Seguramente la foto que más me gusta de Irving Penn es la de Pine Street, de 1938, que no reproduzco pero sí enlazo por estar protegida por copyright. Hace tiempo incorporé la fotografía "Mouth", que Penn hizo para L'Oreal. Pero hoy reparo en un grupo de fotografías que en su mayor parte reúne el J. Paul Getty Museum, en Los Ángeles, 252 para ser más exactos. Entre los años 2009 y 2010 se expusieron bajo el nombre de "Small trades" y posteriormente en la Fondation Henri Cartier-Bresson en París bajo el nombre de "Les petits métiers". Si la exposición hubiera llegado a España se hubiera llamado "Los oficios".
Yo diría que
lo de "profesión" y "oficio" no tiene las lindes bien
marcadas, a no ser cuando llegamos a lo de las llamadas "profesiones
liberales". La Wikipedia, que es como una mezcla entre el Código Civil, la
Biblia y el manual de fórmulas de Kurt Gieck, asevera que: "Las
profesiones son ocupaciones que requieren de conocimiento especializado,
formación profesional (capacitación educativa de diferente nivel -básica, media
o superior- según cada caso), control sobre el contenido del trabajo,
autorregulación (organización propia mediante colegios profesionales,
sindicatos o gremios), espíritu de servicio a la comunidad (altruismo), y
elevadas normas éticas (deontología profesional)." A la vista de esta
definición pensemos que podemos estar contentos si la mayoría de los
profesionales cumplieran con la mitad de lo que en pura teoría les caracteriza.
En muchos casos, la formación más que capacitar habilita y escasamente.
En otros lo del servicio a la comunidad queda más que en entredicho, y ya no
digamos lo de las "elevadas normas éticas". Y no hace falta llegar a
la corruptela, con la francachela y el relajo o cachondeo ya tenemos para
setenta posts.
En mi vida
cotidiana suelo decir a quien se interesó, que lo mío (documentalista o
documentatonta) es un oficio, lo de escritora ya ni les digo. Y principalmente
me lo planteo así por quitarme ínfulas y es que la mayor parte de las ocasiones
en que aparece la palabra "profesional" observo que hay más que prurito -que
es todo lo que debería haber- una cierta vanidad, ostentación, engolamiento,
etcétera. Y cuando desaparece no es mejor, porque entonces nos encontramos con
claros casos de intrusismo, arribismo, oportunismo y demás. Otra cuestión
-siempre saltando de una cosa a la otra- es que sistemáticamente muchos
universitarios se presentan como filólogos, biólogos, etcétera, cuando en
realidad lo más honesto sería presentarse como licenciados en
Filología, licenciados en Biología o lo que sea. De manera que solo podríamos
hablar de filólogos o de biólogos para referirnos a aquellos universitarios que
han hecho algo por la Filología o la Biología respectivamente. No sé si me explico.
Siempre he
dicho que solo me han robado ilegalmente dos veces (porque legalmente es de
continuo) y que las dos veces fue a manos de descuideros carteristas
profesionales. Y por aquello de que me gusta el trabajo bien hecho y con
buen estilo no me dolió ni la mitad de lo que me hubiera dolido si hubiera sido
a manos de pelagatos o aficionados de medio pelo, cosa que
provoca entre rabia y pena, una sensación incomportable.
De momento, por no inflar más el post, sobre todo innecesariamente, dejo aquí el tema esbozado aunque lo remato con una pequeña presentación con fotos de la exposición de Penn, donde se representan algunos oficios de los años 50, tal y como los retrató en sus visitas a Nueva York, París y Londres.