ut prisca gens mortalium
paterna rura bobus exercet suis,
solutus omni fenore,
neque excitatur classico meles truci
neque horret iratum mare,
forumque vitat et superba civium
potentiorum limina.
Horacio, Épodos, II, 1
Evidentemente no estoy
diciendo platónicamente que el régimen subjuntivo del catalán sea torticero o
malintencionado, sino que el uso que sehace en el lenguaje que además persigue la
corrección política lo es. Que unaconselleria de la Generalitat pretenda
hacer del “proceso colaborativo” unatendencia y ya no digamos un acontecimiento
es algo que en estas fechas sobretodo les tendría que causar pudor.
Precisamente pocas semanas antes de que elhospital en el que trabajo se quedara
a la mitad –tal y como lo digo- sugerencia se había gastado un dineral en un
plan de comunicación que confió auna consultoría externa. Ese plan de
comunicación no solo no se llegó adesarrollar con el gerente que lo había
defendido, ya cesado, sino que está enel “plano” teórico diametralmente opuesto
a la desinformación en que nos tiene ArturMas a los trabajadores
públicos (globos sondas, desmentidos, desinformación,vaguedades, fomento de la murmuración,
el comadreo y el safareig, “lavadero”,etcétera.
Sigo de cerca el proceso del
expediente de regulación de empleo del Hospital de Sant Pau y, tal y como
ya comenté aquí, sehan oído tantas cosas y sus contrarias en poco tiempo que
una llegó a pensarque se buscaba deliberadamente no solo la confusión sino
también el cansancio. María Dolores de Cospedal, que hace apenas un año se
lamentaba de que Zapatero gobernara a golpe de decreto, amenazó el lunes con que
el gobierno entranteactuará por esa vía si no hay entendimiento con las fuerzas
vivas sociales. Ladiferencia entre Mas y Cospedal es que la segunda es más
clara o más despótica,que tampoco sería esa la palabra justa, pero para
entenderse hace al caso. Enfin, que lo que pretendo decir es que hay maneras
y maneras pero que a veces seagradece la claridad, y más en tiempos
de incertidumbre.
Por cierto, buscandoen la
prensa del lunes la frase exacta de la Secretaria general del PartidoPopular
leo otra que tampoco está mal: “María Dolores de Cospedal, ha explicadoeste
lunes que el Gobierno en funciones ha avisado “por escrito” alpartido liderado
por Mariano Rajoy de que no le va a informar sobre lasdecisiones que vaya a
adoptar en estas últimas semanas en materia de indultos”(Europa Press).Se diría que la nota informativa está mal redactada porque dudo mucho
que elGobierno en funciones informe al “partido liderado”, si acaso avisaría
al“candidato ganador a la Presidencia del Gobierno” o algo por el estilo. La
noticia deja los pelos como escarpias. La palabra clave es “indultos”, no nos
engañemos.
Es decir, que entre las
ambivalencias, losdesbarajustes y los dimes y diretes difícilmente podremos
entendernos en elfuturo. Es cuestión de semanas.
Me doy cuenta de que,
paradójicamente, cuantos más medios y recursos tenemos para comunicarnos parece
que es peor. Es decir, por ejemplo, como muestra un botón, hace unos años
servidora cuando concertabaun rendez-vous con alguien esosuponía
una breve conversación, apenas un tira y afloja de nada. La cita sesolía
mantener sin problemas y normalmente cada cual llegaba puntualmente allugar
indicado. Ahora cuando pretendes encontrarte con alguien eso genera a veces
unainfinidad de correos electrónicos. A pesar de que dejan constancia
electrónicaeso no quita que donde se dijera “digo” se diga “Diego” y por algún
diablillotipográfico inesperado unos se presentan en la calle (por un decir)
París yotros en la calle Londres, aunque sea a la misma hora. A más
información, menos atención. Pero como además haypersonas que llegan sistemáticamente
tarde, luego hay otra infinidad de llamadasal móvil, comunicaciones perdidas,
mensajes apresurados e ininteligibles y buzones de voz que al ser atendidos se
cruzancon el contestador automático u otra llamada. Todo ello ad maiorem
gloriam Movistar, Vodafone, Orange, Yoigo, e tutti quanti. De manera
que podrán creerme siles digo que cuando una cita a mí me representa más de dos
correos electrónicosya la dejaría correr por inane y embrollada. Y si alguna
vez he aceptado su cursopuedo decir y digo que acaba como les dije.
*
Es una de las
másmaravillosas contradicciones de la historia literaria que el épodo de
Horaciotrascendiera como un motivo de la vida campestre y sus delicias. Incluso
quiendesarrrolló más que notablemente ese motivo en la literatura española, Fray Luis de León, lotrató así, por el lado de la huida del mundanal ruido y del canto de
la vidaretirada y los pajarillos y la yedra y el laurel y todo aquello. Si
Jorge Guillén escribió “Beato sillón” sería
porel hartazgo del tópico, porque cansan a Cristo. Y sin embargo muchos
pensamos que Horacio hizo una críticade los ricos que ya entonces
hipócritamenteensalzaban la vida rural mientras no renunciaban a los placeres y
los lujos queles proporcionaba su estatus. Está en la orden del día, porque es
el claro antecedente de los bobos (bourgeois bohemian) o scuppies como Brad Pitt, para entendernos. Sin embargo, digo, lo que más ha
prosperado es la retahílade elogios a la sencillez del campo mientras que los
últimos cuatro versos queverdaderamente culminan el segundo épodo, están
prácticamente en el olvido a noser entre algunas, muy pocas, personas:
haec ubi locutus faenerator Alfius,
iam iam futurus rusticus,
omnem redegit idibus pecuniam,
quaerit kalendis ponere (**)
De manera que la sarta de elogios la iba trabando mientras contaba sus monedas. Pues así todo. O mucho.
(*) Dichoso aquél que lejos
de los negocios, | como la antigua raza de los hombres, | dedica su tiempo
a trabajar los campos paternos con los bueyes, | libre de toda deuda,|
y no se despierta como los
soldados con el toque de diana amenazador, | nitiene miedo a los ataques del
mar, | que evita el foro y los soberbios palacios| de los ciudadanos poderosos.
(**) Así habló el usurero
Alfio | de todo ello, dispuesto airse al campo a escape… y | recogió todo su
dinero en los Idus,| pero ya busca prestarlo en las Kalendas.



