15/11/25

Post 1857: El domingo


yer leí en uno de los innombrables tuits sobre el nuevo disco de Rosalía Vila (R.V.) el texto que extraigo: "Porque no soportan que una artista use imaginería religiosa sin pedir certificado de intención progresista, que mezcle flamenco mutante con misticismo pop sin reverencias académicas, que se mueva por libre sin consultar al comité de sabios que cree vigilar la cultura española desde una nube de superioridad que ellos mismos se inventaron y que funciona como un sistema de recompensas políticas, exclusivamente".

Ando un poco desconcertada. R.V. la han sacado (o puest  en "La Revuelta" y el 2019 hizo a su vez un tuit más que viral ("Fuck Vox") que es toda una declaración de principios y de finales, sin embargo no creo que sea todo tan puro. Que R.V. no se case ni con tirios ni con troyanos y haga cantar a los escolanets de Montserrat en español es lo mismo: "puro" sincretismo. Como se dice en catalán: "Embolica que fa fort". Lejos de brindar un espacio a salvo de la famosa polarización, la lía más. Es un producto post-pop cani-choni que nada añade a los otros lanzamientos de las viejas glorias y a la por ahora decadente "música" del tercer milenio. Divas llenas de un talento descomunal se amparan en unos despliegues de mercadotecnia no menos descomunales ¿Es que alguien se ha quedado sin saber que Rosalía ha sacado un disco?

Que Madonna Ciccone o Lady Gaga u otras cantantes recurran a la "imaginería religiosa" supongo que firmas como la del tuit citado la arrogan a un nuevo misticismo, mientras que para los que somos católicos alcanza un matiz satanista indudable. Los animalitos salvajes animados con IA y la voz de Björk de "Berghain" me arrojaron al desamparo de algún círculo woke infernal de Dante, a lo mismo que apareció en los últimos juegos olímpicos en París. Y digo "satanista" porque no va del rollo blasfémico acostumbrado por artistas más sórdidos o cutres, sino que va de un asunto más respaldado desde el globalismo y su agenda 2030.

Pero dejo todo eso a un lado para situarme de lleno en lo que ahora me importa, que es la honestidad de la cineasta Alauda Ruiz de Azúa en su película Los domingos (2025), donde destaca la transparencia y la autenticidad de los personajes.  No hay postureo. Se podría decir para empezar que es una obra "coral", en el sentido en el que defendí el término en mi crítica de Alcarràs (Carla Simon, 2022). Esta condición ya hace que el largometraje me resulte atractivo. 

Que la trama no se centre en el discernimiento vocacional de Ainara (hacerse monja) y que esté inmerso en situaciones como la familia, o el fin de semana con los compañeros del instituto, permite ver mejor qué ocurre. Eso no quiere decir que el proceso de Ainara quede apenas esbozado, sino que se pretende respaldar con un contexto claro y desinteresado. El planteamiento coral permite que haya posiciones incluso generacionales. Pero se expresan, como digo, con transparencia, sin postureo ideológico. Y es que no es para menos, porque si una mujer en sus tiernos 17 años en pleno baile hormonal y poda sináptica pretende dejar el mundo y meterse en un convento de clausura, asusta mucho. Y es detonante.

También participa de ese contexto lo que no se acaba de manifestar pero que está ahí: la hipoteca del padre, la tía gestora cultural que considera que la niña ha sido de alguna manera adoctrinada y que en un momento dado previene a su propio hijo de la pedofilia clerical, la amiga que la protege de bromas soeces, etc. Cada cual despliega sus habilidades y torpezas. No se nos dice qué le pasó a la madre, porqué murió, pero se deja caer que no llevaba una vida ordenada. Tampoco nos queda muy claro porqué la abuela gallega no dejó atado y bien atado el asunto de su herencia. Y sin embargo esos desplomes o desmayos en la claridad añaden más perfil al problema real, que es la debilidad de la familia o de las familias.

Aunque la orden a la que se refiere Los domingos, las "betinas", no existe, supongo que por no desacreditar por ejemplo a las benedictinas, eso no importa mucho. Las comunidades monásticas no se encuentran en su mejor momento e incluso se están cerrando muchas casas, por lo menos en Barcelona. A pesar de que últimamente se hable de un resurgimiento de la fe católica en los jóvenes, como si hubiera una reacción al desorden, a los excesos y a la disolución de los modelos sociales clásicos, personalmente no veo nada de eso. Y si lo hay, ya se verá en poco tiempo. Como católica agradezco que las escenas de las betinas sean objetivas y no como algo idílico o completamente roñoso.

La tía Maite, interpretada formidablemente por Patricia López Arnaiz, es quien más muestra sus cartas, y en todo momento defiende que es necesario que Ainara debe conocer el mundo. En una paradoja de su sinceridad [atención: spoiler] llega a exagerar (o mentir, habría que decir) para sabotear la entrada de la sobrina en el convento, pero es el personaje que más argumentos despliega y sin tapujos aunque con cuidado. 

El padre de Ainara parece estar bajo el peso de la angustia económica, tema que constantemente sobrevuela los diálogos, y podríamos llegar a creer que el hecho de que su hija se haga monja hasta es un alivio para su hacienda. No es baladí que al final de la película se nos presente un cuarto hijo o hija recién nacido, como si en realidad Ainara fuera ─voy a decirlo rápido─ una carga que proviene de su primer matrimonio.

***

Vistos el tema del misticismo pop y el tema de la crisis de la familia como modelo social, ya podemos reparar tranquilamente en el de los cenobios, que quiere decir "vida en común" (κοινόβιον).  Los primeros cristianos, la Iglesia primitiva de Jerusalén, se regía por la koinonía, la perfecta comunión de los bienes materiales. A veces los estudiosos de la Historia de la Iglesia reparan en cómo los primeros años de martirio, marginación y persecución, cuando los cristianos estaban amenazados por la confiscación, la muerte o la cárcel, fueron más enriquecedores para la fe que el siglo IV con la conversión del emperador Constantino al cristianismo y con la libertad religiosa.

El año 321 se empezó a celebrar civilmente el domingo y después del Edicto de Milán ser cristiano empezó a ser más una ventaja que un peligro. Tal vez esa es la razón por la que se relajaron las virtudes, hubo paganos que se convirtieron de forma oportunista, y en reacción se formó el monacato y se resignificaron las palabras de Jesús: "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme" (Mateo 19: 21). Pero eso es mucho aventurar.

Los historiadores de la Iglesia suelen remitir a las cifras sobre las muchedumbres de monjes y monjas en Egipto y Siria. Egipto, cuya ciudad de Alejandría contaba 250.000 habitantes cuando Roma contaba con medio millón, tuvo en el siglo IV 100.000 monjes y 200.000 monjas. Me recuerda la gran cantidad de eremitas que surgen a cada paso en la literatura española que se produjo con la Contrarreforma. Los personajes literarios no podían dar un paso sin tropezar con un anacoreta, que viene siendo como ahora encontrarse con tatuadores argentinos o gente que viaja en bicicleta dando la vuelta al mundo con dos camisetas.

Aunque nada tiene que ver con el globalismo, la koinonía original nos habla de una ausencia de signos externos. El reino de Dios es algo interior y ya no digamos el misticismo, que es "secreto", en el sentido de que es íntimo y mucho más que intimo, no de que sea hermético o incorpore símbolos extraños, sofisticados o exóticos. Por eso ─y porque musicalmente R.V. no es gran cosa─ rehúso la expresión "misticismo pop" de @MarieBensimon en X.

