27/7/14

Post 1076: Many rivers to cross

 
Many rivers to cross
But I can't seem to find my way over
Wandering I am lost
As I travel along white cliffs of Dover
"Many rivers to cross" (Jimmy Cliff)

"Outside the kingdom of the Lord there is no nation which is greater than any other. God and history will remember your judgement"
Haile Selassie


 

o deja de ser curioso cómo la memoria nos engaña. Recordaba el reggae de Jimmy Cliff, uno de los más famosos, "Many rivers to cross" (1969). Yo hubiera dicho que era el jingle de un anuncio de Ron Bacardí -con acento en la i- de los 70. Pero resulta que no, que era de un anuncio de Eau Jeune: "Vísteme Eau Jeune, vísteme con tu sabor a flor de piel, acércate a mis pies". Lo cual, dicho sea de paso, sería un buen ejemplo también de cómo traicionar el espíritu de una canción. Aunque Jimmy Cliff es jamaicano usa la figura de los acantilados de Dover en Inglaterra, tan imponentes como quebradizos, puesto que se les recomienda a los paseantes que no se acerquen a más de cinco metros del escarpe. Quizás son los más extensos de Europa pero no los más altos. Tuve ocasión de visitar en una ocasión el Cabo Ortegal, cerca de los acantilados de Vixía Herbeira y lo abandoné reptando por el suelo, tan grande y temible era el viento que allí había, que me causaba la sensación de estar suspendida sobre el océano. La figura de la canción es muy buena.

Estos días atrás he tenido he cruzado muchos ríos: el Moldava en Praga, el Danubio en Budapest, los ríos Teplá y Eger en la ciudad balneario de Karlovy Vary en Bohemia (Karslbad en alemán). En Bratislava no crucé el río o los ríos, puesto que cursan la ciudad el Danubio y el Morava. Pero los ríos que he cruzado fue por unos puentes que inspiran confianza o que al menos no inspiran desconfianza. Más inseguridad me causaba el contacto con al menos tres idiomas que son totalmente ininteligibles, el checo, el eslovaco y el húngaro, considerado uno de los tres idiomas más difíciles del mundo. Pero no acostumbran a ser muy fiables esas estadísticas y yo acostumbro a rehusar sistemáticamente casi todas esas apreciaciones impresionistas y pardas. Que dentro de las lenguas urálicas el húngaro constituya un grupo aparte ya da de sí y lo primero que advertimos es que -a diferencia del inglés, por ejemplo- no podemos apoyarnos en el latín para entender ni que sea alguna palabra suelta. Tendrá el húngaro préstamos latinos aunque carezca del substrato románico, pero lo que es en las calles no lo advertí y solo podía apoyar mi comprensión por el contexto, por las imágenes y con ayuda del inglés.

Supe en Budapest que la reconstrucción de la Gran Sinagoga se pudo hacer gracias a la aportación económica de Tony Curtis y Estée Lauder, ambos de origen húngaro y judío. Cuestión que me confirma al menos sin entrar más detalles que el actor no era gitano, como también se ha dicho. ¿A que no dirán ustedes que Lauren Bacall también es de origen judío?

Curiosamente la mayor parte de la gente que conozco se documentan antes de sus viajes y sin embargo yo me suelo informar después de haber hecho el viaje. Una vez en el lugar empiezo a interesarme por saber más allá de lo que me permiten los sentidos.

La superposición de los elementos judíos, gitanos y eslavos en Centroeuropa, más la influencia económica que ejercen Alemania y/o Rusia, parecen explicar gran parte de las impresiones que recibimos, pero no es tan sencillo. También me resultan curiosos los comentarios que desde la certeza global y mi incertidumbre he podido leer en los social media. No deja de sorprenderme no tanto como se prodiga la ignorancia sino la seguridad con la que se imparten todo tipo de comentarios sobre Hamas y sobre Israel. Sobre Palestina. Volviendo al principio, ahora que recuerdo hay una cierta conexión entre el movimiento rastafari y el judaísmo.

Que el mar no se pueda concebir en Madrid, como decía la canción de Antonio Flores, gitano, también nos invita a pensar en aquellas otras ciudades donde un río no se puede concebir. No son pocas.

 

Városligeti Műjégpálya (Budapest) en Google Maps


(c)SafeCreative 2412240453511

18/7/14

La buena sombra

"Todas éstas son buenas razones para explicar por qué se sigue sirviendo hoy en día la sopa en un cuenco de laca, pues un recipiente de cerámica está muy lejos de dar satisfacciones comparables. Y sobre todo porque, en cuanto levantas la tapa el líquido encerrado en cerámica te revela inmediatamente su cuerpo y su color. En cambio, desde que destapas un cuenco de laca hasta que te lo llevas a la boca, experimentas el placer de contemplar en sus profundidades oscuras un líquido cuyo color apenas se distingue del color del continente y que se estanca, silencioso, en el fondo. Imposible discernir la naturaleza de lo que hay en las tinieblas del cuenco pero tu mano percibe una lenta oscilación fluida, una ligera exudación que cubre los bordes del cuenco y que dice que hay un vapor y el perfume que exhala dicho vapor ofrece un sutil anticipo del sabor del líquido antes de que te llene la boca. ¡Qué placer ese instante, qué diferente del que experimentas ante una sopa presentada en un plato plano y blancuzco de estilo occidental!"

