18/10/25

El respeto


yer se comentaba mucho el enfrentamiento que hubo en un programa entre Javier Aroca y Berna González Harbour. Como Javier Aroca le faltó el respeto a Berna González Harbour, ella abandonó la tertulia. Y muchos somos quienes pensamos que hizo bien. Llevar el tono de un plató o de cualquier reunión a esos extremos no es la aspiración de una sociedad sana. Si digo toda la verdad no sé quienes son, aunque él me suena de algunas polémicas que sobrepujan a noticias más importantes en las redes sociales.

Hace unos meses una conocida me dijo que mi opinión está en el 10% de lo que sería el porcentaje de las tendencias dominantes. A pesar de que en su momento me resultó un comentario cruel, debo reconocer ahora que fue benévolo. Realmente mi arte o mi parte es menor y por supuesto irrelevante. Si alguna vez se me ha ocurrido protestar por la incompresión que encuentro a mi alrededor se me recuerda casi siempre que se me respeta. Pero el respeto no es la comprensión. Por otra parte el respeto del que se hace gala muchas veces no deja de ser un silencio atronador o a veces un gesto levemente adusto o preocupado que rehúye la mirada. Es decir, que se entroniza la evitación. Como forma de comunicación es poco gratificante esta forma de respeto.

Hace unos años, antes del advenimiento de la inteligencia colectiva y de las redes sociales, normalmente la gente tenía su opinión para sí o para su entorno más próximo, la peluquería y el taxi. Alguna vez también se producían escenas de protesta larvada y espontánea en las colas consabidas en la Administración o donde fuera, que secundariamente eran una forma de opinar pero que en realidad eran y son una manera de presionar el "aparato" del bienestar y el conocido "derecho al pataleo". Las oportunidades para colaborar con la opinión han aumentado tanto que, como ya se ha señalado tantas veces, opina hasta quien no sabe.

No hay mucha diferencia a veces, en cuanto al nivel, entre la tertulia en el barbero y las interacciones de X. El espacio escrito, aunque tenga muchas imágenes, añade además mucho espacio a la interpretación fallida o defectuosa. Tanto en los comentarios a la prensa digital como en los muros de X es fácil encontrar una agresividad insólita, muchas veces respaldada por los pseudónimos y los anónimos. Personas que normalmente usan como forma de respeto su silencio atronador en las redes sociales usan una cuenta anónima desde donde reparten injurias, insultos, blasfemias y todo tipo de ofensas. No entiendo de Psiquiatría, pero se diría que se trata de un trastorno disociativo de la personalidad: el Doctor Jekyll calla y evita donde Mister Hyde insulta, reta, ultraja. En cualquier caso en términos de moralidad no parece noble ni edificante.

De lo que sí entiendo un poquito, no mucho, que es de Lingüística, sí me atrevería alguna vez a opinar o a contradecir, pero no lo hago. Por lo menos en vivo, sí aquí. Si a alguien le interesa mi opinión, aquí está. Me resultan a veces irritantes por ejemplo algunos prejuicios lingüísticos que estaban superados hace decenas de años en el mundo académico pero que como zombies reviven y aparecen de nuevo bajo la forma de la inclusividad, o de lengua amenazada, u otros tópicos. 

Hace muchos años el Prof. Jesús Tusón publicó por lo menos dos libros sobre los prejuicios lingüísticos y, p. e., ante la afirmación de que el catalán es más "difícil" que el portugués podríamos alegar siguiendo sus enseñanzas que los niños alemanes y chinos no tardan en aprender el alemán o el chino más de lo que tardan los niños españoles en aprender el español. 

Para lo del lenguaje inclusivo o igualitario, que por cierto ya ha sido desactivado en Argentina y en Alemania en sus universidades, Carme Junyent nos dejó un conjunto de argumentos impecable. La misma Carme Junyent editó bajo el título Som dones, som lingüistes, som moltes i diem prou: Prou textos incoherents i confusos. Canviem el món i canviarà la llengua (2021), que reúne cosa de 70 contribuciones todas notables y todas de mujeres, un libro que desmonta toda la patraña de la planificación del lenguaje. También se pueden encontrar conferencias y entrevistas de la misma lingüista en internet. A mí me gusta mucho su conferencia Serveix d'alguna cosa manipular el gènere en la llengüa?. Es una lástima que no obtenga más difusión, cuando además goza del valor añadido de ser en vivo. Yo me brindo gustosa a su transcripción al español (con ayuda de Softcatalà y de Chat GPt, pero no sé si la Fundació Martí i Pol o los herederos de Carme Junyent lo aceptarán. En caso adverso también con mucho gusto la retiraré.

Generalmente cuando me encuentro ante un argumento a favor de la planificación de la morfología y el léxico de género remito a Jesús Tusón y a Carme Junyent, pero en realidad la posición de la Lingüística en estos temas por lo menos viene ya desde Saussure y la definición del carácter convencional del lenguaje.

Para mí ha llegado el momento en que el respetuoso silencio y la evitación no me sirven, me vacían y me frustran. Todo puede cambiar.

Carme Junyent

Transcripción de la conferencia de Carme Junyent en Roda de Ter el 8 de abril de 2021 sobre la manipulación del género.

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