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Al cierre del post leo que Encarnita Polo ha fallecido en una residencia geriátrica víctima del supuesto estrangulamiento en manos de otro residente. Pero estos días he leído en internet un fragmento de la Carta a Diogneto (siglo II), un texto singular por su elegancia, que no fue descubierto hasta el siglo XV. Con él acabo por ir cerrando el post con algo constructivo, hermoso y limpio:
"Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulación de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una enseñanza basada en autoridad de hombres. 
Viven en ciudades griegas y bárbaras, según les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extraña es patria para ellos, pero están en toda patria como en tierra extraña. Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en común, pero no el lecho. 
Viven en la carne, pero no según la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadanía está en el Cielo. Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo, y abundan en todo. Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y bendicen; son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen el bien, y son castigados como malhechores; y, al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida. Los judíos los combaten como a extraños y los gentiles los persiguen, y, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad. 
Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. El alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está encerrada en la cárcel del cuerpo visible; los cristianos viven visiblemente en el mundo, pero su religión es invisible. La carne aborrece y combate al alma, sin haber recibido de ella agravio alguno, sólo porque le impide disfrutar de los placeres; también el mundo aborrece a los cristianos, sin haber recibido agravio de ellos, porque se oponen a sus placeres. 
El alma ama al cuerpo y a sus miembros, a pesar de que éste la aborrece; también los cristianos aman a los que los odian. El alma está encerrada en el cuerpo, pero es ella la que mantiene unido el cuerpo; también los cristianos se hallan retenidos en el mundo como en una cárcel, pero ellos son los que mantienen la trabazón del mundo. El alma inmortal habita en una tienda mortal; también los cristianos viven como peregrinos en moradas corruptibles, mientras esperan la incorrupción celestial. El alma se perfecciona con la mortificación en el comer y beber; también los cristianos, constantemente mortificados, se multiplican más y más. Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado, del que no les es lícito desertar."  (*)


Los domingos (Lauda Ruiz de Azúa, 2025)

(*) https://www.vatican.va/spirit/documents/spirit_20010522_diogneto_sp.html [Consultado el 15 de noviembre de 2025]

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4/11/25

La tiza líquida amarilla

 


 

e ha vuelto a resucitar el tema de la publicidad del alcohol, como otro de esos temas zombie que cíclicamente se avivan como si nunca hubieran sido tratados y superados con un acuerdo de partes. Es de la mayor hipocresía meterse con los bares regentados por pequeños o medianos emprendedores, cuando vemos desplegarse unas lonas enormes cubriendo edificios de 5 o 10 plantas con publicidad totalmente cuestionable de productos innecesarios y explotación infantil. 

Hace un tiempo, en la década pasada, vi que un bar tenía en la terraza unas sombrillas con la marca de Estrella de Galicia enmascarada con un remiendito blanco, como si hubieran aceptado el regalo pero no promocionar la marca. O porque temían el boicot. Hace tiempo que vengo observando que en algunos supermercados de Barcelona se da preferencia a Estrella Damm y otras cervezas se colocan en estantes menos atractivos o por encima de la cabeza, o poco visibles. Son estrategias de mercadotecnia que tienen sus consecuencias, no son en vano. De la misma manera que en las ferias internacionales o nacionales se favorece a determinadas firmas, en el panorama comercial más reducido también es fácil apreciar iniquidades.

Pensando mal, y seguramente acertando, me atrevo a aventurar que la razón de ser de la retirada de la publicidad del alcohol en el escenario donde se consume en público, es más que una campaña de salud preventiva, una guerra de marcas. Es decir, probablemente la publicidad se dispara en algunas firmas, otras las siguen y hay como una rivalidad entre las marcas que hace que se denuncien esas prácticas de propaganda.

Recuerdo haber visto en Alemania unos letreros en las cervecerías realmente preciosos, y supongo que muchos de ellos eran antiguos. Creo que eso era especialmente en Düsseldorf. Que sean atractivos indudablemente hace más tentador el producto que se ofrece y a nadie se le ocurrirá darle la imagen de una marca de lejía ni de un jarabe contra la tos, cosa que además lo normal es que estuviera prohibido. Por lo que sea asociamos la cerveza al cristal ámbar o incluso marrón y a las etiquetas donde hay algo dorado, algo verde o algo rojo. Tuvieron que dejar el azul para la cerveza sin alcohol, porque los otros colores ya estaban "cogidos". Pero, Dios no lo quiera, no es difícil que se persiga esa imagen acendrada o se le introduzcan mensajes como el que domina la cajetilla de los cigarros hace años: "FUMAR PUEDE MATAR". Como decía mi madre, "le puede a uno matar la patada de un conejo".

Las imágenes de hoy son de 3 establecimientos españoles. El primero es de un bar de Barcelona y las otras dos son de 2 casas de comida de pueblo creo que del sur. Siento no poder aportar la fuente porque considero que son fotografías de gran valor documental y no me las quisiera apropiar sin más. Ya hace tiempo que iba detrás de la foto del bar Lourdes pero siempre tiene algún coche aparcado en su misma acera, que es estrechina. La fotografía que tomé el sábado quedó un poco mal contrastada por la falta de luz natural y artificial en la calle. Era temprano; ni fusco ni lusco.

El barrio mío se ha llenado de cafeterías de cadenas como Vivari, 365, Audrey, Granier, Santagloria, El Fornet, etc. Algunas son grandes, con wifi, con precios bastante por debajo de los de otros sitios, y tienen todas ellas el mismo o parecido decorado. Supongo que el hecho de repetir el decorado hace que se minimicen las labores de inspección y esas cosas, que además estos servicios pueden asumir con toda tranquilidad porque tienen bastante poder. Las macropanaderías, como también se les llama, se comen a los bares de toda la vida, donde en un principio era raro ver a mujeres.

En la actualidad es fácil ver adolescentes que usan las macropanaderías como una cosa entre sala de estudio y patio de recreo, porque allí pueden "convivir" con sus amigos y no hay las normas de una biblioteca. Se pasan horas. Lo mismo los grupitos de mujeres de la tercera edad, que consumen bollería y un café o una infusión, cosa que les va a subir como mucho 3 euros y que les da la libertad de pasar dos horas sentadas fresquitas o calentitas con sus amigas. Hace unos años no veías nunca a las señoras en las cafeterías.

Servidora aborrece ese modelo de relación social y de consumo. A decir verdad hace unos 20 días tuve que usar un 365 porque una amiga que va en o con silla de ruedas ─depende de como se encuentre─ no puede ya acceder a la cafetería donde siempre nos reuníamos, que en realidad tiene un desnivel de 2 centímetros. Prefiero de ordinario dar un largo paseo y si acaso detenerme en una cafetería de las que aún quedan, donde poder tomar un café y usar el baño.

Por alguna razón que se me oculta hay personas que prefieren ir a la cafetería de una cadena antes que entrar en un sitio donde tal vez porque no sabes qué te van a cobrar o cómo funciona, te ves un poco cohibida. Y sin embargo hay la alternativa que si llamo "cuqui" todo el mundo sabrá a qué me refiero, donde es muy posible que nos cobren el cortado, las ganas y hasta los 2 centímetros de menos. Una macropanadería ya sabemos cómo funciona (pides en caja y te llevas tu consumición en una bandeja que muy limpia no estará y te la llevas a una mesa que tampoco). Pretender encontrar un baño en funcionamiento y limpio eso ya es harina de otro costal. Y el caso es que no vas a reclamar porque sabes que el personal está explotado y cansado.

Cuando al lado de una macropanadería abren otra nueva, la parroquia se mueve, porque a la parroquia le encanta la novedad. 

De jovencilla iba al bar Alegría (en la Gran Via) con los compañeros de mi curso. Jugábamos al flipper y nos tomábamos un quinto entre cuatro. Cuando iba sola, iba a una cafetería que quedaba en Portal de l'Àngel justo enfrente de la Fuente de Santa Ana, cuando el Portal cambia de nombre a Carrer de la Cucurulla. Ahí me estudié la Crítica de la razón pura kantiana. No salió en las P.A.A.U. Cuando ese bar echó la puerta abrió una tienda, luego otra y después ya perdí la cuenta. Ahora hay un Mango, otra cadena. Todo son cadenas.