         Juniziro Tanizaki, Elogio de la sombra 


or la canícula no es mal momento para retirarse a algún lugar donde alimentarse y dormir no sean un azote hespérico. Aunque una soporta la calor y las horas más duras del día bastante bien no por ello eludo en lo posible cualquier sacrificio innecesario. He pasado unos días en el Balneario Prats de Caldes de Malavella (La Selva, Gerona), donde la alimentación no deja nada que desear: variada, apetitosa, bien presentada. Como mi estómago no está acostumbrado a ser sorprendido por tantos sabores y texturas, al cuarto o quinto día de agasajos culinarios tengo que limitarme a entrantes muy frugales, al pescado a la brasa y a la fruta. No sé si le ocurre lo mismo a todo hijo de vecino. Ya dejé dicho alguna vez aquí que creo que es imposible tomarse las propuestas irónicas de "El Bulli" o "The Fat Duck" como pilar nutritivo. No digo que un día o dos... Pero dudo que nadie puede pasar mucho tiempo siguiendo una alimentación molecular irónica. Demasiada ironía también he encontrado estos días en Twitter, por cierto. O tal vez era cinismo.
El Prats es un hotel balneario con sus aguas termales, cosa que no hará falta decir que no tiene nada que ver con los llamados spa, donde se puede pasar un ratito muy agradable recibiendo un masaje ayurvédico o todo tipo de lujos asiáticos y algunos africanos, pero sin que haya habido nunca aguas termales, como las hay en Caldes de Malavella y en otros puntos del mundo. Conozco los balnearios de Boí (Lérida), Archena (Murcia) y Lobios (Orense), y especialmente este último me resultó muy terapéutico para mis ya atrotinadas articulaciones. La abundancia de aguas y limos en la Serra de Xurés hace posible que la gente pueda beneficiarse de sus aguas de forma silvestre, tomando lo que la naturaleza ofrece no sé si sabiamente o tontamente.
Así como en Lobios queda un buen trozo de calzada romana intacta, en Malavella queda el trazado de la Via Augusta en su nombre y -hasta donde yo sé- en nada más. He podido caminar unas millas tanto en dirección a Riudellots como en dirección a Vidreres. El municipio propone en un mapa de la región una serie de itinerarios que se pueden hacer a pie o en bicicleta, con indicación de las rutas y su dificultad. Otra cosa, eso es algo que siempre se echa de menos, es que alguien se acuerde de indicar si el camino tiene sombra o no. Yo diría que la ruta de la Riera de Santa Maria  ahora en pleno verano es agradable de hacer (encinas, avellanos, helechos) pero que en invierno puede ser fría y hasta verse entorpecida por la crecida de la rambla, por pequeña que sea. Y sin embargo el principio de la Vía Augusta en dirección a Riudellots deja caer el sol a plomo y sin apenas algún respiro de algún plátano de sombra. Hay campos de cereales que en los márgenes todo lo más que ven son zanahorias silvestres y Echium plantagineum, alguna zarzamora, exhaustas corregüelas que el sol agostará con el rigor propio de nuestra latitud. La chicharra ayer y anteayer empezó a cantar con más intensidad y apetece la sombra y el agua, poco más. No es poco.
El año pasado más o menos por estas fechas recuerdo haber bajado desde la casa-museo de Sorolla por el Paseo de la Castellana hasta Cibeles sin que en ningún momento me hubiera abandonado una buena sombra. Y sin embargo a veces las rutas se comentan o se explican desde un despachito climatizado o desde una torre de marfil o qué sé yo, donde es inconcebible al parecer que se recree la realidad de la naturaleza o lo que va quedando de ella. 

Zanahoria silvestre y Echium plantagineum

(c)SafeCreative 2412240453511

12/7/14

El vinito de jerez

"Otis B. Driftwood: Two beers, bartender!
Fiorello: I'll take two beers, too."

A night at the opera
 


l principio del Pujolisme (1980-2003) recuerdo que en las inauguraciones, actos de apertura, etcétera, se empezaron a servir copas de cava. El antecedente del cathering con cava, coca-colas, botellines de agua y zumos de melocotón o piña lo recuerdo como una época presidida por el jerez fino La Ina. Fue por el año 2008 o así que leí en una entrevista a Ana Mª Matute que afirmaba que la ginebra es lúcida y el güisqui barroco. Me gustaría poder hacer una definición tan acertada como la de la escritora respecto al cava y el fino. Obviamente el estado a que conduce una copita de jerez seco bien frío y el estado a que conduce una copa de cava también seco y también frío no tiene apenas nada que ver. Seguramente todo el mundo estará dispuesto a creer que el jerez lleva más alcohol o, por decirlo de otra manera, que el cava puede ser ofrecido en determinadas condiciones hasta a un niño. A ver, a mí, por la mañana, antes de comer -para entendernos- hasta un vasito de coca-cola puede alterarme y producirme una especie de electrólisis generalizada y palpitaciones. 

