"Tijeras cortan papel. Papel tapa a piedra. Piedra aplasta a lagarto. Lagarto envenena a Spock. Spock rompe tijeras. Tijeras decapitan lagarto. Lagarto devora papel. Papel desautoriza a Spock. Spock vaporiza a piedra. Y como siempre, piedra aplasta a tijeras."
Sheldon (The Big Bang theory)
Oye, Señor, la voz del que te invoca
Salmo 27
Son 150 himnos de gran fuerza poética y profética (que es decir lo mismo) y se suele recordar, entre tantos comentaristas y especialmente en los cristianos, no en los judaicos, que era la lectura de Jesús de Nazaret. Me gusta pensar que las propiedades musicales le añaden fuerza y permiten su retención incluso involuntaria en el espacio insondable de la memoria.
Se ha hablado mucho sobre la musicalización polifónica del salmo 51 (Miserere mei, Deus) por Gregorio Allegri, una maravilla. El papa Urbano VIII prohibió su ejecución fuera de la Capilla Sixtina, se dice, y quien la copiara podía ser excomulgado. También se dice que Mozart la escuchó dos veces para memorizarla y luego escribir la partitura. Pudiera ser. Quiero decir que pudiera ser que hiciera esa proeza, no que fuera necesario.
Hay por ahí una grabación en donde en el coro de voces blancas uno de los niños se lleva a la boca un globo de helio y aspira el gas, cosa que le permite afinar su voz (0:58) a mi entender a un extremo poco natural y parecido a la asfixia. Es la frase munda me, "límpiame". Se puede comparar con otra grabación del King's College de Cambridge y está claro qué suena mejor.
Lejos de preguntarme qué hace una universitaria estudiando la Edad Media de espaldas al cristianismo, cuando es el milenio en que reinó, aunque no plenamente, me pregunto cómo puede haber tanta gente que desconozca la polifonía de Allegri.
El cambio de voz a lo largo de la vida, tan dramático para una voz blanca, es un detalle menor al lado de la enorme riqueza vocal que nos rodea. Y a veces pobreza, se tendría que añadir. Porque al final, una vez que la mirada se satura y complace, la voz tiene un papel rotundo. Nos habla de todo e incluso puede contradecir lo que se ve.
La voz nos habla de razas, porque la voz de las personas de raza negra es diferente a la de las personas de raza blanca. Los labios son más gruesos, por empezar diciendo algo. La voz nos habla de sexos, de modas, de pretensiones, de vergüenza, de jactancia, de acentos. Una amiga mía, cuando hacía años que ya no era profesora, aún hablaba alto y como declamando. Había asumido un rol, ese, como propio y lo había confundido con su personalidad.
Las modas no son poca cosa. Por ejemplo, la pronunciación tan característica de la y y la ll en Argentina y Uruguay tiene que ver con una moda porteña femenina. Yeísmo rehilado, se llama. Esa forma de hablar se impuso en Buenos Aires y Montevideo principalmente. Me doy cuenta de que de unos años a esta parte se está imponiendo por lo menos en los medios una forma peculiar ajena al español de pronunciar la ese. Sin sonar como la ese sonora del catalán, suena ─para que nos entendamos─ como sonaban los telediarios de Doña Letizia. Esa tendencia me ha hecho entender (no comprender) la moda del yeísmo rehilado, su triunfo.
La ese sonora en catalán, como en italiano, viene respaldada por la grafía, y ésta por el étimo y supone que haya vibración de las cuerdas vocales. La ese amanerada es para todos los casos, y más bien parece un fenómeno articulado por la lengua, sin vibración. Es decir, caso en que yo misma pudiera producir una ese amanerada no se produciría ni el más mínimo eco vibratorio en mi nuez, sino una especie de realce algo pastoso y lene, cursi en una palabra.
De la misma manera que hay personas que no han escuchado nunca el Miserere de Allegri, tampoco han captado los rasgos de la voz de una persona de color, o que el tono de voz de los japoneses tiene a veces un matiz umbroso, o que algunos hombres homosexuales afectan una entonación de picardía y más aguda y alegre de la que habría en su condición masculina.
