determinat per la voluntat d’administrar una memòria única, de gestionar la història i d’encobrir l’engany i la manipulació de l’incipient capitalisme modern mitjançant el cultiu extrem de les formes culturals, i, de l’altra, un discurs culturalista guiat per la supressió de la dissensió i de la consciència crítica per promoure una cultura oficial al servei del silenci", ¿no se les caerían los palos del sombrajo? No hay derecho.

 Entre lo que he conseguido leer del catálogo de la exposición, lo que me ha descubierto "El Pabú" y lo que me ha inspirado el documento firmado por Jorge Luis Marzo titulado "Barcelona y la paradoja del barroco", he desistido de entender nada y percibo las conclusiones y más las omisiones como insania paranoica o algo peor y muy sesgado, como propaganda tout à fait.  Evidentemente, como pasa con casi todo, hasta con el "Fidelio" en versión rockera, pueden salvarse muchas aportaciones, pero como el conjunto es abrumadoramente sesgado y en realidad desmonta un mito (cosa legítima) pero lo hace destrozando sus artífices como si fueran ídolos de barro, se descalifica per se
Para terminar, porque el tema no merece más espacio, tengo que referirme a un párrafo que probaría la extravagancia del punto de vista de Marzo, cuando pretende comparar ni que sea de una forma estructural esa cosa horrenda, esa torpeza a la megalomanía inmobiliaria que fue el Fòrum, con la escalina de la Piazza di Spagna:

"De entrada uno se pregunta sobre el porqué de esas dimensiones descomunales; uno se interroga acerca de las verdaderas de las [sic] razones y utilidad de semejante escenario. Porque no parece ser más que eso mismo, un escenario construido para magnificar la voluntad misma del poder. Las escalinatas del Fòrum, organizadas por segmentos claramente escenográficos y perspectivistas, nos retrotraen a la escalina de la Piazza di Spagna de Roma o a la de la Catedral de Gerona, pero con una enorme diferencia. Mientras aquellas dos eran respuestas a problemas de ordenación y accesibilidad urbana, la del Fòrum es un espacio en sí mismo, sin relación alguna con el entorno: se trata de un monumento per se, reflejo (patético) del sueño de un urbanismo ciego a los problemas reales y enterado por entero al negocio del logotipo". (Barcelona y la paradoja del barroco)

Curiosamente, "Barcelona y la paradoja del barroco" tendría que tratar sobre las razones y las pasiones por las que en Barcelona prácticamente no hubo Barroco y los llamados Siglos de Oro fueron la época de mayor decadencia para mi ciudad. Pero no.  Yo no soy historiadora del arte y si ser historiadora del arte es ser algo parecido hacia lo que apunta  el menesteroso Jorge Luis Marzo tampoco desearía serlo, puesto que no me interesa la propaganda, pero me atrevo a señalar que el Fòrum para todo hijo de vecino no fue más que pura especulación del terreno construible, su recalificación y el gasto subsidiado de hormigón puro y duro, cuanto más mejor. Por favor, que no me comparen el monstruo del Fòrum con la Piazza di Spagna. Eso no. Italia no.
La foto de "El País" que incorporo parece que invite a la destrucción no de la copia, sino de toda la obra de Diego Velázquez y su linchamiento moral. Ni las cargas de Mao contra el arte decadentista contrario a los objetivos del comunismo tienen una carga tan incendiaria y rabiosa como la que mantiene en un difícil equilibrio el aparato fantasmagórico marzalino. Y eso que me pasa con Velázquez como con otros dos barrocos, Mozart y Bach. Tengo días Bach y tengo días Mozart. También tengo días Beethoven, pero Beethoven ya es romántico. Uf, no quiero ni pensar en lo que dirían Marzo y Badia de Beethoven o Brahms. Precisamente estos días me sentía más próxima al intimismo y el quietismo que trasmiten el cuadro de Vermeer que más me gusta ("Calleja" o "Little street")  y me parecían, estos días, muy superior a lo que alienta la tan cacareada autorreflexividad de "Las Meninas" de Velázquez, ese cuadro que solo podemos entender si creemos que refleja lo que veía un pintor que no era el propio Velázquez. Esa profundidad óptica, ese acertijo del espacio, incomprensible sin la abundancia que presidió aquella época, sus excesos, sus excipientes,  sus espumarajos, no me impresionan tanto como el ensimismamiento de las mujeres de la calleja que pintó Vermeer.