Los brindis al sol de las inauguraciones eran por lo menos hace unos años muchas veces al aire libre, como el del modismo taurino.  Me imagino cómo caería al mediodía un jerez de 15º o un cava en el cuerpo de esas personas que pasan la mañana con apenas un café y poco más. Un Bloody Mary de un brunch neoyorquino yo lo veo más bien como una especie de entonador para los que ya vienen de haber bebido el sábado (y hasta el viernes y el jueves) y el domingo tienen que aguantar el tirón. Para el caso, ya que el vodka dicen los alcohólicos que no deja olor, es como beber un colutorio. La ramita de apio es tan desconcertante como cuando a Lucky Luke le pusieron una pajita en la boca (a cambio del cigarrillo que siempre llevaba enganchado).

El jerez fino y el manzanilla aumentan la sociabilidad y si no nos hacen más amenos si nos permiten soportar mejor la falta de oportunidad de nuestros congéneres. El cava es pura condescendencia. Eso por no decir la sonrisa de autocomplacencia que se le queda a la gente en la cara cuando aún no se acabó ni la copa. Cualquiera puede beber cava, para el jerez fino hay que tener otro cuajo. Yo diría, y creo que sin caer en error alguno, que el jerez es el único vino histórico español.

No tengo ninguna duda de que fue Jordi Pujol quien hizo retirar el jerez fino de los actos públicos sociales y quien introdujo a cambio el cava. Por razones económicas no sería, porque yo diría que sin entrar en detalles o salen por el mismo precio o incluso el jerez es más barato. La postura del expresidente de la Generalitat me parece totalmente comprensible y justificable. Otra cosa es que nos hubiera hecho beber Aromas de Montserrat al mediodía y con la repostería salada. Y que hubiera ejercido algún género de boicot a los productos andaluces. Pero el caso era y sigue siendo consumir un producto catalán, que para eso los tenemos. Una simple decisión incorporó el cava, que reinaba en el postre, al aperitivo. Y a lo tonto a lo tonto favorecimos el consumo interior. 

Con la crisis económica y de valores hace tiempo que no he visto ni una sola copa de cava en mi empresa, aunque me dijeron que habían visto a alguien que decía que había visto que se tomaron por San Juan unas cocas y unas copas de cava en el área de investigación. Bien podría ser, porque si en algún sitio sigue drenando algo de dinero público es allí. Pero no quiero escribir una sabatina intempestiva. Tampoco podría.

Fotograma de Una noche en la ópera (Sam Wood, Edmund Goulding, 1935)

10/7/14

Mayoristas, minoristas, mediofondistas

Pasé el sábado pasado por la Alta de San Pedro, nombre que recibe la calle donde están las taquillas del Palau de la Música. Un poquito más adelante me encontré con la imagen que hoy cuelgo, por toda evidencia de que Tejidos Nobeal S.L. había bajado sus puertas. Días atrás más cerca de mi barrio vi que liquidaba por jubilación Tejidos Santa Rita, que estuvo en el Paseo Pi i Molist toda la vida, y también por jubilación cerraba la tienda de Integral (plaza Euclides), una de las primeras tiendas de Barcelona, por no decir la primera, que ofrecía productos de la agricultura llamada biológica, y que en su época más floreciente (principios de los 90) incluso vendía bicicletas, tenía un notable surtido de libros del sector llamado alternativo y muchos productos alimentarios frescos y conservados alejados de los circuitos consumistas acostumbrados. Yo recibí en su local mis primeras clases de yoga.
En los últimos tiempos el mapa de los comercios de mi barrio ha cambiado y podemos decir que lo ha hecho dramáticamente. Yo es que ya no tengo el cuerpo para infogramas ni para levantar un plano con los movimientos de las persianas metálicas y los cambios de titularidad de los negocios cada vez más endebles y más escasos. Hice hace un tiempouna especie de reconstrucción de la manzana en que me crié. Y no es que yo fuera un gusano, como tampoco soy ahora una mariposa. Es que mi mundo inmediato discurría en gran parte allí. Además estaban el colegio, el pueblo de los abuelos maternos, el barrio de los paternos, etc. Pero, si se me permite la comparación, el Turó de la Peira hubo una época en que estaba tan acribillado de tiendas y pequeños negocios que prácticamente apuntalando la memoria en cada una de ellos por orden sucesivo es posible levantar del olvido un trazado que ya no existe pero que yo doy fe de que existió.

 


Ayer vi por cierto una reconstrucción tridimensional gráfica de la Málaga de 1487 y pensé que una técnica por el estilo sería la indicada para intentar de forma elocuente y sin embargo visual plasmar la evolución del tejido comercial de Barcelona. Simplemente la cantidad de veces que se ha hecho y deshecho la Plaza de las Glorias Catalanas, ya da para mucho. O el Paseo de Gracia, donde apenas había hace unos 30 años el Samoa y La Puñalada y que ahora es un hervidero (o freidero) de tapas, bocadillos, cafés y botellines. No desdeñaré la ocasión de protestar porque la proporción del espacio de paseo y de terrazas está claramente en desproporción y a favor de los recaudadores municipales. No sabe una muy bien para qué tanto bulevar ni tan ancho si luego hay que ir salvando obstáculos para cubrir distancias donde ya no se goza apenas de la perspectiva. Pero ese no es el tema de hoy.