Las cafeterías "cuquis" me dan hasta coraje, antes prefiero meterme en el chill out de un hotel frecuentado por la comunidad GTBI, desde donde por lo menos hay vistas y cava aunque los asientos sean tirando a bajos. Los chill out suelen tener unos baños muy espaciosos. 

Me sabe mal que se extingan los bares Lourdes, con su barra con tortilla de patatas y ensaladilla rusa o aceitunas, y su tragaperras y esos hombres que también se están extinguiendo aunque ya no pueden fumar. Para mí el color amarillo no es el de Vermeer, es el de la rotulería con tiza líquida con las tapas, en el vidrio de los bares. O temporas o mores.


Foto recogida de internet

Foto recogida de internet

(c)SafeCreative *2511043584283 (para la fotografía firmada y el texto)




31/10/25

Tres miradas


as imágenes de castañeras de este post son las de tres de fotógrafos que trabajaron en Barcelona y que llegaron a coincidir en el tiempo: Josep María Sagarra i Plana (1885-1959), Gabriel Casas i Galobardes (1892-1973) y Carlos Pérez de Rozas Arribas (1948-2019). Aún subsisten muchos puestos de venta de castañas y boniatos asados, y tradicionalmente se abren de forma temporal cerca de las fechas actuales: Todos los Santos y Todos los Fieles Difuntos. 
Hay un poco de confusión desde ya hace años entre las dos fechas. Primero va la Solemnidad de Todos Santos (1 de noviembre) y después la Conmemoración de los Fieles Difuntos (2 de noviembre). Todos los santos son difuntos pero no todos los difuntos son santos. La gente ya va cada vez menos a visitar las tumbas de sus difuntos a los cementerios y cuando lo hace elige una fecha que es a su conveniencia (antes o después del 2 de noviembre). Por otra parte añade también no poco desconcierto la coincidencia con el inicio de la campaña de los turrones, los mantecados y los panettoni. Ni que decir tiene el desembarco de costumbres como el Halloween, incorporado como una especie de mezcla entre el Carnaval, el Día de Muertos mexicano y las películas de zombies y tripería. El año pasado vi el paseo más concurrido de mi barrio lleno de niños disfrazados como demonios y cosas por el estilo. Y este año aún he visto más que el 2024. También iban las madres ataviadas con cornamentas satánicas y trajes negros con el esqueleto en blanco, que en nuestra tradición tiene más que ver con Semana Santa y la Danza de la Muerte. 
Los bazares de los chinos añaden no poco desconcierto a toda la rueda de celebraciones porque, sobre todo al principio de su venida, acumulaban los efectos navideños a los de otros festejos de la misma manera que ponen los budas en el mismo estante que los sanpancracios y el Sagrado Corazón de Jesús. lo hacen sin faltar respeto alguno. Lo hacen con confucionismo, no por confusionismo. No sé de nadie que se haya molestado por ese "sincretismo" comercial. Ya hace años que una amiga me enseñó la típica botellita con agua de Lourdes que ponía "Made in China", cosa que más que nada revela el descuido del Santuario y que la globalización todo lo impregna.

Cristo de Playmobil


También estuvimos estos días el homenaje a las víctimas de la llamada DANA de Valencia hace un año. Muchos percibimos la marcada imaginería masónica. Aparte de la laicidad del acto, la organización de los participantes era la de una logia. Al principio (Londres, 1717) la masonería era deísta, pero la fraternidad fue desarrollándose ─lo mismo que el liberalismo─ aparte del Reino de Dios.
Hemos conseguido la mayor parte de nosotros combinar bien unos calcetines con unos pantalones ─aunque eso ahora no es la moda─ y no contrastar colores que se matan, pero la gran mayoría de las personas no podrá distinguir en poco tiempo qué es laico y qué masónico, qué es Carnaval y qué Halloween. 
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Poco se habla de que nuestro gran pintor Diego Velázquez organizó el evento diplomático de 1660 en la isla de los Faisanes, donde se selló el matrimonio entre el rey francés Luis XIV y la infanta española María Teresa de Austria. Creo que fue su último trabajo.
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El homenaje que se suele hacer en Nueva York a las víctimas del 11S no es una ceremonia religiosa pero se canta el Amazing grace y una cierta emoción que no pierde solemnidad, algo en lo que los estadounidenses tienen mano. El conjunto de banderas en el escenario de esta semana pasada en Valencia parecía más de feria de muestras de automoción que de solidaridad, el hundimiento de España. La columna de la molécula de ADN representaba la alternativa a la cruz católica en ese Museu de les Ciències que pretende ser la idea opuesta a la Catedral, la Seu.
Poner el Cant dels ocells (que compuso Pau Casals para la Navidad del Señor) reta todo comentario.
Los organizadores borraron sin embargo toda idea religiosa del acto y dejaron un escenario masón que inspiraba escalofríos. Los gritos por encargo contra Mazón con zeta resaltados al mismo tiempo que los técnicos de sonido reducían al silencio otras voces contra Pedro Sánchez, demostraron claramente de qué iba todo. 
Se ha comentado el hecho de que se sentara a Felipe VI y a la reina en una sillitas plegables, pero ya hace tiempo que decidí no dedicarle ni una sola palabra a la Casa Real, y si ahora lo hago es por remarcar la situación. Hace años estuve en Valencia por Navidades y una de las cosas que me sorprendió agradablemente (hubo muchas) fue la presteza con que montaron en el recorrido de la cabalgata de Reyes la línea de contención del público y sus sillas. No eran más sencillas que las que organizaron para los que presidieron el homenaje a las  237 víctimas del 28-29 de octubre de 2024. 
La frialdad de la iconografía apenas se vio corregida por el consabido baño de abrazos que se ha puesto los últimos años de penosa moda. En el caso de la Casa Real rompe el protocolo y es un signo de cercanía. En el caso de los políticos yo diría que fue introducido por los líderes del PSOE, empezando por sus congresos, para celebrar victorias electorales, etc. Antes de esos abrazos tal vez había menos efusividad pero había respeto y buenas maneras

Fotografía de Josep María Sagarra i Plana (1885-1959)


Fotografia de Gabriel Casas i Galobardes (1892-1973)

Fotografía de Carlos Pérez de Rozas Arribas (1948-2019)

 Todos los Santos, 2025
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18/10/25

El respeto


yer se comentaba mucho el enfrentamiento que hubo en un programa entre Javier Aroca y Berna González Harbour. Como Javier Aroca le faltó el respeto a Berna González Harbour, ella abandonó la tertulia. Y muchos somos quienes pensamos que hizo bien. Llevar el tono de un plató o de cualquier reunión a esos extremos no es la aspiración de una sociedad sana. Si digo toda la verdad no sé quienes son, aunque él me suena de algunas polémicas que sobrepujan a noticias más importantes en las redes sociales.

Hace unos meses una conocida me dijo que mi opinión está en el 10% de lo que sería el porcentaje de las tendencias dominantes. A pesar de que en su momento me resultó un comentario cruel, debo reconocer ahora que fue benévolo. Realmente mi arte o mi parte es menor y por supuesto irrelevante. Si alguna vez se me ha ocurrido protestar por la incompresión que encuentro a mi alrededor se me recuerda casi siempre que se me respeta. Pero el respeto no es la comprensión. Por otra parte el respeto del que se hace gala muchas veces no deja de ser un silencio atronador o a veces un gesto levemente adusto o preocupado que rehúye la mirada. Es decir, que se entroniza la evitación. Como forma de comunicación es poco gratificante esta forma de respeto.