En esta ciudad, Barcelona, se enfrentan cerca de aquella Plaza de las Glorias Catalanas, engendro monstruoso donde los hubiere que derrumbamos y levantamos cada dos por tres (seis), dos edificios: el de Moneo para el Auditori y el de Bofill para el Teatre Nacional de Catalunya. El primero se identifica con el turno político del PSC, socialista, funcional, minimalista. El segundo con Convergència i Unió y el mito mediterráneo, un invento con no más músculo que el de la hispanidad tan denigrada y desenmascarada.

Misión pedagógica en Cebreros, Ávila, en 1932. Al fondo, copia de Las hilanderas de Velázquez

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5/1/11

Amor, tos, humo y dinero



a fotografía de hoy corresponde un descanso del rodaje de La noche de la iguana (John Huston, 1964). Además de Liz Taylor y Richard Burton está Ava Gardner, que aquí guarda un cierto parecido, al menos para mí, con Romy Schneider, quien fumó también y hasta en demasía. Pero se le parece solo por el perfil que muestra la foto de “Life”, el izquierdo, y con el pelo recogido. Hay en Youtube más de un vídeo sobre actrices fumando. De los años 40 sobre todo. En uno de ellos (enlace roto) en mi opinión destacan además de Marlene Dietrich, Rita Hayworth y Greta Garbo, pero no están en este vídeo todas cuantas actrices lanzó Hollywood ni mucho menos. Todas las divas o diosas del celuloide se movían en el humo de sus altares como Don Guido entre los alamares y la sangre de los toros. Creo que el secreto de la sensualidad que tienen esas imágenes no está en el pitillo en sí, puesto que las cuñadas de Homer Simpson, Patty y Selma Bouvier (*), fuman como carreteros pero no se diría que tienen sex-appeal ni glamour ni son trendies ni nada por el estilo. De hecho, ya que estos días hablábamos de monumentos, las hermanas Bouvier lo son a las cuñadas aborrecibles, que las hay, y el hecho de que sean gemelas las confirma en su función insidiosa o detestable y las hace parecer el fruto de un delirio fóbico de Homer Simpson, el cual a su vez tiene una sed monstruosa y come glotonamente comida basura y hasta comida de la basura, cosa que tampoco es atractiva a poco que la pongamos en consideración.
Yo diría que Ava Garner tenía los ojos verdes, como Sophia Loren, que los tiene aún más rasgados de lo que los tuvo Ava Gardner. Tengo la teoría de que a pesar de aquella frase de Antonio Machado (“El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas; es ojo porque te ve”) preferiría en todo caso admitir la frase que vi en un fotolog, “No son ojos porque te ven, son ojos porque te miran” [enlace roto], y ya no digamos darme cuenta de lo que podría hacer en la mirada de cualquiera mirar o ser mirado por los famosos ojos violeta de Dame Liz Taylor o los ojos de color ojos de lobo feroz de Richard Burton, imágenes que solo podrían realzarse con humo, vapor, niebla o un velo.
Prácticamente ya casi todo el mundo mundial sabe que precisamente en los años 40 la industria del tabaco (Philip Morris, Chesterfield, Lucky Strike), encontró un aliado perfecto en la industria del cine. Lo que va de la pipa de la paz, fumada por los indios norteamericanos ritualmente, a lo que es la inhalación compulsiva del humo de los cigarrillos, es algo que no se puede explicar si no es por la exaltación del tabaco como reclamo erótico y fatal, y, no nos engañemos, por la cantidad de aditivos addictivos que contiene. La necesidad humana de pasión es comprensible y el tabaquismo indaga en ese pozo sin fondo que es la intensidad. En vez de encontrar la exuberancia lo que se encuentra es la fetidez, las ideas fecundadas por el alcohol son mucho más plásticas y lúdicas y –perdóneseme la procacidad- nuestro deficitario sistema sanitario público está mucho mejor preparado para ponernos un hígado nuevo que para contrarrestar los efectos del tabaco. Pero no me quiero meter en camisa de once varas. El caso es que la gente fuma cuando está bien, fuma cuando está mal, fuma antes de comer, fuma después de comer, cuando está nerviosa, cuando ya no lo está, cuando se aburre, cuando se divierte, siempre. Se dirá que también hay personas que fuman de una forma más metódica o sociable e incluso que hay gente que apenas fuma. Ese es mi caso, puesto que fumo cosa de dos cigarros al año y a veces ni eso. Según me da. Total, cada vez me pasa el tiempo más rápido.
Si descendemos a la anécdota, que es donde siempre encontraremos excepciones y reglas, algunos viernes yo salía a cenar con mi Patty y Selma particulares. Fumaban compulsivamente incluso entre plato y plato, de manera que para cuando llegábamos al flan con nata yo ya no tenía voz y hasta alguna vez llegué a sentir lo más parecido a un broncoespasmo a causa de la tos. Ellas hacían movimientos en abanico con las manos como si quisieran apartarme el humo y yo solo podía ir aliviando mi malestar físico con algún traguito de agua muy paladeada que ya siempre me dejaba reservada para esos menesteres. Otro rasgo de amabilidad no tenían. Así que entiendo que debía costarles mucho dejar de fumar siquiera un rato, puesto que era visible que el humo a mí me perjudica activamente. Imperio Argentina siempre fue objeto de mi admiración, pero cada vez que le veo cantando y taconeando “Los piconeros” en Youtube, en una taberna llena de fumadores, no solo me admiro sino que además me maravillo. Es una escena de “Carmen la de Triana” (Florián Rey, 1938), película que fue coproducida por Alemania y España. La versión de Pe Cruz en “La niña de mis ojos” (Fernando Trueba, 1998) no tiene humo pero le falta también todo lo demás. Ya le tenía ojeriza, pero desde que supe que ha estado rodando una película con Johnny Depp...