*

Con el tiempo, además de haber ganado según y cómo profundidad al mismo tiempo que perdía perspectiva, me he dado cuenta de que hay que leer sin ingenuidad todo tipo de informaciones. No hace mucho que salió en el ABC una especie de reportaje titulado "De como Cataluña se volvió rica y Galicia, pobre". Lo firma Luis Ventoso. Esa coma me sigue resultando gramaticalmente espuria, pero advierto que la publicación lleva obtenidos casi 900 comentarios y yo diría que nadie reparó aún en ella. Y es que había y hay demasiadas afirmaciones con las que entretenerse y mucho. Luis Ventoso repasa las situaciones en que en los últimos años claramente hubo un proteccionismo favorable a la actividad económica de Cataluña y cómo la situación se ha ido sino revirtiendo al menos desplazando, nivelando, lo que sea. No me extrañaría nada que el 95% de cuanto alega Luis Ventoso es rigurosamente cierto. Y hasta más. A cualquiera que tenga los más mínimos rudimentos de Economía -dos tardes- no le ha pasado por alto la decadencia franca de la industria catalana, y no solo la textil. Las cuestiones arancelarias, o no, han coincidido en el tiempo con los relevos generacionales. Muy bien podríamos apelar al refrán: "Padre bodeguero, hijo caballero, nieto pordiosero", como si la ley de la vida fuera incapaz de respetar siquiera la familia más sólida. ¡Cuantas veces no habré oído yo en las comidas de la mía, cada vez más pequeña, "¡Si esta vida chegara a netos!" (Si esta vida llegara a nuestros nietos).

El proteccionismo, el boicot, todos son -manteniendo el hilo del parentesco- hijos del mismo mal.

No me parece intrascendente ni fútil hacer notar que al menos en mi ciudad cada vez resulta más difícil encontrar un bolso o unos zapatos o un conjuntito mono que esté bien confeccionado pero por el que no te pidan 1000 euros. Esta observación me permite constatar lo que tanto se dice, que la clase media va a desaparecer.

 

Tejidos Nobeal (Sant Pere més Alt, 30-33), bolardo, papelera y contenedor

(c)SafeCreative 2412240453511

8/7/14

Tópicos ópticos


na vez más volvieron a programar en TV Space Cowboys (Clint Eastwood, 2000). No recordaba ya la escena final con "Fly me to the moon" por Frank Sinatra. Se muestra el cuerpo de Hawkins (Tommy Lee Jones) y los fotogramas dan a entender que sobrevivió al alunizaje lo suficiente como para cumplir su sueño de caminar por la Luna y observar a la Tierra desde allí. La visera de su casco refleja la Tierra y en mi opinión la imagen de la tierra desde la luna podría ser elegida como una de las imágenes icónicas del siglo XX. Creo que en la intención de Clint Eastwood, que nunca da puntada sin hilo, estaba la de hacer tanto un homenaje a esa bellísima fotografía como la de recordar un photobomb famoso, el que ilustra hoy el Álbum/Témporas. En la foto vemos a Edwin Eugene Aldrin Jr. reflejado en la visera del casco de Neil Armstrong. La foto fue tomada el 20 de julio de 1969.

Hace un año tuvimos aquí un recuerdo para Vivian Maier, fotógrafa de quien nos quedaron muchos autorretratos en los que la vemos gracias a un reflejo en un cristal o un espejo, siempre formando parte de la fotografía, cosa que la aleja del mero selfie o autorretrato sin más. Esta inclusión o la manera de integrarse en la imagen reflejada nos habla de una cierta timidez pero sobre todo matiza el narcisismo que revisten otros selfies, especialmente los que han dado de sí las cámaras digitales, que más bien emparentaríamos con el fotomatón de siempre y eso por decir algo.

En el post 620 sobre el terrier de El retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa (Jan Van Eyck, 1434). En la pintura hay un espejo convexo con la miniatura de la escena representada desde su ángulo. Mi escasa agudeza visual me impide distinguir si el terrier que en la pintura queda ante el matrimonio Arnolfini se puede ver en la miniatura, donde marido y mujer quedan de espaldas. Lo que importaba era traer aquí el tema de que en la pintura ya hacía tiempo que interesaban las sombras pero también los reflejos. Un libro de David Hockney sobre el espejo en la pintura nos reveló datos a este respecto:

"El conocimiento secreto (Destino) revela el uso de instrumentos ópticos (espejos y lentes, los dos elementos básicos de la cámara moderna) en las obras de artistas como Vermeer, Caravaggio, Leonardo, Velázquez, Rembrandt, Van Eyck, Holbein o Hals. Una práctica mantenida en secreto entre los miembros del gremio, entre otras cosas, por las posibilidades de ser perseguidas por la Inquisición, y que fue el detonante de cambios radicales en la pintura." (Cuando el espejo cambió la pintura, "El País", 4 de noviembre de 2001)

