A los no nacidos
"Lo que uno descubre al cabo del tiempo es que si alguien contiene a alguien, es el niño al futuro adulto y no al revés; y al mirar las imágenes uno no puede por menos de pensar en la carga que eso supone, en cierto sentido. Pero también aquí está fuera de lugar la autocompasión: durante toda la historia los niños han sido proyectos de adultos, y si se ha cuidado la infancia ha sido por lo mucho que configura e influye en lo que vendrá más tarde, que es lo que importa. Hoy, por el contrario, la importancia se le da a la infancia en sí misma, como si el único y descabellado plan de la humanidad fuera el de formar y forjar niños eternos, peremnes. Y la verdad, menudo plan. Y así nos va".
Javier Marías, "Los pantalones tiroleses", Aquella mitad de mi tiempo.
En mi clase de
la promoción 1964-1974 todos los niños nacieron de un matrimonio indisoluble y
heterosexual, y de una gestación según el método tradicional de los mamíferos
más y menos evolucionados. Incluso me atrevería a asegurar que en la postura
del misionero. La niña mulata era totalmente excepcional en la Barcelona
del baby boom. La España de Franco era, podríamos decir, lo excepcional,
porque las corrientes migratorias de todas las épocas se detuvieron o –mejor
dicho- se limitaron solo a la emigración y el exilio. Más del noventa por
ciento de los niños que salimos en la fotografía somos de familias procedentes
de Andalucía, Extremadura, Galicia y, en menor grado, de Castilla. Esta
circunstancia de mi niñez creo que fue uno de los factores más decisivos de mi
formación. Después, el de que mi escuela no siguiera ninguna línea ideológica.
Lo mismo nos hacían escuchar a Serrat las dos maestras de Reus
que decían que eran primas, que nos hacían rezar el mes de María. Hasta el
profesor de francés (Jiménez) nos pretendió dar educación sexual con las
típicas láminas de los genitales internos y externos cortados en sección. Que
conste que este mismo profesor luego nos impartió en B.U.P. griego, pero que en
ningún caso nos inició en ninguna de las prácticas homónimas.
Hay quien se
extraña de que recuerde los nombres (*) de los 62 que llegamos a ser al cabo
del llamado Graduado Escolar y la E.G.B. entre los que empezamos juntos
y hasta revueltos, los rezagados y los añadidos. Creo que lo difícil hubiera
sido que me olvidase ya que cada día a las 9 y a las 3 pasaban lista de toda la
clase. Como había algún Hernández repetido, de estos se decía hasta el
segundo apellido. Cuando cada cual era nombrado se suponía que había que
ponerse en pie y decir “¡Presente!” o “Sí”. Aunque esta rutina era una medida
de orden y disciplina, la verdad es que para mí ha ganado con el tiempo otro
significado, aparte del mnemotécnico. No sé qué hacen ahora con los
escolares y no quiero saberlo; aún no me he recuperado del shock cuando
hojeé un libro de Historia. Sin embargo, el hecho de que el profesor o
la profesora de los sesenta y tantos pasara lista en desorden alfabético de
los que estábamos o no en las casi dos filas de pupitres de niñas y en las dos
filas y pico de niños, era como una especie de invocación e igualación.
Cuando recuerdo
los nombres al repasar la foto, veo que la lección principal resiste. También
me acuerdo de alguna otra retahíla, como “litio, sodio, potasio, rubidio y
cesio”, “a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde…”, “Kiev, Jarkov, Bakú,
Gorkí”, “Holanda, capital la Haya”, etc. Estoy recordando muy especialmente
también al director, Laureà Vilalta Mata, a la señorita Mari Carmen y al
señor Josep Català, nuestro temido profesor de Matemáticas. Sus clases me
dieron una base muy sólida para las Matemáticas del bachillerato y me dieron el
placer de pensar.
Sinceramente,
lo que más me interesaría saber de mis compañeros (y en general de tutti
quanti es si han evolucionado o no). Lo demás es paja.
(*) Juan
Antonio Gaya García, Pedro Cuenca Serrat, Liliam Donoso Lorenzo, Rosa María
Franco Juncal, Mª Rosa Rodríguez Barrio, María del Carmen Cabello Muñoz,
María Teresa Hernández Seisdedos, Ángela Aparicio Aparicio, María Teresa
Moyá, Juliana Valverde Ransanz, María Teresa Gilabert Tarramera, María del
Carmen Solé Gusano, Montserrat Troncoso, Ruiz, María Teresa Sánchez, Marta
Domínguez Senra, Nuria Romero Albarracín, Ana María Portal Pozo, Gemma Alabert
García, Araceli Pombo Rodríguez, José Caamaño Labado, ¿Fernández?,
Francisca Fuentes, Francisco José Alonso Cos, Mauricio Fernández Selva, Justo
Cabrera, Ricardo Díaz Boiría, Jordi Pou Campos, Gallo, Francisco José Luque
Díaz, Laura Freixas, Pedro Jerez Marín, Rosell, Alberto Gils Gimeno, Manuel
Cuadra García, Juan José Ortega González, Sergio Fortón Baringo, Antonio
Corraliza Montal, Domingo, Rebollo, Vicente Pascual Ramis, Cerón, Francisco
Javier Ares Pérez.
Los que no
salieron en esa foto: Juan
Carlos Alemany García, Ana Andreu Guasch, Alberto Bertrán Curcó,
"Chirri" (Toni), Eduardo de la Calle Chaparro, Ana Casals Trepat,
María Victoria Crespo Safont, Jesús Díez Meléndez, Jorge Doménech Pelillo,
Miguel Fernández Palenzuela "Botella", Jesús Fuentes Gea, Antonio
García-Márquez, José Carlos González Anaya, Eugenia Hernández Macho, Alberto
Hernández Macho, Juan Ramón Herrero Huertas, Ana María Isern Bella, Germán
Lamarca Rodríguez, Odalí Lozano Noguerado, Patricia, Pedro Roca Munera, María
Jesús Rodríguez Hospital, Esther Sáez Julve, Elena Santamaria Ortega,
Maravillas Segura Solé, Jorge Soler Grabulosa, José Luis Torres Millán,
Armando Vázquez Montoya, Emiliana Ventoso González, Jorge Vidal Vilarrubla,
Manuel Villuendas Hernández, Miguel Lleixá Barberá, Montserrat Llorens Rovira,
Xavier Marbá Rius, Francisco Martí Burguete, Silvino Martínez Grima, Pascual
Martínez Rodríguez, Juan Agustín Mateo Celigueta, Vicente Mateo Salas, Alberto
Merce Suiles, José Luis Molas Iglesias, Juan Antonio Núñez Serret, José Orrego
Durán, Pablo Palos Ramírez, Juan Carlos Rizos de la Rosa, Vázquez.

