El conjunto es un modelito sport para perros falderos a la
última. Se han quedado anticuados aquellos atavíos clásicos de cuadros
escoceses, los mismos en que están inspiradas las
"entrañables" zapatillas de franela Wamba y los forros de las bolsas
de agua caliente. Como estoy más que convencida de que los perros son más
nobles de corazón que muchas personas, lo que me resulta llamativo no es que
haya una moda para perros y hasta golosinas laxantes,
sino que el muestrario se asimile al de los niños y resulte un tanto chusco.
La ornamentación de elefantes o el enjaezamiento de los caballos poco tienen que ver con la comicidad que inspira o quiere inspirar -que no es lo mismo- un chimpanzé vestido por un decir de futbolista. Se empezó a vestir a los monos para realzar su antropomorfismo y por decoro. Y es que tiene la ropa en general elementos de decoro y al mismo tiempo de ostentación. Como las máscaras. Lo que va de un disfraz a un uniforme es el uso que de ellos se haga, a pesar de que el disfraz tenderá a lo grotesco y el uniforme impone sobre todo la identidad con una organización solvente, la credibilidad y la fiabilidad.
Por razones que otro día habrá que
explicar con mayor detenimiento, los mecánicos de automóviles no usan pareo
de batik, pero tal cosa no obsta para que -dada la ocasión- no
se lo quisieran probar incluso enrrollado en torno a la cabeza para verse
transfigurados. ¿O es que alguien puede creer que algún mecánico no ha hecho
nunca tal cosa? El uniforme de locutor de telediario o de interventor bancario
o de subdirector general no dan mucho margen a la originalidad, no aportan nada
a la medianía, ni siquiera a través de esos atisbos patéticos de estilo en
algún discreto detalle de la corbata de rigor. De todas maneras, la
originalidad es un valor pasajero y a la baja, como lo fue la virginidad y lo
será la coherencia.
Que los hombres de treinta años y más
vistan como teenagers me resulta aún chocante y a veces
embarazoso. Pero la ropa deportiva ha triunfado lo mismo que en diferentes
épocas históricas e histéricas se instauraron los patrones
de corte militar y hasta su guarnicionería, el macuto. El blue
jeans o denim o pantalón vaquero concebido
como ropa de trabajo, ha prosperado en las alfombras rojas y en el selecto
mundillo del acontecimiento guay. Aparece ligeramente modificado con
lentejuelas o pedrería y bordados hechos a máquina, o con un envejecimiento
afectado vintage, un desaliño rebuscado pero casual,
en las mujeres y exmujeres de los toreros.
Las transferencias
de ideas y modas entre clases sociales tiene su gracia. Sobre
la transferencia de ideas entre clases sociales he pensado mucho. La Historia
de las mujeres en Occidente dirigida por Georges Duby y Michelle
Parrot, nos recuerda: "Incluso en el siglo XVIII, sólo las actrices, las
limpiadoras de ventanas, las prostitutas y las aristócratas
usaban bragas, cuyas funciones primordiales seguían siendo las
de protección del recato o la estimulación de la imaginación erótica. A la
revolución higiénica del siglo XIX correspondería imponer las bragas como
elemento básico del guardarropa femenino" (Sara F. Matthews Grico,
"El cuerpo, apariencia y sexualidad, Historia de las mujeres en Occidente.
Barcelona: Taurusminor, 1993, v.III, p. 84). Hay que aclarar que durante muchos
siglos el agua fue descartada en la higiene, confiándola a la ropa blanca, que
no todo el mundo podía adquirir ni mucho menos.
La ropa interior merece un post para
sí, pero la menciono aquí porque la ropa interior a veces se lleva por fuera o
se deja ver y porque hasta he visto bragas con bolsillos.
Quiero hacer constar que me había llegado a hacer a la idea de la utilidad de
que los bolsillos tuvieran bragas, incluso de que los pijamas contaran con
bolsillos (hasta uno pechero para el bolígrafo o un peine) pero, ¿bolsillos en
las bragas? (!)
Por la misma razón por la cual la ironía
ha llegado a la gastronomía molecular ("El Bulli", "The Fat
Duck"), en la moda se debe de buscar la travestidura (hombre/mujer,
niño/adulto, adulto/anciano, viejo/nuevo), el intercambio de funciones
(interior/exterior, trabajo/lujo) y hasta la exageración. Tras haber agotado el
motivo de la pata de gallo hasta en el campo de las
prendas de baño y en los inefables triquinis con cinturón,
no quedaba otra opción que desestructurarlo en manchas de
camuflaje o magnificarlo y llevarlo a colores ácidos.
En "El País" de los noventa
hubo dos polémicas inolvidables en la sección de Cartas a los lectores: una
sobre si el papel de wáter debe colgar hacia afuera o por dentro, y otra sobre
con qué ropa combinan los calcetines de rombos o golf. No recuerdo que se haya
suscitado desde entonces una discusión tan animada y vibrante y con tanta
participación. Fue lo más parecido a un blog de los que cuidan a sus
comentaristas. No hay fondo de armario que
resista con bien la prueba de la blusa con estampado de
cebra ni la de los calcetines de rombos.
Tal vez la gabardina sirve para todo, hasta para un descosido y para una camisa
de once varas. Para los calcetines de rombos, que además de tener esos rombos
ajacquarados, son multicolores, creo que sólo le caen bien unos pantalones de
caza o de cheviot (ingl.
tweed).
Un cardigan o blaiser marinero si lleva anclas es muy malo de
combinar. No pega ni con un huipil "ad
lib" ibicenco ni con un camiserito florido de viscosilla
como los que se ponía Caroline de Mónaco cuando estaba viuda y vivía en un
bucólico Saint-Rémy-de-Provence, o el rojo de Victoria Abril en ¿Gazon
maudit? o los de Juliette Binoche en Chocolat. Cuando
hay anclas pero no hay yate siempre queda el recurso del pantalón blanco y una
camiseta o t-shirt blanca a imagen y semejanza de Julio
Iglesias y Miranda Rijnsburger cuando posan a juego. El
blanco lo mismo sirve para el yate como para el avión privado
como para ir a trabajar.
No sé si volverán las deportivas con
tacones, las faldas de tablilla, el guatiné y el poncho, pero yo me pregunto
¿cómo diantre hará Custo para que cuando te pones una de sus camisetas parece
que no lleves nada? =8)
Track de regalo: Lo que me dicta comentar, de Cerillo
(c)SafeCreative 2212162881351