Un titular de hoy de “El Periódico de Cataluña” en la versión impresa dice: “Mas aumenta en 1000 millones el déficit de Montilla”. La versión digital de la noche de Reyes a las 18:48 dice: “Mas eleva en 1000 millones el déficit del Govern y pronostica otro tijeretazo”. En realidad el diario pretende alertarnos sobre el constreñimiento presupuestario que se anuncia a la vista de la auditoría que está llevando a cabo el President de turno. La manera panfletaria que tiene este tabloide de mezclar datos absolutos y relativos, cifras con tasas, y el culo con las témporas es legendaria. De hecho el tamaño de su tipografía ya indica que no hay sutileza en los trazos y que apela más a los sentidos que a la razón, pero dar a entender que el déficit es de 1.000 millones de euros, y que lo aumenta Mas, cuando en realidad es de 1.000 millones de euros más que hay que añadir a los que se informaron ayer, de 8.700 millones de euros, cifra muy superior a la que declaró Josep Montilla. Lo que no sé es si se incluye la deuda oculta (¿?) que según “El País” previamente le había dejado el pujolismo al Tripartit, de 17.300 millones de euros. En cualquier caso, la sensación que nos dejan los políticos tras manejar las cifras como trileros y sin ningún rigor, produce pánico. El día de los Inocentes si mal no recuerdo vi en el Diari Oficial de la Generalitat (DOGC) el cese de 37 cargos adjuntos a Presidencia que eran todos de asesoría, análisis, consultoría y orientación. Normalmente en el ajetreo de los cambios de gobierno el DOGC se llena de publicaciones de ceses intercaladas con nombramientos. En ese caso había 37 ceses sin los subsiguientes nombramientos. A ver si es verdad. “Amor, tos, humo y dinero, no se pueden encubrir mucho tiempo”.

Liz Taylor, Richard Burton y Ava Gardner, durante el rodaje de La noche de la iguana

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(*) Bouvier como el apellido de soltera de Jackie Kennedy.