esde que vi en Madrid algunas pinturas de Camile Pissarro, en aquel
verano en que Dalí triunfaba creo que
en el Sofidou, me
encantó su tenebrismo
matizado con discreción
e introversión. Me llamaron
mucho la atención
las escenas con
rastros de lluvia
(paisajes modificados por un chubasco ya pasado y calles mojadas). Yo
diría, sin haberlo estudiado, que la lluvia apareció en la pintura por
influencia oriental. No digo que no hubiera algún cuadro, pero la influencia de
las estampas grabadas japonesas con el motivo de la lluvia es bastante evidente. Veo en la web de Jeff Rowland, que se presenta
como "pintor de la lluvia" [enlace roto], como incorpora
elementos y efectos
que aparecen en
los grabados que he
recogido hoy sin agotar ni los estilos ni los autores ni el tema. En Pissarro,
el puntillismo ayuda a que la luz de los charcos y los reflejos provoquen una
atmósfera decididamente lluviosa, impregnada
por la naturaleza
del agua, que
implica un sentimiento
y un misterio
y unas cualidades diferentes
al ambiente seco. En las xilografías japonesas hay unos focos de luz que
arrojan farolitos generalmente, que aportan la mortecina claridad suficiente para
causar el efecto de una luminosidad muy modificada por el agua y la luz
insuficiente. Me temo
que además la
lluvia en Japón
preludia algún movimiento
de tierra, aunque
no siempre.
Las escenas, tal y como están reproducidas en internet adoptan para la obscuridad o el azul o el marrón y hasta un tono marengo, por lo general. Algo que me recuerda el batik africano cuando se representa la noche, en azul. Un azul bien vibrante en este caso, como de claro de luna, no tan apagado como el de los artistas nipones. Las estampas de Ginnosuke Yokouchi son acuarelas, no grabados, pero los demás artistas hicieron ukiyo-e con los motivos habituales. También he incorporado algún kacho-e (estampas con una flor o un motivo vegetal y un insecto o un ave) en el que aparece la lluvia, el resto son caminos, templos, puentes, etcétera, pero que relatan escenas casi costumbristas y que más que destacar la grandiosidad de la naturaleza, marcan una cierta intimidad con un toque ligeramente humorista, como nuestro estilo europeo Biedermeier. Un producto más popular sería el de las postales gallegas rurales con una pareja en que él lleva un paraguas por toda alusión al húmedo elemento. "O galego cando canta no seu cantar pon amores como lle salen da ialma son as cantigas mellores" dice la segunda.
Postal
del ilustrador Agar (1)
Postal del ilustrador Agar (2)
En otra postal también del ilustrador Agar, que no consigo identificar más, en vez de una pareja aparece otra escena también bastante típica. Además de Ginnosuke Yokouchi una colección de estaampas japonesas sobre la lluvia incluiría a Hiroaki Takahashi (Shotei), Shiro Kasamatsu, Kawase Hasui, Kobayashi Kiyochika, Tsuchiya Koitsu, Ohara Koson y Utagawa Hiroshige. Sinceramente y modestamente admito que puedo haber transcrito el nombre en orden alterado, es decir primero el apellido y después el nombre, en algún caso.
Postal
del ilustrador Agar (3)
Pero, yendo a lo que íbamos, ya que no podemos identificar por ahora a Agar, más que situándolo en la década de los 60 del siglo pasado, nos volvemos a interesar por las xilografías japonesas. Aunque recurrían sus artistas a motivos repetidos no dejan de tener una gran expresividad y encanto. Las figuras parecen apresurarse a ponerse a cubierto y eso es lo que de alguna manera suscita espontaneidad y humorismo. Alguna escena muestra una escena en que los charcos delatan que ha llovido pero luce el sol con toda su fuerza, pero todas ellas son elogios de la sombra de que nos habló Junichiro Tanizaki.
(c)SafeCreative 2212172888142