Hace unos años, antes del advenimiento de la inteligencia colectiva y de las redes sociales, normalmente la gente tenía su opinión para sí o para su entorno más próximo, la peluquería y el taxi. Alguna vez también se producían escenas de protesta larvada y espontánea en las colas consabidas en la Administración o donde fuera, que secundariamente eran una forma de opinar pero que en realidad eran y son una manera de presionar el "aparato" del bienestar y el conocido "derecho al pataleo". Las oportunidades para colaborar con la opinión han aumentado tanto que, como ya se ha señalado tantas veces, opina hasta quien no sabe.

No hay mucha diferencia a veces, en cuanto al nivel, entre la tertulia en el barbero y las interacciones de X. El espacio escrito, aunque tenga muchas imágenes, añade además mucho espacio a la interpretación fallida o defectuosa. Tanto en los comentarios a la prensa digital como en los muros de X es fácil encontrar una agresividad insólita, muchas veces respaldada por los pseudónimos y los anónimos. Personas que normalmente usan como forma de respeto su silencio atronador en las redes sociales usan una cuenta anónima desde donde reparten injurias, insultos, blasfemias y todo tipo de ofensas. No entiendo de Psiquiatría, pero se diría que se trata de un trastorno disociativo de la personalidad: el Doctor Jekyll calla y evita donde Mister Hyde insulta, reta, ultraja. En cualquier caso en términos de moralidad no parece noble ni edificante.

De lo que sí entiendo un poquito, no mucho, que es de Lingüística, sí me atrevería alguna vez a opinar o a contradecir, pero no lo hago. Por lo menos en vivo, sí aquí. Si a alguien le interesa mi opinión, aquí está. Me resultan a veces irritantes por ejemplo algunos prejuicios lingüísticos que estaban superados hace decenas de años en el mundo académico pero que como zombies reviven y aparecen de nuevo bajo la forma de la inclusividad, o de lengua amenazada, u otros tópicos. 

Hace muchos años el Prof. Jesús Tusón publicó por lo menos dos libros sobre los prejuicios lingüísticos y, p. e., ante la afirmación de que el catalán es más "difícil" que el portugués podríamos alegar siguiendo sus enseñanzas que los niños alemanes y chinos no tardan en aprender el alemán o el chino más de lo que tardan los niños españoles en aprender el español. 

Para lo del lenguaje inclusivo o igualitario, que por cierto ya ha sido desactivado en Argentina y en Alemania en sus universidades, Carme Junyent nos dejó un conjunto de argumentos impecable. La misma Carme Junyent editó bajo el título Som dones, som lingüistes, som moltes i diem prou: Prou textos incoherents i confusos. Canviem el món i canviarà la llengua (2021), que reúne cosa de 70 contribuciones todas notables y todas de mujeres, un libro que desmonta toda la patraña de la planificación del lenguaje. También se pueden encontrar conferencias y entrevistas de la misma lingüista en internet. A mí me gusta mucho su conferencia Serveix d'alguna cosa manipular el gènere en la llengüa?. Es una lástima que no obtenga más difusión, cuando además goza del valor añadido de ser en vivo. Yo me brindo gustosa a su transcripción al español (con ayuda de Softcatalà y de Chat GPt, pero no sé si la Fundació Martí i Pol o los herederos de Carme Junyent lo aceptarán. En caso adverso también con mucho gusto la retiraré.

Generalmente cuando me encuentro ante un argumento a favor de la planificación de la morfología y el léxico de género remito a Jesús Tusón y a Carme Junyent, pero en realidad la posición de la Lingüística en estos temas por lo menos viene ya desde Saussure y la definición del carácter convencional del lenguaje.

Para mí ha llegado el momento en que el respetuoso silencio y la evitación no me sirven, me vacían y me frustran. Todo puede cambiar.

Carme Junyent

Transcripción de la conferencia de Carme Junyent en Roda de Ter el 8 de abril de 2021 sobre la manipulación del género.

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5/10/25

De arriba abajo de izquierda a derecha


ste verano pude acudir a la exposición "Chris Ware: dibujar es pensar" en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona. De esta exposición la impresión que recibí podría resumirse en dos puntos, cualquiera de los dos muy representativo de mi ignorancia sobre el mundo de la historieta: 1) Apenas pude disfrutar en sí de los ejemplares mostrados porque no los podía ver bien, y; 2) Impacta por la tremenda racionalización de los dibujos que, aunque son muy atractivos, no son fáciles de "entender".

Leemos en la Wikipedia (*):

"Ware, al igual que estos [**], no entiende el cómic como ilustración, ni como literatura, ni como una simple yuxtaposición de ambas, sino como un todo distinto de lo anterior. Juega con la plancha, huyendo de la habitual secuencia lineal de viñetas: la composición de la página se puede complicar tanto cómo sea necesario para conseguir el efecto que el autor desea. Imagen y texto se funden: la imagen actúa como texto, simplificando el dibujo y convirtiéndolo, a veces, prácticamente en un simple signo, alejándose del realismo (Ware considera este una barrera para la implicación sentimental del lector); el texto, por el contrario, actúa muchas veces como imagen, retorciéndose, ocupando de forma completa la página, siendo más que escrito, dibujado. Así, no puede decirse que Ware sea solamente un escritor o un dibujante, sino que también es un tipógrafo, un diseñador. Todo lo anterior lleva a un dibujo icónico, de líneas rectas y colores planos, usando sencillas perspectivas. Esto ha llevado a que algunos hayan calificado, aunque sin negar su perfección formal, a la obra de C. Ware de fría y falta de emociones, aunque realmente es todo lo contrario: todos los recursos estilísticos están dirigidos a la transmisión de sentimientos".

Sin quitarle mérito a Ware, obviamente, faltaría más, cuesta percibir en unos dibujos aparentemente tan racionalistas los sentimientos. También me cuesta ver el parentesco con Krazy Katt, una historieta en que Krazy es un gato de sexo indefinido. Ahora diríamos no binario

Krazy persigue al ratón Ignatz pero su amor no es correspondido y además es muy arisco y le lanza ladrillos a la cabeza. Cuando emitieron esta historieta en dibujos animados en RTVE en los años 60, me entusiasmaba. Recuerdo que el gato era siempre una gata (la cosa no estaba para veleidades transformativas ni géneros fluidos). Cuando Ignatz le pegaba un ladrillazo ella se quedaba arrobada diciendo algo así como "¿No es él adorable?". La IA niega tal frase, pero confío más en mi memoria en estos momentos.

Esta historieta de la gata loca (*gate loque) era tremenda porque el mismo esquema vicioso de maltrato y enamoramiento se iba reproduciendo constantemente. Y la obsesión de Ignatz por los ladrillos llega a su tope máximo cuando recibe una máquina lanzadora que le libera de usar las manos y que le permite lanzar montones de ladrillos con rapidez. En algún momento Ignatz es encerrado en la prisión de Coconino y es de tocho visto. La obsesión de Ignatz por los ladrillos me recuerda a la de Scrat, la ardilla de Ice age, por las bellotas, aunque la de la ardilla es más simpática y comprensible.

El sentido del humor de Herriman es más que reprobable pero algo me dice que se hace entender en cualquier lugar del mundo, que trasciende los códigos culturales, religiosos e históricos. Aunque los dibujos de Herriman son primitivos y los trazos no son nítidos, como si pudieran y quisieran ser el ejemplo opuesto a los dibujos de Ware, tienen una gran expresividad y dinamismo. La composición (el lugar de cada elemento en el plano) deja un efecto bonito. 

