Leo en
la Wikipedia sobre la anagallis arvensis
que hoy traigo al Álbum: "Del griego άναγελάω, άνάγαλλίς, reír intensamente. Se dice que
las gallinas que la comen después cantan eufóricamente". Y lo de la irrefrenable hilaridad es precisamente un síntoma
para su prescripción homeopática, cosa que ya les digo desde ahora
que ni me va ni me viene. Es decir que me lo puedo creer y al mismo tiempo no
veo en qué pueda incidir mi pobre opinión ni mi descrédito. Simplemente lo
señalo, que es un remedio homeopático que se da cuando entre otros síntomas
aparece la risa floja. No sé si hace falta añadir que el principio homeopático
básico parte de de que una ínfima cantidad de lo que causaría el mal es también
su remedio. Pero la anagálides se usa también en la aloterapia convencional, en
fitoterapia.
Siempre que
he visto anagallis arvensis de color rojizo o anaranjado oscuro (que son las
que los ingleses llaman "pimpinelas escarlatas") no he tardado en
distinguir cerca ejemplares de color azul. Azul klein habría que decir. O tal
vez no, puesto que el pigmento de nuestras diminutas anagálides es natural y
anterior al neodadaísta. Como natural es el de las sherardias arvensis (raspillas),
aún más diminutas, que en la primera foto de las dos que muestro apenas se
distinguen por su color. Tienen un tono que sería el que los ingleses, otra
vez, llamarían lavender, por la lavanda, que en realidad es casi
lila pero sin llegar a púrpura. Yo las raspillas las veo de color malva claro
brillante.
Tal vez
las pimpinelas rojizas, que tendrían el código html #FF4000
pero apagado, coralino o de kaki, son más brillantes en Inglaterra, porque yo
no las veo de color escarlata, palabra por cierto que tiene su origen en el
árabe hispánico. Por todo cuanto intento decir, los buscadores botánicos
ofrecen una pequeña tabla de colores tal cual y allí elegimos el amarillo, el rosa,
el blanco, lo que sea. Y aún así, nuestra florecilla de hoy en algunos está en
el azul y en otros en el violeta o en los dos. En mi fotoblog es un tema que no he
descuidado a la hora de etiquetar cada imagen, simplemente lo he dejado
descansar en el hecho de que el buscador de Google Images permite
usar una tabla cromática como la que digo.
Aunque solo
hay tres colores primarios, los colores del cielo, los colores del mar, son
infinitos.