Creo que el gusto por las ilusiones ópticas (la típica foto en que parece que la torre Eiffel nos cabe en una mano) y otros juegos de paralaje [enlace roto], también es muy socorrido entre los aficionados a la fotografía. Precisamente ayer fue noticia un avión que evitó chocar con otro en la pista de El Prat, pero al parecer la imagen que fue difundida conducía a engaño a causa de una perspectiva que acercaba ilusamente los dos aviones que podían haber colisionado.
No sé si "photobomb" es un término que resulta familiar, por lo menos en mi entorno. Se podría decir que el photobombing
  consiste en arruinar una foto. Lo mismo que tenemos la pulsión de autorretratarnos, hay quien tiene la pulsión de chafar un retrato haciendo una mueca, una monería, etc., por lo general entrometiéndose. Una búsqueda simple en Google obtiene infinidad de resultados, entre los cuales distingo algunos que son deliberados y otros que no. Los segundos son los que más gustan, me temo.

El astronauta Armstrong en la Luna (Fotografía de Buzz Aldrin, 1969)

(c)SafeCreative 2412240453511

7/7/14

La séptima vida

 "L'attention est la forme la plus rare et la plus pure de la générosité"

Simone Weil


upe ayer que el domingo cerraron la sala multicines Lauren Horta, la última sala que quedaba en el barrio. Del distrito de al lado, Nou Barris, sabemos por el libro del cronista Roberto Lahuerta, que cuenta con 15 cines. Pienso que yo llegué a visitarlos todos en su momento. Y aunque las noticias sobre el libro no mencionan sus nombres yo recuerdo algunos: Victoria, Río, Diamante, Virrey Amat, Turó. No sé si el cine Unión era del distrito de Horta-Guinardó o de Nou Barris, los recuerdos se pierden ahí. En Horta-Guinardó hubo el del Centro Parroquial de Horta, el cine Dante y el cine Maragall ambos en el Paseo Maragall. Para la historia del Maragall les remito a un post muy bien documentado y mejor escrito de Ricard Fernández Valentí (Memorias de un bibliófilo VI). Según Fernández el Maragall se cerró el 4 de noviembre de 1985.
En el cine Venecia (calle Dante) luego (¿1987?) se alojó el Salón del Reino de los Testigos de Jehová hasta que el año 2012 pasó a ser la Iglesia de Cristo, donde cada domingo atrae un gran número de filipinos. En chabacano el nombre es Iglesia ni Cristo, donde "ni" es la preposición "de" en tagalo. Todo ello según la wikipedia, claro está. Probablemente poca gente ha oído hablar de esta Iglesia de Cristo, que tiene su página web en http://iglesia-de-cristo.org/. Aunque allí se lee que: "La cabeza de la iglesia no es nadie más que el mismo Jesucristo (Efesios 1:22-23). Cada congregación de las iglesias de Cristo es autónoma y solo la palabra de Dios nos une en una sola fe (Efesios 4:3-6)", tengo noticias de que sí hay cabezas visibles. Estoy pensando en los Manalo de Filipinas. Pero establecer como está organizada o financiada esta secta que está no solo en Filipinas sino en los 5 continentes, a pesar de que reúne a millones de fieles, no consigue retar mi habitual indolencia.
Siempre que fui al cine Venecia lo hacía con mi padrina, con quien vi precisamente el estreno de El padrino (Francis Ford Coppola, 1972). También había ido alguna otra vez con una tía y mi hermano, pero no recuerdo ninguna película. Tal vez alguna de Clint Eastwood, lo que -entre una cosa y otra- nos da una idea suficiente de que la cartelera era buena. Ahora los cines que me quedan más cerca de casa serían la multisalas del Heron y el cine Nápoles.
Aunque hubo un tiempo que iba a los cines Verdi "en misa" de sábado y de domingo en la sesión de los autistas (la primera), dejé de ir en cuanto la proporción de películas que me gustaban era muy inferior a la de las otras. Lo de "la sesión de los autistas", para entendernos, es porque iba poca gente, solitaria y se sentaban equidistantemente, nunca cerca. Recuerdo cuando proyectaron la Juana de Arco de C. T. Dreyer (1928) que alguien se molestó porque una mujer mascaba chiclé audiblemente, cosa que era inverosímil en esa sala, en esa película muda y sobre todo a esa hora, cuando nos juntábamos (es un decir) los cinéfilos más exigentes. El momento en que aumentó mi desinterés o tedio coincidió con el hecho de que se empezaron a incorporar dinkies (Dual incomes, no kids) que ya no eran jóvenes, con toda la matraca de "El País" dominical bajo el brazo, después de haber comido en alguno de los restaurantes de los aledaños sin apenas haber cambiado alguna frase. Tal vez la observación tiene que ver con un periodo muy corto y fugaz de una época, pero la incorporación de estas parejas a la primera sesión merece ser recordada por cuanto nos explicaría mejor y en parte los cambios en los hábitos de lectura declarados posteriormente.
Si alguna vez alguien se tomara interés por nuestra generación tendría que analizar insoslayablemente la afición por el cine y los viajes relámpago como alternativa cómoda a la lectura, que exige una mayor atención, más tiempo y muchas veces soledad. Pero si el cine y la TV mataron la lectura, el cine y la TV a su vez han conocido su decadencia bajo internet, donde la atención requerida es ínfima y puede ir saltando de un estímulo a otro sin que se le exige mucho a la inteligencia.
El día de los atentados de las Torres Gemelas yo había quedado con una amiga para ir a ver Mejor imposible (James L. Brooks, 1997). Su actor principal (Jack Nicholson) eligió a Harold Ramis para el papel del médico que atiende al hijo del personaje que interpretó Helen Hunt. Pero Harold Ramis fue sobre todo el director de "Una terapia peligrosa" (1999) donde un mafioso (Robert de Niro) padece un ataque de pánico por estrés ¡Si no fuera por el secreto profesional nos habríamos de enterar de cada cosa! Y es que los médicos y los abogados podrían hablar mucho si pudieran y quisieran.