La capacidad de Ware para retorcer las viñetas y adoptar composiciones complejas y colocarlas de forma que reta toda convención gráfica, no sería del todo desconocida para Herriman, que llevaba 23 años en el otro mundo cuando nació Ware. En Herriman había más libertad y en Ware más complejidad, una complejidad casi neurótica, de killer samurai sudoku.

Pero, como dije al principio, mi ignorancia sobre historietismo o cómics es casi total. A partir de este punto me decidí a comprar un manga, solo uno. Si alguien va a las librerías especializadas Continuará o Norma Comics y no es aficionado a los manga, se sorprenderá de la gran cantidad de material que muestran. En Continuará incluso me dejaron caer que el orden de sus ejemplares estaba determinado bastante por la falta de espacio. El año 2022 la BBC pudo afirmar que el 40% de la producción editorial japonesa era de manga.

Como no sabía por donde empezar, especialmente porque no voy a dedicar más tiempo al género y me la jugaba toda a una tirada, me dejé llevar por una recomendación que cogí al vuelo en la radio. Además, como comentaron que ese manga tenía un color lima dominante, en contraste con el negro, creí que era fácil encontrarlo en cualquier librería, como así fue. Una locura fue cuando me di cuenta del enorme número de manga que había en Continuará. Distinguí el "mío", aunque elegí una segunda entrega. Gracias a los libreros reparé a tiempo mi error para ir a la primera entrega. Cuando les pregunté por la disposición de los libros también les dije que era mi primera vez, así que me advirtieron de que llevaba la segunda parte y no la primera.

De todas maneras de la primera entrega a la segunda entrega puede ser que no ocurra gran cosa, ya que el tiempo en este tipo de publicaciones sufre como congelaciones. El manga que yo compré se titula El chico que me gusta no es un chico (2022) y es de la autora o mangaka Sumiko Arai. Es del subgénero yuri manga (a chica le gusta chica). La sensibilidad está muy alejada de lo que yo conozco, pero ya una ha llegado a un punto de marchitez en que incluso Proust le parece a veces de una cursilada insufrible y lo de Pla roñoso y lleno de miserias. Pero hago constar que como experiencia visual me ha resultado de lo más interesante.

Hago constar que mi mención a la gata no binaria de Herriman no estaba prevista en función de la temática del libro de Arai. Vino a cuento por la cita de la Wikipedia, sobre la que aún me queda por reflexionar. Pero como la Wikipedia está hecha con inteligencia colectiva, a veces es inconsecuente un párrafo con el siguiente.

Una de las cosas que primero llama la atención de los manga es el formato. Hace muchos años había hojeado otro manga y se mantiene el tamaño, el peso y la estética. Sin embargo desde entonces hasta aquí veo que han adoptado la forma de lectura japonesa. De derecha a izquierda y de arriba abajo. Además de desconcertante para el novato, veo el inconveniente de que cuando pasas de la página de la derecha en la parte inferior a la página de la izquierda en la parte superior, no dejas de hacer un recorrido zigzagueante.

Aunque algunos expertos comentan la regla de la T, en la que se encajan las viñetas del manga, como un modelo más fluido que el occidental, en mi modesta opinión creo que la rapidez con que los japoneses consumen sus publicaciones se debe en parte a la costumbre y en parte a su forma de vida. Es decir, por una parte están acostumbrados a "leer" de esta forma y por otra parte este tipo de publicaciones se debe de consumir en unas circunstancias de apresuramiento o avidez que soy incapaz de adivinar. Tendría que verlos.

Que este formato se haya impuesto hace mucho por la cohesión de los aficionados, que así se atrincheran en un lenguaje especial, como ocurre con otras aficiones, no sería raro. Tampoco infravaloremos el prestigio de lo japonés: "el método japonés para alargar la vida", "el truco de los japoneses para", etc. Ese prestigio es tan flagrante que nos costará encontrar un solo ejemplo de algo que sea negativo, más allá de la caza de delfines.

Aunque según ellos (los expertos) el sentido occidental de lectura, de izquierda a derecha, no es "natural", podríamos alegar que al tener el manga abierto, el camino de la última viñeta ─de acuerdo con el diagrama, la viñeta 8─ a la primera de la siguiente página, nos resulta a muchas personas más suave. En fin, como digo, nihil scio, y me parece que todo es muy artificioso y pura mercadotecnia. 

También en parte el formato es por la voluntad de los autores de manga, que pretenden conservar el espíritu original.

***

Convencionalmente en las bibliotecas también se reproduce el sentido de la izquierda a la derecha, cosa que tendría que permitir en principio a cualquier persona orientarse bien en cualquier biblioteca. Creo que en algunas bibliotecas se han introducido variantes. Por ejemplo: lo normal es seguir un orden de izquierda a derecha de arriba abajo para todos los libros que no son de gran formato. Históricamente los libros de gran formato, por su peso, se dejan en la parte más baja de la estantería. Este ordenamiento hace que en la estantería superior vaya la A (por decir un orden, el alfabético) con los libros de izquierda a derecha, y que continua en la estantería que hay justo debajo también de izquierda a derecha. Como en los cómics.

En algunas bibliotecas y librerías he observado que alinean los libros a lo largo de los estantes pero sin contar con esos 80 cm de corte, sino a todo lo largo de la pared. A lo mejor se hace para comodidad del lector, que tiene que recorrer las librerías con la cabeza como la de un juez de línea con la añadidura de que los lomos de los libros a veces se leen con la cabeza ladeada a un lado y a veces al otro lado.

En una biblioteca con una colección cambiante o en aumento, con sus expurgaciones periódicas, es mejor ordenar los libros en tramos de 80 cm y de arriba abajo de izquierda a derecha. Si por un suponer añadimos un autor, eso nos obligará a desplazar toda la colección de su sitio y por ende los letreros. Trabajar según el modelo de los 80 cm, que es lo que la madera soporta para no combarse, permite rellenar con más facilidad.

Se suele decir que en El Escorial se colocaron los volúmenes con el lomo hacia el interior de las librerías y los cantos dorados hacia afuera para que hicieran juego con la bóveda. También se dice que es por su conservación, porque así respiran mejor, cosa que es más verosímil, sobre todo cuando no todos los volúmenes tendrán los cantos dorados. En el monasterio de Yuso los cantorales están precisamente conservados bien ventilados y en previsión de ser comidos por los roedores.

Viñeta de Krazy Katt (George Herriman)

Diagrama de la lectura de las viñetas al modo manga

Diagrama de la lectura de las viñetas al modo convencional

Manga de Sumiko Arai

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(*) Chris Ware. https://es.wikipedia.org/wiki/Chris_Ware. Consultado: 5 de octubre de 2025.

(**) Winsor McCay (Little Nemo in Slumberland), George Herriman (Krazy Kat) y Frank King (Gasoline Alley)

19/9/25

In translatione amissu


reo que las traducciones de plataformas como Amazon han mejorado en los últimos años, hay que admitirlo. Lo que no ha mejorado son las traducciones sobre productos chinos importados, tal vez porque una traducción rigurosa encarecería el precio final. No sé qué tal funciona la IA con el chino mandarín al español, pero está claro que las traducciones que se nos brindan en los envasados de plástico termosellado son infames cuando no son hilarantes.

La imagen de hoy son de las instrucciones para codificar un candado pequeño de combinación. Al primer paso ("encender las luces") ya se queda una dudando de si será posible que ese pequeña andrómina tenga luces o si se trata de encender las luces del lugar donde vamos a configurar la clave de tres dígitos. "Levantar la proa" y "cambio de cartera" hacen imposible en un sano juicio guiarse por la lista y al final un hispanohablante se regirá por su intuición o una experiencia previa. Lo de las luces puede deberse a que aprovecha la traducción de algún modelo ligero, que la fusilaron. Naturalmente la traducción inversa o reversa no nos permitiría devolver el texto a su pureza.

