29/11/11

Post 752: Maneras y mareos

Beatus ille qui procul negotiis,
ut prisca gens mortalium
paterna rura bobus exercet suis,
solutus omni fenore,
neque excitatur classico meles truci
neque horret iratum mare,
forumque vitat et superba civium
potentiorum limina.

Horacio, Épodos, II, 1




arcelona a veces me resulta atenazadoramentepequeña y otras abrumadoramente grande y densa. Vengo de echarle un vistazo al programa de una jornada organizada por una cualquiera de nuestras Conselleries de la Generalitat sobre no sé qué de la gestión del conocimiento bla blablacompartido y que si la bla bla inteligencia colectiva y que la innovación y la mejora personal de no sé cuantos de la narrativa digital, eficiencia y demás. Actividad formativa gratuita bla bla bla. Resalta el no menos oneroso sintagma “procesos colaborativos” y el socorrido “compartim”, que en catalán tanto quiere decir “compartimos” como “compartamos”.Esta ambivalencia les parecerá una cosa sin la menor importancia y que se le tiene que conceder la misma atención que a esos experimentos en los quealguien pierde el tiempo demostrando que tras el logo de la Wolkswagen se esconde el símbolo nazi subliminarmente. Yo que aún querría ver los famosos delfinessaltando de aquel holograma que circuló en los años 90, solo consigo distinguir y eso bizqueando, en el logo de Wolkswagen dando vueltas, la estrella del Rey David.

Evidentemente no estoy diciendo platónicamente que el régimen subjuntivo del catalán sea torticero o malintencionado, sino que el uso que sehace en el lenguaje que además persigue la corrección política lo es. Que unaconselleria de la Generalitat pretenda hacer del “proceso colaborativo” unatendencia y ya no digamos un acontecimiento es algo que en estas fechas sobretodo les tendría que causar pudor. Precisamente pocas semanas antes de que elhospital en el que trabajo se quedara a la mitad –tal y como lo digo- sugerencia se había gastado un dineral en un plan de comunicación que confió auna consultoría externa. Ese plan de comunicación no solo no se llegó adesarrollar con el gerente que lo había defendido, ya cesado, sino que está enel “plano” teórico diametralmente opuesto a la desinformación en que nos tiene ArturMas a los trabajadores públicos (globos sondas, desmentidos, desinformación,vaguedades, fomento de la murmuración, el comadreo y el safareig, “lavadero”,etcétera.

Sigo de cerca el proceso del expediente de regulación de empleo del Hospital de Sant Pau y, tal y como ya comenté aquí, sehan oído tantas cosas y sus contrarias en poco tiempo que una llegó a pensarque se buscaba deliberadamente no solo la confusión sino también el cansancio. María Dolores de Cospedal, que hace apenas un año se lamentaba de que Zapatero gobernara a golpe de decreto, amenazó el lunes con que el gobierno entranteactuará por esa vía si no hay entendimiento con las fuerzas vivas sociales. Ladiferencia entre Mas y Cospedal es que la segunda es más clara o más despótica,que tampoco sería esa la palabra justa, pero para entenderse hace al caso. Enfin, que lo que pretendo decir es que hay maneras y maneras pero que a veces seagradece la claridad, y más en tiempos de incertidumbre. 

Por cierto, buscandoen la prensa del lunes la frase exacta de la Secretaria general del PartidoPopular leo otra que tampoco está mal: “María Dolores de Cospedal, ha explicadoeste lunes que el Gobierno en funciones ha avisado “por escrito” alpartido liderado por Mariano Rajoy de que no le va a informar sobre lasdecisiones que vaya a adoptar en estas últimas semanas en materia de indultos”(Europa Press).Se diría que la nota informativa está mal redactada porque dudo mucho que elGobierno en funciones informe al “partido liderado”, si acaso avisaría al“candidato ganador a la Presidencia del Gobierno” o algo por el estilo. La noticia deja los pelos como escarpias. La palabra clave es “indultos”, no nos engañemos.

Es decir, que entre las ambivalencias, losdesbarajustes y los dimes y diretes difícilmente podremos entendernos en elfuturo. Es cuestión de semanas.

Me doy cuenta de que, paradójicamente, cuantos más medios y recursos tenemos para comunicarnos parece que es peor. Es decir, por ejemplo, como muestra un botón, hace unos años servidora cuando concertabaun rendez-vous con alguien esosuponía una breve conversación, apenas un tira y afloja de nada. La cita sesolía mantener sin problemas y normalmente cada cual llegaba puntualmente allugar indicado. Ahora cuando pretendes encontrarte con alguien eso genera a veces unainfinidad de correos electrónicos. A pesar de que dejan constancia electrónicaeso no quita que donde se dijera “digo” se diga “Diego” y por algún diablillotipográfico inesperado unos se presentan en la calle (por un decir) París yotros en la calle Londres, aunque sea a la misma hora. A más información, menos atención. Pero como además haypersonas que llegan sistemáticamente tarde, luego hay otra infinidad de llamadasal móvil, comunicaciones perdidas, mensajes apresurados e ininteligibles y buzones de voz que al ser atendidos se cruzancon el contestador automático u otra llamada. Todo ello ad maiorem gloriam Movistar, Vodafone, Orange, Yoigo, e tutti quanti. De manera que podrán creerme siles digo que cuando una cita a mí me representa más de dos correos electrónicosya la dejaría correr por inane y embrollada. Y si alguna vez he aceptado su cursopuedo decir y digo que acaba como les dije.

*

Es una de las másmaravillosas contradicciones de la historia literaria que el épodo de Horaciotrascendiera como un motivo de la vida campestre y sus delicias. Incluso quiendesarrrolló más que notablemente ese motivo en la literatura española, Fray Luis de León, lotrató así, por el lado de la huida del mundanal ruido y del canto de la vidaretirada y los pajarillos y la yedra y el laurel y todo aquello. Si Jorge Guillén escribió “Beato sillón” sería porel hartazgo del tópico, porque cansan a Cristo. Y sin embargo muchos pensamos que Horacio hizo una críticade los ricos que ya entonces  hipócritamenteensalzaban la vida rural mientras no renunciaban a los placeres y los lujos queles proporcionaba su estatus. Está en la orden del día, porque es el claro antecedente de los bobos (bourgeois bohemian) o scuppies como Brad Pitt, para entendernos. Sin embargo, digo, lo que más ha prosperado es la retahílade elogios a la sencillez del campo mientras que los últimos cuatro versos queverdaderamente culminan el segundo épodo, están prácticamente en el olvido a noser entre algunas, muy pocas, personas:

[...]
haec ubi locutus faenerator Alfius,
iam iam futurus rusticus,
omnem redegit idibus pecuniam,
quaerit kalendis ponere (**)

De manera que la sarta de elogios la iba trabando mientras contaba sus monedas. Pues así todo. O mucho.
 
Michael Leunig

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(*) Dichoso aquél que lejos de los negocios, | como la antigua raza de los hombres, |  dedica su tiempo a trabajar los campos paternos con los bueyes, | libre de toda deuda,|

y no se despierta como los soldados con el toque de diana amenazador, | nitiene miedo a los ataques del mar, | que evita el foro y los soberbios palacios| de los ciudadanos poderosos.

(**) Así habló el usurero Alfio | de todo ello, dispuesto airse al campo a escape… y | recogió todo su dinero en los Idus,| pero ya busca prestarlo en las Kalendas.

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