En mi coleccide mronstruos no faltan los pomposos. Me estoy acordando de Luis Ángel de Benito cuando se emite su Diccionario musical en RNE Clásica, que sabe mucho pero que tiene una dicción para mi gusto un poco llena de excesos en las guturales y las jotas, con eses amaneradas y en general resulta rimbombante y nada natural. La grandilocuencia o el histrionismo de los comunicadores tiene que ver con la necesidad de marcar, supongo, un espacio donde la voz predomina sobre el aire. Como Luis Ángel de Benito hay coachers financieros y hasta en Radio María España, Luis Antequera emplea un tono muy peculiar y algo cirquense que eclipsa la serenidad cierta de sus conocimientos.
El Mejor Actor Revelación de los Goya de 2019 por la película Campeones, Jesús Vidal, revelaba hace poco en la prensa que lo toman por discapacitado intelectual. En realidad solo tiene una discapacidad sensorial (casi no ve) y si acaso capilar (es muy calvo) pero creo que al haber participado en ese largometraje y por su forma de hablar se ha ganado una reputación falsa de simple o bobo.
En enero fui al Palau para el Homenaje a Ennio Morricone y Nino Rota, por la Osquestra Simfònica del Vallès. Lamentablemente la sesión iba conducida por la narración de Salvador Vila, que creo que es actor de doblaje. A mi parecer le añadía a la música una carga que no solo era innecesaria sino que la desfavorecía y entorpecía. Sus reflexiones sobre La misión (Roland Joffé, 1986) además solo podrían proceder de quien no ha visto la película y/o no tiene la menor idea de lo que fueron las reducciones. Así como me he andado con tiento en no vituperarar ni ser desconsiderada con Luis Ángel de Benito o Luis Antequera, sin embargo a algún youtuber como Lethal Crysis (Ruben Díaz) o a Salvador Vila no les concedería más que la misericordia, pero sin deternerme mucho ¿Cómo se puede estropear de esa manera la música de Morricone y de Rota?
La voz conmovida de Salvador Vila había que padecerla en platea con la visión de su presencia al lado de la directora de la orquesta. Sentado en una silla plegable y vestido informalmente. De fondo se veían o trozos de las películas que ya son del dominio publico o recreaciones fantasmagóricas de las que aún están bajo la propiedad intelectual de las productoras. Está claro que ese espectáculo de algo menos de 2 horas no hubiera podido soportar una voz en off, pero tal vez podían habernos excusado de la narración y simplemente guiar el transcurso de las imágenes con algún subtítulo como los que se nos ofrecen en las óperas.
La voz en off o voz superpuesta es un efecto que siempre me ha llamado la atención. Una de las primeras voces que recuerdo es la del principio de Ciudadano Kane (Orson Welles, 1941), cuando se emitía cine de los años 40 en TVE. La voz en off nos ponía "en antecedentes" o como un coro griego nos revelaba una dimensión humana más allá de la evidente. Otra voz en off que recuerdo es la de Primitivo Rojas Ramos en el programa-concurso Precio justo (1988). En honor a la verdad nunca he visto entero ni un solo programa concurso, no ya de Precio justo, sino incluso de Un, dos tres, responda otra vez. Pero no porque haya visto cosas mejores, no, es que no me enganchan nada.
Mi hipersensibilidad a los sonidos es tan acusada que no me gusta The Big bang theory (2007) porque cada 9 segundos o menos suena la risa enlatada.
Hoy que es Viernes de Dolores tengo un recuerdo para mi tía Loli. A veces hablábamos por teléfono desde la casa de mi madre y en los primeros segundos nuestras voces se confundían y mi tía no sabía si hablaba yo o mi madre, y mi madre no sabía si hablaba mi tía o yo. Era divertido.
(c) Marta Domínguez Senra. Todos los derechos y los reveses reservados.