No soy muy inteligente de manera que me lleva mucho tiempo entender la mayoría de las cosas que de entrada se me resisten. Pero como soy muy persistente consigo muchas veces llegar a la comprensión de casi todo cuanto me presenta alguna dificultad. No entendía hasta hace bien poco cómo podía ser que gente que lee habitualmente y desde hace años infinidad de libros, aunque sean novelas, escribe bastante mal. Con descuido, con faltas de ortografía, con pobreza léxica, con unos vulgarismos que hasta cuesta dar por buenos en el lenguaje coloquial. Ya no digo nada de la incorporación de perlas inclusivas que minan el genio de todas las lenguas. Para mí era un misterio, hasta que me di cuenta de que una cosa es leer y otra escibir. Y otra, desde luego, es traducir. Son tres grados.

Este año me matriculé en Latín en el Institut de Llengües Antigues de Sant Pacià, que pertenece al Seminario ahora interdiocesano y hasta hace bien poco conciliar. El latín que se imparte es con fines eclesiásticos o bíblicos, pero es el latín clásico también llamado áureo, cuando alcanzó su máximo nivel de excelencia. 

Hace años tuve que abandonar los estudios de Filología Clásica porque no disponía de tiempo para traducir, y eso que Tito Livio en primero no es como Ovidio, que se veía en lo que entonces era el quinto año de la carrera. Ocurre un poco lo mismo con Shakespeare, que no lo veían en Anglogermánicas hasta el último año de carrera. 

La mayoría de las personas que conozco considera el latín una lengua inservible. Me llama la atención porque sin embargo a nadie le resulta chocante que se viaje al Monte Ararat ignorando el turco (en los dos sentidos de la palabra "ignorar") o a Japón ignorando el japonés y sin poder mantener una conversación trivial en esa lengua o leer algún letrero. A lo mejor con el tiempo conseguiré entender esto también.

Instrucciones para configurar un candado de combinación

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11/9/25

Nacer y pacer




ace poco he sabido que existen por lo menos 4 especies de jirafas y que no es que su cuello sea alargado por contar con más vértebras, es que son vértebras muy grandes que hasta cuentan con rótulas y una vascularización ventajosa.
Los romanos llamaron camelopardos a las jirafas, por asimilarle características de los camellos y leopardos, pero eso fue una pura neología sin mucho recorrido. De hecho, los leopardos las atacan. La fisiología de las jirafas es interesantísima, pero no es el objeto de este post, en el que me propongo ilustrar el fenómeno que de alguna manera trata la viñeta, el bodyshaping y el bodyshaming.
A veces somos nosotros mismos quienes no nos aceptamos, de eso es consciente cualquiera. Por eso, omitiendo una barbaridad de detalles, surge por una parte el supremacismo y por otra el fenómeno del "autoodio" (o su complementario la autoginefilia).
La jirafa es como es y se tiene que inclinar como se ve en la primera parte de la viñeta. Otra forma de beber es sumergirse completamente, cosa que en su caso no es muy natural porque tiene notables dificultades para nadar. Así que el pollito metementodo además de no tener nociones de zoología se mete donde no le llaman.
Durante los 18 años de este blog he ido publicando ante los sucesivos temporales políticos en Cataluña, algunos posts. No he ocultado nunca que soy parte de ese ridículo 14% de personas que o se siente española o que se siente más española que catalana. De hecho el CEO (Centre d'Estudis d'Opinió) no sé si tiene en cuenta a los que en ese 14% tenemos una desviación hacia las raíces o nuestro lugar de procedencia, que en mi caso es Galicia. También habrá que no se sienta nada.
Por poner un poco de orden en este texto haré una primera cala en el hecho de que siendo niña, con apenas 7 años o menos, un día una profesora que recuerdo que se llamaba Laura y era de Reus, nos preguntó a los 59 boomers el primer día de clase por quienes éramos catalanes. Lo curioso es que todos sabíamos a qué se refería por "catalanes", que no se refería a los nacidos en Cataluña, sino a los que eran catalanes por los cuatro costados. En mi curso había 4, cuestión que además saltaba a la vista por los apellidos. No hacía falta ramonear en sus árboles genealógicos.
Hoy en dia una pregunta así se consideraría un poco discriminativa, pero no estoy segura. Solo la plasmo para hacer constar que desde muy temprana edad te ibas haciendo consciente de no ser puro "catalán".
Posteriormente me encontré con más ocasiones, que no voy a relatar, para recordarme ese planteamiento  y otros claramente supremacistas. Pero voy a dejar un ejemplo: en las prácticas que me habilitaron para desarrollar mi oficio a los que no teníamos apellido catalán nos relegaban a ciudades como Santa Coloma de Gramenet o L'Hospitalet de Llobregat, donde había mucha población emigrada.
Siempre he recibido con comprensión las actitudes catalanistas, pero no las supremacistas. Es decir, comprendo que los catalanes por los cuatro costados se sientan amenazados culturalmente por los llamados antes xarnegos y ahora ñordos. La situación se ha visto complicada por la incorporación de emigrantes extranjeros. Los procedentes de los países hispanoamericanos, algunos por hispanofobia, otros por pretender un cierto estatus, se han incorporado con entusiasmo el catalán. Así, más de una vez y de cincuenta, me he encontrado hablando en un catalán muy deficiente con quien podríamos estar hablando un español muy rico.
En la actualidad Cataluña está empobrecida ─se me ha de excusar que no maneje ni esgrima cifras─ y, tras años de procés y otros experimentos cuenta con una caterva de personajes que viven del cuento en un caso claro de folie à plusiers. El victimismo también es un ingrediente mantenido con firmeza desde que yo recuerde.
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Abro otra cala: esos posts que fui añadiendo a este blog y que en su mayor parte depuré en la última limpieza general, nunca los publiqué siendo el día 11 de septiembre, cuando se celebra la Diada. Por respeto a la celebración. Y eso que muchos catalanistas reprueban el 12 de octubre y se encargan de mancillarlo con leyendas negras y marrones y verde amarillento. Incluso alguna vez he correspondido las felicitaciones que he recibido por la Diada en mi Whatsapp, lo más educadamente que he sabido. Actualmente mi estado de hartazgo me permite estar totalmente en contra del Estado de las autonomías y de todo el aparato burocrático que lo engrasa.
A mí me gustaría que Cataluña fuera "rica i plena", y hasta "noble, culta, rica, lliure, desvetllada i feliç", por supuesto. Y no sé si uno tiene que ser de donde nace o de donde pace, pero una gran parte de mi ser pertenece a mi tercera  madre, Galicia. Y al reino animal.



 Liz Climo

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26/8/25

La aurora de rosáceos dedos


a sé que no me voy a ganar simpatías con mi comentario sobre El retorno (Uberto Pasolini, 2024), que es una versión sobre el regreso a Ítaca de Ulises que Homero inmortalizó en la Odisea.

Leí la Odisea el verano que hice 14 o 15 años y me impresionó vivamente. Detrás de sus páginas se levantó para mí todo un mundo que luego volví a encontrar con Virgilio y Ovidio. No soy capaz de leer en griego y Ovidio sé que en los estudios de Filología Clásica se emprendía en el último curso debido a su dificultad. Cuesta incluso explicar en qué consiste esa dificultad porque no se trata de un obstáculo léxico ni morfológico; se trata de que es una empresa imposible ─con nuestro pobre conocimiento de nuestro propio idioma─ trasponer la vitalidad de la gramática de las lenguas antigüas a una traducción que no pierda tanta substancia en su recorrido que haga ridículo y penoso el intento. Ovidio es el Annapurna de la sintáxis latina y sin embargo resulta tan sencillo.

