Ésta página municipal también
proporciona una base de datos con la historia del nombre de
las calles. Así he sabido que la mía se llamó "Sant Jacint" y que el
nombre actual se aprobó en junio de 1980. Probablemente, aunque no se dice, el
nombre lo adquirió porque duplicaba la calle de Sant Jacint de Ciutat
Vella (antes Barrio Gótico), que
existe desde antes de 1865. Y es que todos los pueblos que se
agregaron a Barcelona como barrios (Horta, Gràcia, Sans, Sant
Gervasi, etc.) aportaron nombres ya existentes. De una de las calles más
estrechas de Barcelona, el carrer de les Mosques
(moscas), se dice: "Calle muy antigua, puesto que ya existía con el mismo
nombre en el año 1441, seguramente dado por los vecinos debido a
la acumulación de basura y moscas por
su proximidad con el mercado." El nomenclator también aporta en cada
registro los nombres que precedieron el nombre actual. Aún me acuerdo de que
una tía abuela materna llamaba calle Cortes a la
actual Gran Via de les Corts Catalanes. La base de datos informa de todos los
nombres: "Av. de José Antonio Primo de Rivera, 07/03/1939; Av. de las
Cortes Catalanas, 04/02/1931; Cortes, antes de 1900; Lletra N (Plan Cerdà);
Núm. 11 (Plan Cerdà)". La retahíla me hace deducir que si mi tía abuela en
los años sesenta se refería a la Gran Vía (que es como
en realidad la conoce todo el mundo) como calle Cortes, por su primer nombre,
es porque seguramente era el nombre que prevaleció incluso después de la
guerra.
El índice alfabético nos
descubre que la primera calle es la calle llamada A,
que está en la Zona Franca, zona que se caracteriza por las grandes naves
industriales y por poseer calles dedicadas al acero (Hacer), al fuego (Foc), a
los motores (Motors), al cobalto (Cobalt) y hasta al plomo (Plom). De alguna
manera este canto al progreso industrial es
una especie de réplica moderna de las calles nombradas por los
gremios que perduran en el casco antiguo (Escudellers,
Obradors, Argenteria, Mirallers, Assaonadors, etc). El último
enclave del nomenclátor, siguiendo el desorden analfabético,
no es la calle Z –que también existe- sino la plaza
dedicada a Zurbarán, que va a continuación de la calle Zuloaga.
En un post
anterior reparaba en la reflexión de U.E. Paoli sobre cómo había que
orientarse en las calles de la Roma antigua:
"Ugo Enrico Paoli en su Urbs: la
vida en la Roma antigua nos recuerda que en nuestra época el "tren que
utilizamos tiene un número; y un número el vagón, el asiento, el ferroviario,
el revisor, el libro de registro, el billete de ferrocarril, la taquilla en la
que lo hemos adquirido, el papel-moneda con el que hemos pagado. En la estación
tomamos un taxi, que tiene un número, conducido por un chófer, que tiene
también un él un número [...]" Toda ésta prolija explicación sirve para
hacernos ver la dificultad que suponía encontrar una casa en las grandes
ciudades antiguas como Roma. Las pocas calles que tenían nombre en la capital
del imperio no estaban numeradas y las señas se daban por aproximación: en la
Vía Sacra, bajo la Velia, donde está el templo de Vica Porta."
Reparar en como están organizados los
nombres de las calles, al menos en Barcelona –no sé yo en otras localidades de
España- permite ver una cierta "lógica" o, mejor dicho, una asociación
de ideas. Por ejemplo, la Ronda de la
Guineueta (zorrita) está cerca de las calles Gasela (gacela),
Isard (rebeco), Castor y Esquirol Volador (ardilla voladora). El nombre está modificado,
según mi opinión, porque ya hay un carrer de l’Esquirol en Ciutat Vella.
Siguiendo ese misma lógica por encima de la Gran Via de les Corts Catalanes
está la calle del Consejo de Ciento y por
encima de ésta el de la Diputación. Luego,
siempre en dirección montaña, puesto que en Barcelona nos regimos por la
dirección mar o montaña, están las calles Aragón,
Valencia, Mallorca, Provenza, Rosellón y Córcega. Y más arriba, aún en el
Ensanche planeado por Cerdà están París, Londres y Buenos Aires. La calle Dante
está cerca de la calle Petrarca y la calle Soweto está cerca de la calle
Gernika. En Montbau hay toda una serie de calles
dedicadas a la Danza, la Canción, la Mímica y hasta a las Musas, pero
extrañamente es mucho más ancha y larga la calle dedicada a la Poesía que la
dedicada a la Música y a la Pintura.
Algo que siempre me ha llamado la
atención es que hubiera tres calles dedicadas a la estenografía: Taquígraf
Serra, Taquígraf Garriga y Taquígraf Martí. Creo que de una manera bastante
excepcional, si quitamos los santos, la calle
Pintor Casas, el Escultor Ordóñez y alguna más que ahora no me viene a la
cabeza, estas calles incluyen el nombre del oficio.
Cuando yo era más pequeña había un descampado
al que sólo íbamos los niños. Ahora me parece
que los niños no tienen un lugar que sea suyo de verdad. Se llamaba "la
bòvila". Este nombre esconde para mí un sinfín de significados y hasta
hace poco no supe que ese nombre en realidad tenía que ver con el hecho de que
allí habría habido una fábrica de tejas. En el
año 1992 hicieron sobre nuestro escondite una plaza dedicada a Olof
Palme, el icono de la socialdemocracia europea, el amigo de Felipe
González Márquez asesinado el año 1986. El año en que se
inauguró ya se había dado a conocer, aunque por encima, el escándalo de los
burdeles suecos. En fin, supongo que no es deseable irle cambiando el nombre a
las calles. ¿Qué más da?
Este post de hoy en realidad arranca de
que descubrí esta mañana en mi feedjit (el cacharrito para observar el
tráfico del blog) que me habían encontrado buscando
literalmente "la señora petrarca que da nombre a una calle de horta".
A ver: la calle de Horta está dedicada a Francesco Petrarca, el
poeta, pero no voy a ser yo quien dude de que haya una señora Petrarca (como la
hubo), que no fue Laura, la antepasada de el Marqués de
Sade. Por cierto, en Barcelona tenemos una calle para la
Beatrice (Carrer de Beatriu) de Dante pero no tenemos una calle para Laura ni
para Sade. No es justo. En cuanto pueda voy a enviar sin falta una sugerencia
al Nomenclátor del Ayuntamiento. Recientemente se ha reparado la ausencia
inexplicable de una calle dedicada a Aristóteles (habiendo
como había calles para Platón, Copérnico, Galileo, Euclides, Pitágoras, Sèneca,
Descartes, etc.), pero se ha hecho en un pasaje más corto que un día sin pan
que va a dar a la plaza, "eso sí" (como diría Anne Igartiburu) de Álvaro
Cunqueiro. Vaiche boa.
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