unque aparentemente el proverbio podría resultar una frase adversativa (aunque haya burros, iremos a caballo), la frase eleva a la paremiología popular la circunstancia por la cual simpre habrá abusos en tanto haya quien se deje ser abusado. Por esta razón la página de hoy incorpora una montura peculiar. Alguna foto hay también con avestruces montadas en horcajadas o incluso montadas "a la amazona", de lado. No he podido identificar la fotografía, pero con toda probabilidad pertenece precisamente a la granja que hubo o hay en California, la Cawston Ostrich Farm en South Pasadena. Se ofrecen en Ebay algunos anuncios antiguos de esta granja en los que se anunciaba la venta de plumas a 2 o 3 dólares, según el tamaño, cosa que hace pensar en lo lucrativo y prospectivo de ese negocio.
En
la tradición artística -como acabamos de invocar al referirnos a las mujeres
con una pluma de avestruz en la pintura flamenca- y en la literaria el tributo,
el homenaje y la ampliación o variación de un motivo es uno de los pilares y su
desintegración es la desintegración de la cultura. De hecho la cultura, sea la
popular sea la de las elites es eso, una puesta en común. Yo no es que
considere que lo que yo haga aquí sea cultura ni puesta en común ni nada, pero
les prometo por la salud de mi
canario que nunca he copiado nada y que intento que mi participación sea de
mi propia cosecha. Alguna colega de Estados Unidos se ha indignado y
desmoralizado ante lo mucho que se conculcan los derechos a la propiedad
intelectual en Facebook, donde la gente cuelga vídeos y audios ajenos
alegremente aunque estén en principio protegidos por el copyright. Se
dirá entonces que es un espacio privado y que de la misma manera que en
un correo electrónico o en un SMS podemos enviar una foto de internet a un
amigo para mostrarle algo que nos gusta o que no, también lo podemos hacer en
Facebook, que no deja de ser otro espacio privado pero mucho más grande. Los
detractores de Facebook también dirán que lo peor de Facebook no es eso y que
incluso entre los "amigos" de una página abunda la apropiación de contenidos.
Es más, a esta servidora el otro día se le cayeron los palos del sombrajo
porque con estos ojos que se van a comer los gusanos vio que una foto que había
escaneado y subido a la página de Facebook "Oldfashioned librarian"
desde la semana pasada está en una web. De manera que, para ir acabando, es muy
probable que por una parte nunca vuelva a colgar ni una sola foto en donde yo
salga (1) y que nunca más me deje fotografiar (2) no solo por mi derecho a
la propiedad sino también por ese otro derecho cada día más zarandeado, el
de la intimidad.
La
desorientación moral y modal (<"modales") que nos acompaña en
estos tiempos es tan abrumadora que pretender oponerse a tanto atropello y
torpeza con el copy-paste y la flojera de enlaces es poco menos que
quijotesco. Sin duda mi frase preferida del Quijote, sobre el que también
volveremos, como sobre las mujeres con pluma de avestruz, es aquella de "Gente
soberbia y descomunal". Es que les aseguro que sirve para todo
tipo de ocasiones. Miren sino: la boda de Guillermo y Catalina de Inglaterra,
donde mucho se comenta que no se ha invitado a Blair (porque no pertenece a la
Orden de la jarretera) pero sí al presidente de Porcelanosa o a Mr. Bean. Gente
soberbia y descomunal. O que ayer "La Vanguardia" no le hubiera
dedicado ni una línea a nuestra querida escritora barcelonesa, Ana Mª Matute,
que recibió ayer el Premio Cervantes. Gente soberbia y descomunal.
Para
acabar el retablo de hoy incrustro otra imagen, aunque es fea a más no poder e
intento que el álbum sea bello. Se acordarán de cuando me tuve que referir a
que alguien (Eva Posas [enlace roto])
se había apropiado de mi
traducción de "The two trees", el poema de Yeats... Pues como les
dejé un comentario, ayer me armé de valor y fui a ver por donde habían salido.
Me permito reproducirlo para que vean si quieren como es cierto que estamos
exactamente entre la decadencia y la barbarie. ¡"Difusión cultural"!
"Gente soberbia y descomunal".
Dos comentarios en un blog de "difusión cultural"
Esta
no es la primera vez que los indigentes de la "difusión cultural" se
comen las comillas y los enlaces y copian un texto o una imagen mía, a pesar de
que están bajo una licencia de Creative Commons, pero será la última. Señora
Posas: su penúltima frase es lo más cínico
que hasta la fecha he leído en vida mía, puesto que lo que está claro es que la
traducción no es suya.
Para
no acabar el cuento a cajas destempladas -pero les aseguro que Eva Posas que se
va a acordar de mis palabras un tiempo si es que lee, que no lo sé- les ofrezco
otra traducción original de "The two trees" que está en internet, la
de "Como
pingüinos en el desierto". Es para mí una enorme satisfacción ver cómo
el poema de Yeats inspira el deseo de trasladarlo a las propias palabras,
cosa que sí es la verdadera difusión cultural, y cómo se puede apreciar incluso
para el más ciego que cada persona daría una variante en su traducción.
Post scriptum: Precisamente experiencias como la que relato en este post fueron las que me llevaron a inscribirme o suscribirme a SafeCreative, para poder defenderme mejor ante los depredadores culturales.
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