Mark Anderson

  

(c)SafeCreative 2412240453511

2/7/14

La Historia en dos tardes

 


El año 1976, cuando aún existía en Barcelona un buen tejido privado librero y editorial, se publicó
 El otro zoo de Barcelona, de Arturo San Agustín y Joan Marcel. Hace unos tres años conocí un blog de "fauna" porteña a través de Julia, la bloguera de Meliora latent, pero no consigo encontrarlo hoy, caso de que aún exista. Era un blog muy bien actualizado, de posts breves, concisos y que caracterizaban más que bien a los seres que pueblan la enorme Buenos Aires y que pueden ser tipificados casi entomológicamente.

El librito de Arturo San Agustín y Joan Marcel nos habla de personajes barceloneses y propios de los setenta. Cada capítulo va precedido por el nombre del animal, por ejemplo: "Intelectual de noche", y su genus ("Variedad: discoteca; Familia: Progres; Orden: Noctúrnidos). A continuación delimita su extensión geográfica, que por ejemplo en el Boy-scout ilustre se desarrollaba en las Ramblas, Casco Antiguo, de Rondas a Vía Layetana y ocasionalmente en la Barceloneta. El libro trata de los hábitos, organización, alimentación y enfermedades de cada cual y sirve como buen panorama costumbrista de una época de la que apenas queda algún espécimen en su conmovedora anacronía. El otro zoo transcribe además un estado de ánimo, mucho menos acerbo, aparentemente quizás, que el que nos embarga y nos sumerge en estos otros tiempos.

También aparentemente, también quizás, la fauna barcelonesa ha visto muchos cambios. Tal vez alguna variedad del libro de 1976 podría ser rescatada con ligeras variaciones e infinidad de anglicismos (hipsters, geeks, heavies, etc.) aparte de que habría que detenerse mucho en el aspecto exterior o pelaje y plumaje, dedicando mucho cuidado, por un decir, al chandal. Pero representa una labor ingente que no hace ahora al caso más que para situar el tema. Y además habría que ver qué tipos son genuinamente barceloneses y qué tipos se dan también en cualquier otra ciudad. Por lo general me temo que el tema ha caído en manos de la Antropología social universitaria y encima desde el cani yoni hasta el emo más triste todo está enfocado a los jóvenes, de manera que parece no haber vida después de los 30-35 años.

Uno de los tipos tópicos que abundan en esta década en nuestra ciudad es el del extranjero europeo o extracomunitario que está dedicado a las terapias alternativas. De la misma manera que me sorprendería el rechazo de una persona por su origen geográfico, también me sorprende una especie de aceptación o fascinación incondicional por las personas que provienen de Alemania, Italia, Chile o donde sea. Y aquello de "nadie es profeta en su tierra" se ha distorsionado en un género de pasaporte de oro para todo extranjero que no sabemos si en su país no dejaría de ser uno más cuando decidió ser uno menos.

La fauna alternativa, como digo, está bien nutrida de extranjeros, y elijo un ejemplo que da mucho de sí porque representa el triunfo de la escuela de las "constelaciones sistémicas" [sic] en nuestra pequeña ciudad. El invento está en íntima relación con la secta Gestalt y es más conocido por sus "constelaciones familiares".  Aunque en su planteamiento tiene fundamentos más que aceptables, el problema de esta escuela viene cuando se aplica de una forma denodadamente sistémica y cae en cabezas de pobre criterio y predispuesta al milagro.