Tras ver ayer El retorno lo normal sería que la olvidara y pasara a otro tema, pero es que he oído en RNE una entrevista que le han hecho a su director y a Ángela Molina (que hace el papel de Euriclea, la nodriza de Ulises). Ángela Molina defiende en esta entrevista el pacifismo, cosa que resulta muy chocante a la vista de la matanza final de los pretendientes de Penélope a manos de Ulises y su hijo Telémaco. De hecho, en una interpretación ancha de las palabras de la actriz, quien no hubiera visto la película podría creer que es pura concordia.

Como el largometraje es una "versión" de tres guionistas de la Odisea, no le podemos exigir la fidelidad al relato original homérico, donde por cierto abundan los elementos maravillosos y las intervenciones de Atenea y hasta del propio rey de los dioses, Zeus. En la película de Uberto Pasolini se ha eliminado la intervención de los dioses, cosa que hace inverosímil la superioridad del héroe enfrente de tantos y tan jóvenes enemigos:

"Respondióle el prudente Telémaco: «¡Oh padre! Siempre oí decir que eres famoso por el valor de tus manos y por la prudencia de tus consejos; pero es muy grande lo que dijiste y me tienes asombrado, que no pudieran dos hombres solos luchar contra muchos y esforzados varones. Pues aquéllos no son una decena justa, ni dos tan solamente, sino muchos más, y pronto vas á saber el número. De Duliquio vinieron cincuenta y dos mozos escogidos, á los que acompañan seis criados; otros veinticuatro mancebos son de Same; de Zacinto hay veinte jóvenes aqueos; y de la misma Ítaca, doce, todos ilustres; y están con ellos el heraldo Medonte, un divinal aedo y dos criados peritos en el arte de trinchar. Si cerramos con todos los que se hallan dentro, no sea que ahora que has llegado pagues de una manera bien amarga y terrible el propósito de castigar sus demasías. Pero tú piensa si es posible hallar algún defensor que nos ayude con ánimo benévolo.»
Contestóle el paciente divinal Ulises: «Voy á decirte una cosa; atiende y óyeme. Reflexiona si nos bastarán Minerva y el padre Júpiter, ó he de buscar algún otro defensor.»
Respondióle el prudente Telémaco: «Buenos son los defensores de que me hablas, aunque residen en lo alto, en las nubes; que ellos imperan sobre los hombres y los inmortales dioses.»" (*)

Esta cuestión recuerda un poco a las polémicas que ha suscitado Netflix, donde aparecen personajes actualizados con una raza negra que nunca tuvieron. Se cancelan aquellos factores que pueden resultar poco progresistas, y se desvirtúa totalmente la historia original, de la que solo se toma lo que conviene para defender patrones propalestinos, procuiros, profeministas, laicistas, etcétera.

Con todo hay que decir que Ángela Molina hace muy buen papel, lo mismo que Juliette Binoche, que hace que Penélope pueda entenderse en toda su plenitud desde nuestra actualidad sin perder lo que es auténtico. Juliette Binoche sabe trasmitir todo el caleidoscopio de emociones que suscita una situación tan tremenda, que en parte depende de ella y en gran parte no. 

Otra cosa podría decirse de Ralph Fiennes, cuya expresividad se limita a la mirada y a la voz, aunque bien podríamos admitir que quiere pasar desapercibido a su llegada a Ítaca para comprobar bien la situación sin darse a conocer. Así como Binoche encarna a Penélope y le da vida, el Ulises de Ralph Fiennes decepcionará a quien como yo se había hecho desde Homero otra imagen.

Después de haber escuchado atentamente la entrevista a Ángela Molina y de repasar el canto XVI de la Odisea me pregunto cómo se podía alejar del palacio del rey de Ítaca a la caterva de pretendientes o disuadirlos de su empeño de ocupar alguno su lugar al lado de Penélope ¿Hablando?

Copia romana del busto helenístico de Homero (s. VIII a J.C.). British Museum.

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(*) Odisea, canto XVI, en la traducción de Luis Segalá y Estalella. 

18/8/25

Mirar de otra manera



nsisto: en la película Materialistas (Celine Song, 2025) sobra media hora. De ello escribí en mi anterior post. Y es que se repite. Ahora, con ayuda del guión he buscado una frase (die alone) y estaba dos veces. Lo he comprobado porque no estaba segura de haberla oido dos veces o tres. No es por prurito aritmético o buscar simbologías cabalísticas ni nada por el estilo. Más bien resultaría ser un eco del primer diálogo en el segundo, pero no deja de ser una repetición. Algo que no añade nada al trama, más que dramatismo. Y es curioso porque la película se ha clasificado en Estados Unidos como R, esto es "romántica".
A veces la repetición se produce en cómo hablamos las personas. Incluso hay algún caso, no es el mío, en que alguien va retomando una frase desde el final de la anterior, como haciendo una concatenación o anadiplosis, ovillar. Lo que ocurre es que si es muy seguido, todo el rato, acaba por hacerse soporífero, especialmente cuando no tiene una función expresiva. Cuando tiene una función expresiva y no es muy abundante, tiene su gracia.
Aunque la película de Celine Song aboga por las relaciones no basadas en matching boxes, en cumplir los requisitos, vaya, en el fondo están ahí sobrevolando sobre las cabezas de unos y otros: sueldo, apariencia física, situación familiar, ideología, etcétera. Y la frase morir sola es muy sintomática de que la pareja se ve como una solución más a la incertidumbre famosa. Aunque cada persona tuviera ─por decir algo disparatado─ 8 parejas a la vez, podría darse el caso de que muriera sola. Supongo que la frase nos remite a la situación prolongada, no a la accidental. Aunque alguien tenga 8 parejas se le pueden morir todos. Alguien se tiene que morir el último.
Emponzoñar la amistad o el amor con la necesidad de cubrir un espacio vacío ya es de entrada un error y no voy a desperdiciar ni una sola palabra más en desarrollar esta idea. Como dije en el post anterior, además, tengo más certezas sobre thánatos que sobre eros.

***
Había una estudiante de Medicina en el primer hospital en el que trabajé que luego fue cirujana en el Hospital del Mar. Me dijo un día: "Alguien puede tener mucha experiencia y tenerla equivocada". Y es verdad. Esa frase me la ha devuelto la vida muchas veces en una gran variedad de ocasiones. Por mucho que repitamos una acción con el objeto de aprender (como lo de encerar, pulir, lijar, en Karate kid), si la acción no está bien edificada puede ser que aparentemente resulte pero que no sea... "¿productiva?".
La excelencia es engañosa porque es fácil simular muchas de sus habilidades. En nuestra relación con la IA, por ejemplo, todos hemos podido comprobar tarde o temprano que el mecanismo hace a veces afirmaciones sobre temas de los que tenemos alguna idea que son solo aparentemente ciertas. Si rectificamos la IA (no tanto a Grok como a Chat GPT) siempre admite su imprecisión y reconduce el tema o nos da alguna alternativa, pero el algoritmo sigue estando ahí, como lo estaba dye alone en Materialists. Es una pantalla, en los dos sentidos de la palabra. Alguien ha dicho ya en internet que la IA no es conocimiento, que es información. Diremos que es información bien estructurada y que nos evita búsquedas, pero lo que mejor me está funcionando es el traductor. Tengo que seguir ensayando.
***
Me gusta dibujar, aunque ya he dicho en alguna que otra vez, que no tengo talento. Dibujar me permite ir más allá de las apariencias.
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Como lo dijo Marianne Moore: "¿Qué es más preciso que la precisión? La ilusión
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En la actualidad hay tantos tantísimos profesores de yoga que es como lo de los abogados en Estados Unidos o lo de los príncipes en Italia. Hay infinidad. Y tal vez es por eso que se ha introducido una especie de espíritu competitivo y muy estricto, que es ajeno a la disciplina. Aunque la práctica del yoga implica una dedicación y una entrega sinceras, se está llevando a un terreno que me recuerda a la sala de fitness de algunos gimnasios municipales que yo he conocido. Se compite por la buena figura, la resistencia, la fuerza, y esas cosas. El yoga, tal y como yo tuve la suerte de conocerlo hace más de 30 años, es algo más interno y aunque tuvo su exigencia no llegabas a sufrir. En fin, seguramente esta deriva tendrá algo de bueno aunque ahora no lo sé ver.
En mi propia práctica o lo que llamaríamos práctica personal me he dado cuenta siempre de que a veces mi cuerpo no obedecía a la propuesta de un asana. No me podía doblar o torcer o invertir. Pero a veces le dejaba y le dejo un espacio y vuelvo sobre ello y entonces sale. Pero no porque repita y repita y repita machaconamente, es más simple, es dar un respiro y volver. Mirar de otra manera Lo mismo ocurre con los sudokus.


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14/8/25

Un descanso

"La verdadera riqueza consiste en dormir sin preocupaciones, tener la conciencia tranquila, gratitud recíproca, ausencia de envidia, buen apetito, fuerza muscular, energía física, risas frecuentes, no comer solo, no tener clases de gimnasio, algo de trabajo físico (o un pasatiempo), buen funcionamiento intestinal, ausencia de salas de reuniones y sorpresas periódicas; es en gran medida sustractiva (eliminación de lo iatrogénico)." 
 Traducción ofrecida por ChatGPT para un texto de Nassim Nicholas Taleb


n el texto traducido que doy por bueno de Nassim Nicholas Taleb habría que destacar cómo lo reelaboraron en X. En la Wikipedia en español Taleb procede de "una familia de griegos ortodoxos libaneses", mientras que en inglés es cristiano griego ortodoxo, lo que me sugiere que la wikipedia en español traduce el texto inglés y genera un auténtico lío porque Taleb es libanés y no griego. Naturalmente lo que ocurre es que profesa el cristianismo de la estirpe griega ortodoxa y que estos recursos de la IA y la inteligencia colectiva hay que usarlos con criterio y discernimiento.

No he leído nada de Taleb, además de este texto, y lo poco que sé es de familia muy rica y que desarrolla una carrera académica en las Ciencias de la Incertidumbre (!). En definitiva es una especie de filósofo de las finanzas y tiene varios libros con títulos que hacen gala de su capacidad para la síntesis y para el coaching del adineramiento.

Ayer vi Materialistas (Celine Song, 2025). Iba a ver otra película pero en el último momento elegí ver esta, que precisamente se estrenó ayer. Le sobra media hora de desarrollo, porque es redundancia onanista, pero en general ─y a la vista de lo que abunda en las carteleras─ lo que se brinda es bueno.

Dakota Johnson no es bella como su abuela (Tippi Hedren) ni "está buena" como su madre (Melanie Griffith), pero tiene una dicción notabilísima y una voz preciosa, con una cara muy dulce y un posado perfecto. Cosas que nos llevarían al materialismo de pleno, que nos arrojarían en la contradicción que introduje con Taleb (el rico que pregona la vida simple).

Precisamente días atrás estuve revisando Holiday (George Cuckor, 1938) que en 135 minutos hace un planteamiento de líneas más puras aunque menos duras. Los 153 minutos de Materialistas rebasan no en 18 minutos sino en 30 lo necesario. Pero esto del tiempo es una manía mía que tengo de que las películas tienen que ser como mucho de hora y media.

Tanto Holiday como Materialistas tienen unos diálogos muy potentes. De la película de Cuckor rescato una frase de la primera conversación entre Linda (Katharine Hepburn) y Johnny (Cary Grant): "Mira, Case, mi problema es que nunca he podido decidirme… si quería ser Juana de Arco, Florence Nightingale o John L. Lewis." 

De Materialistas quitaría los tips (consejos), aunque están bien traídos porque Lucy es una casamentera (matchmaker) de lo que no hace tanto llamábamos una agencia matrimonial. En Holiday no hay consejos, cosa que hace la mitad de la mitad de fastidiosa la situación.

Desde la butaca, Chris Evans parece cosméticamente más atractivo que Pedro Pascal y en el triángulo amoroso de Holiday, Linda (Katharine Hepburn) resulta más atractiva que su hermana, pero la elección no es esa, se hacen intervenir muchas cuestiones que son además muy pegajosas y que solo esbozar dan cefalea.

*

Se suele decir que los dos grandes temas de la humanidad los asentaron los griegos (no los griegos ortodoxos sino los clásicos): eros y thánatos. El amor y la muerte. Se diría, a pesar de lo que se suele admitir, que la muerte es mucho más comprensible que el amor. Vaya, yo lo tengo muy claro. Para mí la muerte no presenta misterio alguno.

Por cierto, el tópico del beatus ille, hay que recordar siempre que en el epodo horaciano acaba con los versos en que el prestamista, después de hacer su elogio de la vida sencilla, recoge el dinero que ha estado contando:

"Y Alfio, el usurero,
dispuesto a hacerse rústico,
a mediados de mes recoge todo su capital,
y vuelve a prestarlo a principios del siguiente".  

***

Fotograma de Holiday (G. Cuckor, 1938)

Captura de pantalla de Materialistas (Celine Song, 2025)

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(*) “True wealth consists in worriless sleeping, clear conscience, reciprocal gratitude, absence of envy, good appetite, muscle strength, physical energy, frequent laughs, no meals alone, no gym class, some physical labor (or hobby), good bowel movements, no meeting rooms, and periodic surprises, then it is largely subtractive (elimination of iatrogenics).” ― Nassim Nicholas Taleb, Antifragile: Things That Gain From Disorder (En Goodreads)

(**) 

Linda: Ahí yace Linda, la artista. No remuevas las cenizas. Francamente, apestaba.
Johnny: ¿Qué intentaste después de descubrir que no podías pintar?
Linda: ¿Estás tratando de sonsacarme?
Johnny: Claro. Vamos.
Linda: ¿De verdad quieres saber?
Johnny: Claro.
Linda: Pues intenté subirme a los escenarios. ¿Quieres que te haga la escena de sonambulismo de Macbeth?
Johnny: “¡Fuera, maldita mancha!”
Linda: No, mejor en otro momento. Las profesoras de la escuela de Miss Porter pensaban que era muy prometedor.
Johnny: ¿Qué más?
Linda: Hubo muchos episodios graciosos. Intenté convencer a mi padre de que me dejara hacer un curso de enfermería en un hospital. Sí, y casi me arrestan tratando de ayudar a unos huelguistas en Nueva Jersey. ¿Cómo iba yo a saber que mi padre estaba en el consejo de administración de la empresa?
Mira, Case, mi problema es que nunca he podido decidirme… si quería ser Juana de Arco, Florence Nightingale o John L. Lewis.
Johnny: ¿Qué pasa, ya estás harta?
Linda: Hasta el cuello.
Johnny: ¿Incluso con este museo de un millón de dólares?
Linda: ¿Todas esas columnas de mármol ahí abajo? Case, comparado con la vida que yo llevo… el último hombre de una cadena de presos se divierte de lo lindo.
Johnny: Lo que necesitas es un descanso de lo que has estado haciendo día tras día.
Linda: Querrás decir de lo que no he estado haciendo, día sí, y por favor, años también.
¿Cómo crece tu jardín, Case? ¿Es maravillosa la vida donde tú estás?
Johnny: Puede ser.
Linda: ¿Pero no lo ha sido?
Johnny: No llamo “vivir” a lo que he estado haciendo.
Linda: ¿Y qué te recomiendas a ti mismo?
Johnny: Un descanso.