El año pasado leí no sin trabajo Las constelaciones familiares de Peter Bourquin en su octava edición (2011), texto que pienso que me permitió situar y hasta requetedescartar ese modelo terapéutico no tanto por el candor de sus fundamentos como por sus pretensiones. Pondré como ejemplo una retahíla de estupideces:

"Si en un sistema colectivo rigen las mismas leyes que en el sistema familiar, los llamados órdenes del amor, entonces la negación de la pertenencia de los judíos y moros españoles tiene que haber perjudicado de manera profunda a este sistema español y a su alma. Varios siglos después, la Guerra Civil, entre (1936-1939) [sic: grafía respetada] parece una prolongación de la misma dinámica, una lucha entre Caín y Abel en el intento de excluirse mutuamente, que dio como resultado el exilio de un millón de españoles.
También la colonización de Latinoamérica, a partir de su descubrimiento por Cristobal Colón en 1492, con la consiguiente matanza de indígenas y el comercio con esclavos procedentes de África para explotar las nuevas colonias entre el siglo XVI y XVIII, tienen que haber dejado huella en el alma española, por los lazos que se formaron entre los perpetradores y sus víctimas. (En este sentido se podría comprender la actual inmigración masiva de los magrebíes, africanos y latinoamericanos como un movimiento de compensación)" (págs. 125-126)


Este introyecto, que reta todo comentario, enlaza con otro de Juan Goytisolo que Peter Bourquin cita: "Cuando los Reyes Católicos acaban con el último reino moro de la Península y decretan la expulsión de los judíos asistimos al primer acto de una tragedia que, durante siglos, va a determinar, con rigurosidad implacable, la conducta y la actitud vital de los españoles". 
Por mucho que se repitan que los Reyes Católicos expulsaron a los judíos de Castilla, nunca prevalecerá bajo la verdad subyacente: que antes habían sido expulsados de Inglaterra, de Francia y de la Corona de Aragón. Tampoco hará falta decir gran cosa, sobre todo a los que sí saben algo de Historia, sobre el hecho de que si bien hubo esclavismo bajo la dominación española es una afirmación que hay que matizarla y mucho y más ante lo que se hizo desde otras potencias europeas. 
Este pobre hombre de Peter Bourquin ni siquiera sabe qué dice cuando usa los términos "Latinoamérica" y "latinoamericanos", de cuño francés. No voy a molestarme ni molestarles en desbrozar los dos lamentables textos citados, pero sí que voy a denunciar la banalización de la Historia (la Historia en dos tardes) y cómo cae en la pura barbaridad deslizar afirmaciones consteladas que desconciertan a María Santísima. Pero si los hispanoamericanos e iberoamericanos son en gran parte descendientes de los opresores, ¿a quién le pedimos cuentas? Que en según que cabezas se mezclen los sefarditas, Caín y Abel y la Guerra civil, puede dar lugar a una deflagración implosiva o al alisamiento definitivo de la corteza cerebral más profunda. 
He meditado mucho si publicaba o no estas afirmaciones, por aquello de que el pobre hombre si es tonto tampoco vamos a condenarlo, pero es que resulta es que estoy convencida de que él es el que se piensa que los demás somos tontos. 

Hoja de pothos (Marta Domínguez Senra)

(c)SafeCreative 2412240453511

Post 1067: ¿Qué hay más preciso que la precisión?

No wonder we hate poetry,
and new stars and harps and the new moon. If tributes cannot
be implicit,
give me diatribes and the fragrance of iodine,
the cork oak acorn grown in Spain;
the pale-ale-eyed impersonal look
which the sales-placard gives the bock beer buck.
What is more precise than precision ? Illusion.

Marianne Moore (*)

 





as últimas semanas estuve con mi proyectillo de las Raras aves, el cual en un principio parecía que iba a buen ritmo pero que hace unos días se estancó. No creo que se deba a la incorporación de Paco, el pavo real retrosexual que un principio puso sus ojos en Fermina la gallina hasta que vio a la ñandú. Está claro que así como Jorge Luis Borges dejó dicho que hay que elegir muy bien a los enemigos porque uno se acaba pareciendo a ellos, también es verdad que hay que elegir muy bien a las parejas, aunque por diferentes razones.
Ya sabía yo que la humanidad había sido nefasta para los reinos vivientes que nos acompañan en nuestro viaje alrededor del sol, especialmente para los animales, pero también para los vegetales y los minerales. Y sin embargo nunca había sido tan plenamente consciente como hace unos días, cuando quise dibujarme con una parte de los personajes (Rufus, Trini, Paco, Genaro y Fermina). Ese tema aún anda algo tierno, evanescente y desvalido, de manera que lo dejaré reposar o avanzar sin aplicar ninguna presión.
Servidora, que -como muy bien se habrá podido desprender de este blog- no es de libros de "autoayuda", sí recomendaría vivamente La ley del espejo de Yoshinori Noguchi. Es un cuento donde se explica como alguien ve a través de lo que le pasa a su hijo el dolor que pudo causar a su vez a su propio padre. De ahí el título, que nos recuerda que las situaciones nos devuelven una imagen de nuestro propio conflicto. Algo que no incorpora ninguna novedad a lo que ya decían los olvidados filósofos griegos, por cierto, para quienes las cosas además eran según la opinión que sacábamos de ellas.
Mis pájaros me han hablado de la espantosa soledad, como especies, a la que les hemos condenado unos y otros. Por no decir nada de la supervivencia, ya que son especies amenazadas todas aquellas que no están destinadas al descomunal consumismo humano. Y habiendo llegado a esa certeza no he podido seguir por el momento adelante con la broma, aunque sé que habrá un cambio de rumbo. Mi visita al Zooilógico de Barcelona para poder ver las avestruces y los pavos reales en movimiento y no en Youtube me causó una gran tristeza. Permitan que les confiese que he estado tentada de volver sólo por visitarlos, como visitaba de niña a mi abuela Consuelo, que tampoco parecía tener mucho que hacer en este mundo. En realidad también la habían sacado de su mundo o su mundo simplemente se había extinguido. Y lejos del modismo del pulpo en el garaje, la música para camaleones o el elefante en la cacharrería, habría que referirse lisa y llanamente a lo que se espera de un rinoceronte en un parque zoológico.
A diario tenemos la ocasión, y no solo cuando tenemos que tratar con nuestros enemigos, de encontrarnos con seres que nos puede parecer que no tienen suficiente vigor mental. Y no me refiero solo a los niños o a los viejos seniles, a los impedidos y mermados o a los jefes en general, me refiero a nuestros "iguales". Entonces la ley del espejo se me hace añicos cuando pienso en qué imagen le devuelve el reflejo al que se piensa que los demás somos tontos o que él/ella es listo. Probablemente acabará sabiendo que ante la grandeza de la vida el conocimiento humano es ínfimo, poco más que nada. 
Hay un subgénero de listos tontos que es el de los falsos, tema en el que me temo que también excelieron los griegos. Y por falsos no me refiero a los que están en un error sino a las personas que nos quieren mantener a los demás en un error para engañarnos. En algunos casos la mera sospecha solo consigue pringar al más indefenso. Y aquí tengo que decir que si bien siempre sigo el consejo de Voltaire ("Aime la vérité, mais pardonne à l'erreur", esto es: Ama la verdad y perdona el error), me resulta extraordinariamente difícil perdonar el engaño.

____________



(*)
At first I thought a pest
Must have alighted on my wrist.
It was a moth almost an owl,
Its wings were furred so well,
with backgammon-board wedges interlacing
on the wing --

like cloth of gold in a pattern
of scales with a hair-seal Persian
sheen. Once, self-determination
made an ax of a stone
and hacked things out with hairy paws. The consequence --our mis-set
alphabet.

Arise, for it is day.
Even gifted scholars lose their way
through faulty etymology.
No wonder we hate poetry,
and new stars and harps and the new moon. If tributes cannot
be implicit,

give me diatribes and the fragrance of iodine,
the cork oak acorn grown in Spain;
the pale-ale-eyed impersonal look
which the sales-placard gives the bock beer buck.
What is more precise than precision ? Illusion.
Knights we've known,

like those familiar
now unfamiliar knights who sought the Grail, were
ducs in old Roman fashion
without the addition
of wreaths and silver rods, and armor gilded
or inlaid.

They did not let self bar
their usefulness to others who were
different. Thought Mars is excessive
in being preventive,
heroes need not write an ordinal of attributes to enumerate
what they hate.

I should, I confess,
like to have a talk with one of them about excess,
and armor's undermining modesty
instead of innocent depravity.
A mirror-of steel uninsistence should countenance
continence,

objectified and not by chance,
there in its frame of circumstance
of innocence and altitude
in an unhackneyed solitude.
There is the tarnish; and there, the imperishable wish.

Marianne Moore, Armor's Undermining Modesty

Al principio pensé que un bicho | habría aterrizado en mi muñeca. | Era una polilla, casi un búho, | con alas de hermosa piel peluda, | y cuñas de tablero de backgammon | entrelazadas sobre el ala || como un paño de oro con diseño | de láminas y un lustre de pelo de foca | persa. | Una vez, el tesón | fabricó un hacha de una piedra | y esculpió objetos con zarpas peludas. El resultado: | nuestro desordenado alfabeto. || Levantaos, porque es de día. | incluso los eruditos más dotados se pierden | con falsas etimologías. | No es de extrañar que odiemos la poesía, | y las estrellas y el harpa y la luna nueva. Si los elogios no pueden | ser implícitos, || dadme diatribas y la fragancia del yodo, | la bellota del alcornoque de España; | la mirada impersonal de ojos rubio cerveza | que le da al ciervo el anuncio de cerveza alemana. | ¿Qué es más preciso que la precisión? La ilusión. | Conocemos caballeros, | no tan populares como aquellos que buscaban el Grial, eran | duques a la antigua usanza romana | sin el añadido | de las guirnaldas y cetros de plata, y el dorado | damasquinado de las corazas. || Ellos no renunciaron | a ser de utilidad a los que eran | distintos. Aunque Marte sea excesivo | en la prevención, | los héroes no tienen necesidad de escribir una lista de atributos para enumerar | lo que odian. || A mí, lo confieso, me gustaría | charlar con uno de ellos sobre el exceso, | y de la desarmante modestia de la coraza | en vez de la depravación inocente. | El desinterés de un espejo de acero debería favorecer | la continencia, || objetivada y no accidental, | ahí en ese marco indispensable | de inocencia y elevación | en una genuina soledad. | Ahí está la pátina opaca y del deseo incorruptible.

Francesc Vila Rufas "Cesc"

(c)SafeCreative 2412240453511